3/02/2010

ESPECULACIÓN


Nicolás se niega a pagar la hipoteca en sus actuales circunstancias. Cuando se dispone a romper la carta de desahucio, las paredes de la cocina se derriten como si fueran mantequilla fundida. El calor es insoportable. Una luna fláccida y pringosa deja caer gotas de luz añil sobre la carretera, por donde fluye un río de brea. Dos gatos con escamas verdosas nadan aferrándose a una acera con textura de chicle masticado. Nicolás abre una ventana fofa y un puñetazo de fuego lo tumba, como a un boxeador noqueado. Se incorpora a duras penas y comienza a caminar. Sus tobillos se hunden en las dúctiles baldosas. A medida que se acerca al salón sus piernas ya están sumergidas hasta las rodillas en la estructura blanda de su hogar. Nicolás continúa moviéndose con el hormigón a la altura del pecho. Logra llegar al dormitorio, pero una mano fantasma empuja su cabeza bajo las losetas. Al día siguiente, un nuevo espectro alquila la casa encantada.

3/01/2010

AL PIE DE LA LETRA



Hace ya un tiempo escribí un post (http://manuespada.blogspot.com/2009/10/abstraccion-y-literalidad.html) sobre cómo sería la literatura si las metáforas no existieran, si nos tomásemos al pie de la letra todo lo que leemos. Recuerdo cuando Ansón presentó un libro de Sofía Mazagatos y la dejó en ridículo ante todo el auditorio diciendo que era un libro con vocabulario pobre en el que la cándida mente de la modelo no había encontrado ni una sola metáfora. De hecho esta gente cuando intenta lucirse con la palabra suele meter unas patas antológicas (recordemos el famoso “candelabro” o su “hoy he comido a nivel de bocadillo”). Hace unos días un compañero nos contaba una anécdota al respecto protagonizada por su hijo de siete años. Le preguntaban en clase sobre la profesión de su padre, y el niño decía que su padre se dedicaba a “cortar palabras”. “Mi padre corta palabras”, repetía el crío al profesor. Nadie entendía nada hasta que lo explicó, y la exposición del niño fue la siguiente: Mi compañero le había dicho que él escribía guiones, pero dio por hecho que el crío sabía lo que era un guión literario. Pero el niño pensó que se trataba de un guión tipográfico, es decir, esto: —. Y claro, la criatura pensaba (muy bien pensado) que los guiones se utilizan para partir las palabras, como había visto en varios textos. Con lo que su padre, si se dedicaba a hacer guiones, es que se pasaba el día dividiendo palabras con guioncitos. Horas y horas escribiendo guiones tipográficos. El niño seguramente pensó que era el trabajo más aburrido del mundo. Con lo cuál, un mundo sin metáforas sería un mundo de lo más infantil o sofiamazagatiano, todo sería tomado al pie de la letra. Por cierto, ¿las letras tienen pies?

2/26/2010

TURISMO RURAL


Cientos de turistas salen cada fin de semana desde diferentes puntos del país para visitar a esas personas que viven solas en medio de la nada.
—¿Cómo puede sobrevivir usted aquí solo, en un sitio tan pequeño? —Les preguntan. Los lugareños se encogen de hombros. Vagan por aquel lugar inhóspito acompañados por sus perros. Cuando los turistas regresan a sus pueblos en el autobús, giran la cabeza para mirar atrás. En las ventanas de los rascacielos se dibujan siluetas solitarias, como espectros en la bruma.

