Hay asignaturas que no se enseñan en la escuela. Cuando te sientan en un pupitre nadie te cuenta que hay ladrones de tiempo, o que algunos humanos acaban convertidos en objetos, o que hay barrios enteros habitados por filósofos, ni que ciertos pintores tienen el poder de anticiparse al futuro, por no hablar de las plantas que producen música exquisita con el abono adecuado. En octubre saldrá a la venta un nuevo libro que tratará de suplir estas carencias de nuestro sistema de enseñanza. El título del libro: “Fuera de Temario”. Os iré informando sobre este volumen que publicará una editorial que trabaja en la clandestinidad. De momento, os dejo un fragmento de la primera de las once lecciones de este tratado, la introducción de la primera asignatura: Biología.
CO2 + 2H2A → (CH2) + H2O + H2A
Fórmula de la Fotosíntesis
“Cuando Darwin escribió su teoría sobre el origen de las especies en su sillón orejero de Down House levantó en el mundo más censura que la que originó la mantequilla lubricante de Marlon Brando en “El último tango en París”. No crea que soy un perturbado por tal comparación cinéfila. En breve lo comprenderá. La vida adopta cualquier forma para sobrevivir. Todo ser, por insignificante que sea, cambia su forma y se adapta al ambiente de una manera asombrosa, fascinante diría, como esos insectos-hoja que se confunden con la vegetación en un camuflaje perfecto, magistral, con las mismas imperfecciones del follaje al que copian, el ejemplo más claro de adaptación. Un proceso que había durado millones de años en el insecto-hoja pero que, sin embargo, se produjo en Ana en un espacio insignificante de tiempo, como si el Universo hubiese restallado un chasquido de dedos en la edad total del Planeta... (continuará en octubre)"