2/24/2010

CUATRO AÑOS DE PALABRAS


La espada oxidada cumple cuatro años, 500 posts y casi 270.000 visitas desde lugares tan lejanos como Irán, Australia e incluso La India. Me imagino que sería gente despistada que llegó aquí de rebote, pero me parece de lo más emocionante imaginar a ese indio al otro lado del mundo abriendo este blog. Cuando mi amigo Antón me abrió este espacio yo ni sabía lo que era un blog, de hecho me lo explicó media hora antes de crear “La espada oxidada”. Hoy en día tampoco tengo muy claro qué es. O sí. Sólo es un formato. Lo de dentro son palabras. Este blog no es temático, aunque la mayor parte de los post sean micros, pero es más que nada una vía de escape a través de las palabras. Es curioso el mundo de los blogueros. He conocido a mucha gente interesante gracias a los comentarios. Hay otra gente que simplemente lee y por tanto no la conozco. Hoy tengo una visita desde Sudáfrica. ¿Quién será ese sudafricano? Precisamente ayer vi Invictus. Hace unos tres años visité la casa de Mandela en Soweto, y me pregunté cómo es posible perdonar a los que te han tenido 27 años en la cárcel por luchar por tus derechos. Pues él lo hizo. La película refleja esa reconciliación nacional en la que unos perdonaron y los otros cedieron. Mandela se puso la camiseta verde y dorada con la que los africaneers jugaban al rugby. Y los negros pasaron de odiar esa camiseta a sentirla como suya. No optó por la venganza. Ojalá ocurriera lo mismo con judíos y palestinos. Lo que hace el deporte no lo consigue nadie. ¿Qué puede llevar a dos etarras a ponerse la camiseta de la selección española y colgar la foto en el Facebook con el lema de “Podemos”? Unos tíos dispuestos a matar a otros se ponen la camiseta de sus “enemigos”. Inaudito. Pero volvamos a Mandela. Tres décadas en una celda son muchos años. Es toda una vida. ¿Cómo podían echarle en cara a una persona que ha sufrido tanto que estrechara la mano de sus enemigos? Nadie tenía esa autoridad moral. Por eso no hubo guerra civil. Ni matanzas. Ni echaron a los blancos, como en Zimbabwe. Su perdón sincero evitó todo eso. No sé si el resto de los mortales podríamos hacerlo. Mandela asegura que sobrevivió en la cárcel gracias a las palabras. Leía los libros que tenían los carceleros. Cuando estaba desesperado recitaba en la soledad de su celda de dos metros un poema victoriano que le animaba a seguir viviendo. Un poema titulado “Invictus”. Los blogs no son más que eso: palabras. Pero me emociona que las palabras fueran las que le dieron a alguien como Mandela las ganas de seguir viviendo. Hoy quiero pensar que ese sudafricano solitario que ha visitado este blog ha sido él. O que ese iraní que se ha pasado por aquí es un preso al que le han prohibido usar las palabras. Quién sabe, ¿no?

INVICTUS
Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.

2/22/2010

MARCHA ATRÁS


Laura no está en la cama. Marino saca el brazo y pone la alarma del despertador a las siete de la mañana del día anterior. Se levanta y comienza a caminar de espaldas. Se viste y baja al garaje. Arranca el coche y conduce marcha atrás. A través del retrovisor, contempla cómo el sol sale por oeste y vuelve a iluminar la carretera. Cuando llega al trabajo, el último compañero que queda se despide de él. La oficina comienza a llenarse de gente. El bullicio es ensordecedor. Marino deshace varias gestiones. Horas más tarde vomita la comida (intacta) al plato y vuelve al despacho, donde borra letra por letra varios mails. Cuando a amanece regresa sobre sus pasos y se va a casa. Discute con Laura, que amenaza con irse. Cuando se acuestan, él le asegura que pueden volver atrás, que estarían juntos otros diez años, hasta el momento en el que se conocieron, pero ella no le cree. Suena el despertador. Marino abre los ojos para comprobar si Laura se ha ido de su lado. —oñirac, saíd soneuB —dice ella.

2/18/2010

LOBO


Lobo agita la cola nervioso. La luna llena comienza a perfilarse entre los árboles del bosque. No puede repetirse lo de la última vez. Debe protegerse del nefasto influjo que esa luz ejerce sobre él. Comienza a correr rápidamente hacia la lobera, donde le esperan su pareja y los cinco cachorros. Pero no lo consigue. A mitad de camino su espesa capa de pelo blanco se convierte en un fino vello rubio, el hocico y las garras se encogen y su morro se transforma en unos labios carnosos. Adopta la posición vertical y comienza a caminar erguido sobre dos piernas. A lo lejos brilla el fulgor de la ciudad. Se dirige desnudo hacia el resplandor de la urbe. Cuando llega a un barrio de las afuera se topa con una selva de tenderetes y roba unos vaqueros de su talla, una camiseta ajustada y unos zapatos sin cordones. Una vez en el centro, entra en el local de moda y comienza la caza. Una joven hermosa baila en la pista contoneando su ombligo al aire. Carne fresca. Le quedan unas horas, debe darse prisa. En apenas treinta minutos la ha convencido para que lo acompañe a un recóndito parque. Fornican como animales sobre el césped hasta acabar extenuados.
Al amanecer, --------------------------------Al amanecer,
como de costumbre, ------------------------como de costumbre,
despierta con una -----------------------------despierta con una
colosal resaca. ---------------------------------colosal resaca.
No recuerda nada. -----------------------------No recuerda nada.
¿Dónde se encuentra? ------------------------¿Dónde se encuentra?
La luz se cuela a través ------------------------La luz se cuela a través
de unas rejas. ---------------------------------de unas rejas.
Lo han encerrado. -----------------------------Lo han encerrado.
Los habitantes de------------------------------A la noche siguiente, la
la ciudad aseguran-----------------------------luna aún mancha
que durante las--------------------------------la negrura del cielo,
noches de luna llena---------------------------como un agujero blanco.
se escuchan los--------------------------------Una mujer con cinco niños
gritos desesperados----------------------------se presenta allí, paga
de un hombre en-------------------------------al guarda, y saca a
la perrera municipal.---------------------------Lobo de la
----------------------------------------------------perrera municipal.

2/16/2010

EL DESEO


Me dijeron que esa fuente no era como las otras, que allí los deseos se cumplían siempre. Entusiasmado, puse la mano sobre el vientre de mi prometida, llené los pulmones de aire y arrojé un céntimo de euro. Hizo una parábola interminable que fui siguiendo con la mirada. Cuando hizo chof, ella apretó los dientes, se lanzó al agua y comenzó a buscar la moneda desesperada.

2/15/2010

EL OLOR


La primera vez que la vi estaba colocando los frascos de su perfumería. Se giró hacia mí, dejando en el aire un olor a agua de Lyosha. Le pedí un bote de Andrei Dullok. Esa semana tenía un par de citas y me había quedado sin colonia. —No nos queda, pero la podemos encargar —dijo. —Me llevaré cualquier otra —repliqué. —Podemos pedirla y la tiene aquí mañana. Yo siempre soy fiel a mi perfume, ¿usted no? —insistió con una sonrisa. —Yo cambio mucho —respondí. Trató de convencerme para hacer el encargo. Le dije que lo haría si me hablaba de tú y me daba su teléfono. Accedió. Desde entonces, cada tarde iba buscarla al trabajo. Cenábamos en mi estudio y nos despertábamos juntos. Su olor me hipnotizaba desde el amanecer. Tras la ducha sacaba el frasquito verde de Lyosha y se aplicaba unas gotitas en el cuello. Todo en la casa olía a ella: las sábanas, los armarios, la cocina… Todo. Al cabo del tiempo su negocio creció. Parecía cansada. —He contratado un ayudante, no puedo sola con todo —me dijo un día. —Estupendo —respondí pensando que eso nos daría un respiro. Pero por las noches llegaba tarde y se dormía pronto. Ni siquiera cenaba. Una mañana después de la ducha sacó del neceser un frasquito rojo. Se roció el cuello. Ese perfume olía diferente, como si fuera otra persona. —Adiós —dijo acariciándome la mejilla. Fui al baño, abrí el frasco de Lyosha y aspiré su olor desconsolado.

2/12/2010

MELOMANÍA


Cuando la música comenzó a escasear, el gobierno dictaminó su restricción. Repartieron cartillas de racionamiento entre la población. La muchedumbre se agolpaba ante las tiendas de discos. El día del reparto esperaban su turno y salían con un vinillo de Springsteen, un cedé de Elvis o un casette de Prince. El tráfico ilegal tomó las ciudades, y el hampa impuso su ley. Pedro acudía a conciertos ilegales que organizaba la mafia en locales clandestinos. Allí disfrutó de estrellas del jazz, el rock, el hard core, e incluso intérpretes de música clásica. El gobierno cortó por lo sano. Impuso la “Ley del silencio”. La prohibición total. Pedro se arruinó en el mercado negro y tuvo que pedir por la calle para comprar su dosis diaria de melodía a los camellos, aunque vendían copias de baja calidad o versiones adulteradas. Pedro robó en un museo y se llevó un cargamento de cedés de Led Zeppelin. Lo incomunicaron en una celda insonorizada. Sufrió un mono terrible, con convulsiones que sólo mitigaban las dosis de diez segundos musicales que le suministraban los médicos. Cuando salió de la celda de castigo se apuntó al programa de desintoxicación de la prisión. Durante la terapia, los melómanos se levantaban uno a uno y confesaban sus problemas con la música. A Pedro le costó superar su melomanía. La cárcel no es un buen lugar para desengancharse. El que quiere música, la encuentra: una cuchara golpeando unos vasos con agua, un preso tarareando en una esquina o las notas furtivas de una flauta casera son los sistemas más habituales. El psicólogo pesó que Pedro ya estaba rehabilitado y lo envió a trabajar a la cocina. Cuando se quedó solo fregando los platos abrió la ventana, respiró hondo y se dejó llevar por el canto de los pájaros. Durante el cambio de turno lo encontraron agarrado a los barrotes, mirando al exterior con los ojos muy abiertos. El forense dictaminó “muerte por sobredosis”.

2/11/2010

MIS IMÁGENES


A cada pequeña imagen que tenemos de nuestra propia vida acompaña una gran imagen de la iconografía colectiva. A veces pienso desde cuándo tengo conciencia de mí mismo. Quizá tendría dos años. Más o menos. No lo sé. Me recuerdo en cuclillas con un palo haciendo dibujos sobre un campo de fútbol. El campo tenía arena rojiza y hacía frío. Llevaba un abrigo de punto blanco con rayas marrón claro. Es como si me viera en un espejo del tiempo y mi yo adulto me contemplase con curiosidad. Es la primera imagen que retengo en la mente. Desde entonces tengo más. Muchas más. Como flashes. Pero hay otras imágenes que van de la mano de éstas otras. Las colectivas. Las que compartimos todos. La foto del Che. La noche estrellada de Van Gogh. Marilyn con la falda levantada por una corriente de aire. La torre Eiffel, el miliciano de Capa o la caída del muro de Berlín. Imágenes que nos han dejado la prensa, la tele o el cine. Las imágenes nos hacen tener conciencia de grupo. Antes de la tele estaba la Iglesia, con las gárgolas de las catedrales y los santos de las capillas. Conciencia de grupo. En casa teníamos una tele en blanco y negro a la que se le iba la imagen. Era como desconectar con el mundo. Había que darle un fuerte golpe para que volviera en sí. Durante esos segundos de apagón el mundo desaparecía y sólo quedábamos nosotros, sin el mundo. La primera imagen colectiva que recuerdo es la de los payasos de la tele, y la asocio a otra imagen: el nacimiento de mi hermano. La segunda…, la dimisión de Suárez, aquel tío tan serio diciendo no sé qué; esa imagen la asocio a los deberes del cole, la tercera, la peli de Los diez mandamientos, asociada a mis preguntas sobre Dios (a través de Charlton Heston, así acabó la cosa). la cuarta, la de ET, la quinta, el entierro de Enrique Casas: Estaba viendo los dibujos y apareció aquella imagen tan triste. Fue mi primer contacto con la muerte. Es curioso, pero las imágenes colectivas también son personales, porque cada uno de nosotros tiene las suyas. Todos hemos visto las mismas imágenes, pero para cada uno significan una cosa y para otros, simplemente, no significan nada. Recuerdo el gol que le metieron los franceses a Arconada. Seguro que cada persona vivió ese momento a su manera. Y los goles ante Malta (estaba en la cama y escuchaba a los vecinos cantarlos a lo loco). Y el coche destrozado de Fernando Martín. Y la peli de Alien. Me la puso mi primo y me quedé pegado al asiento. Pero más pegado me quedé cuando vi la que puso luego. Una picante de Jaimito, el italiano aquel tan cutre. Así descubrí el sexo, o al menos le puse imágenes. Con Jaimito. Ya ves.

2/10/2010

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MÚSICA: Redoble de tambor, seguido por compases circenses

LOCUCIÓN (de rápida lectura): La mujer barbuda coloca un barreño de agua con espuma bajo el enorme poste de la pista central. Trepa por la escalinata hasta la plataforma que hay en lo alto del palo y se quita la gabardina. Luce un bañador de cuerpo entero a rayas negras y blancas. Se atusa el mostacho, junta las palmas de las manos, se coloca en posición, y apunta al barreño, un pequeño recipiente de madera. Desde arriba no es más que un punto diminuto. La mujer barbuda se tira al vacío. Mientras cae, realiza cuatro llamativos tirabuzones y tres dobles saltos mortales. A dos metros del barreño estira su cuerpo, con los brazos extendidos. Nada más introducir su cabeza en el recipiente, aparece el trapecista, que la sujeta por las muñecas y la arroja sobre el cañón del hombre bala. El jefe de pista enciende la mecha y sale disparada hasta la jaula de los leones. Cuando los felinos la acorralan, el domador irrumpe y le abre la puerta que comunica con la pista del mago. La mujer barbuda se introduce en la caja. En su interior, junto a ella, se esconde el apuesto contorsionista que saca los pies por los agujeros en el truco del descuartizador. El mago saca la cuchilla y corta la caja en dos. Cuando separa las dos mitades los pies del contorsionista vibran en el extremo inferior, locos de amor. La cara de la mujer barbuda, completamente rasurada, aparece por el agujero de la caja desprendiendo un agradable olor a aftershave que envuelve toda la carpa.

IMAGEN: (Efecto zoom) La mujer barbuda, con un apurado extremo, sonríe a cámara con un frasco de aftershave en la mano derecha.

RÓTULO:
¡Tu aftershave!

2/09/2010

EL JUEGO DEL AHORCADO


El profesor de instituto se encontró una vez más su mote grabado sobre el capó del coche: “Pelao, jódete”, habían escrito. No se encontraba con ánimos de dar una clase sobre los verbos irregulares, así que planteó un juego a los chicos. –Pedro, al encerado –ordenó a un alumno. –Hoy vamos a jugar al ahorcado –explicó el profesor. –Voy a escribir una frase de dos palabras –añadió. Luego cogió la tiza y dibujó once rayas horizontales en la pizarra. –Bien, la primera letra, ¿cuál es? –le preguntó el profesor. –La “M” –respondió Pedro. No había ninguna “M”, así que el profesor puso la viga vertical del patíbulo. Tampoco dio con la siguiente letra, una vocal. El profesor colocó el travesaño horizontal de la horca. Falló de nuevo en su siguiente respuesta, por lo que el maestro puso la soga. Entonces, de manera sorprendentemente, Pedro encadenó correctamente varias letras seguidas: La “P”, la “O”, la “J”, la “D”, la “E” y la “T”. Aunque faltaban dos letras, Pedro quiso resolver de forma precipitada. –Pelao, jódete –dijo el alumno con un hilo de voz temblorosa. El maestro le pegó una tapada al taburete y un chasquido de huesos retumbó en el aula. El profesor cogió la tiza y completó la frase: “Pedro, jódete”.
Sonó el timbre y los alumnos salieron empujando a su compañero, que se balanceaba en el cadalso, frente a la pizarra.

2/04/2010

ATRAPADO


Damián quedó atrapado en una cinta de súper ocho el día de su primera comunión. Su padre le grababa mientras cortaba la tarta, y ahí permaneció para siempre, con ese gesto bobalicón de por vida, encerrado en una película a perpetuidad. Cuando lo echaban de menos, ponían el proyector y veían su imagen en el gotelé de la pared con esa mueca infinita de satisfacción cortando el pastel en porciones y repartiéndolo entre sus primos. Al cabo de varios años se impuso el VHS y la película quedó olvidada en un desván, junto al proyector. Damián se aburría en los fotogramas de la cinta. Era la única persona real en la película. El resto tan sólo eran imágenes de sí mismos. Al cabo de varios años, en un ataque de nostalgia, sus padres subieron al desván, cogieron la película y la proyectaron de nuevo. El niño volvió a repetir el eterno gesto de cortar la tarta varias veces. Le costaba moverse. Estaba entumecido. Tantos años inmóvil. Se miró las manos. Arrugadas. Viejas. Se había convertido en un anciano. Frente a él, tras el proyector, dos niños de ocho años lo miraban con ternura.

2/03/2010

EXTINCIÓN


“¿Dónde está el perro?”, preguntamos al guía. “En esa jaula que tienen enfrente”, respondió. Jamás habíamos visto un mamífero. Era un ejemplar único. El animal estrella del zoo. Antes de la extinción había millones, pero sólo quedaba ése y otro en el hemisferio sur. Seguimos caminando y vimos un ciempiés. Era precioso, gris azulado También disfrutamos con dos saltamontes, cinco hormigas rojas y una mosca del vinagre. En una vitrina había huesos fósiles. “Se trata de una especie vertebrada que dominó el Planeta hace millones de años. Los arqueólogos creen que hubo una gran sequía y se mataron por el agua”, dijo el guía rascándose el caparazón. “Se llamaban humanos”.

PD: Éste el relato premiado en El Mundo.

2/02/2010

CONCURSO DE MICROS DE "EL MUNDO"


Tras participar en el concurso de microrrelatos organizado por ElMundo.es en colaboración con Wide Pictures y Universal Pictures con motivo del estreno de The Road (La Carretera), nos alegra comunicarte que has resultado ganador de una entrada doble para asistir, el próximo día 4 de Febrero, al preestreno de la película que tendrá lugar en el cine Palafox de Madrid a las 22:00.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/19/cultura/1263918339.html

PD: En la siguiente entrada colgaré el micro en el blog. La peli está basada en una novela del mismo autor de "No es país para viejos", y en palabras del mismo Vigo, es la historia de amor entre un padre y su hijo que luchan por sobrevivir en un mundo destruido. Por lo tanto, se lo dedico a mi hijo Daniel. Espero que nunca tenga que vivir en un mundo tan inhóspito. Chicas, saludaré a Vigo de vuestra parte.

ANTIOBITUARIO: SALINGER VUELVE A LA VIDA


Es curioso. Salinger consiguió morir en vida y ha resucitado en muerte, como un Lárazo a la inversa. Logró que apenas nadie hablase de él hasta que ha muerto. Es increíble la cantidad de obituarios que brotan cada vez que muere alguien conocido. Salinger descubrió lo incómoda que es la fama. La fama es infame. Los famosos no pueden salir a la calle sin que la gente se crea con derecho a opinar de sus vidas, como esas abuelas metomentodo. Apenas hay un par de fotos del escritor, y no salía en las contraportadas de sus libros. Él no quería fotos, sólo Literatura. Ahora dicen que podría haber una obra ingente sin publicar en los cajones de su casa, e incluso, un documental sobre su vida en el que concede una entrevista de cinco minutos. Cuando se renuncia a la fama se crea el mito por una cuestión tan básica como la curiosidad morbosa: "¿Qué será de ese hombre? ¿Qué tipo de vida llevará en la América profunda?" Muy literario todo, como su literatura. Por un lado está la "Literatura" de consumo, la de kiosko, esa denostada por los críticos y apreciada por el público, la que vende millones de ejemplares ante los insultos del mundillo, esa Literatura no pretenciosa (de entretenimiento playero) en la que se suceden las acciones trepidantes a ritmo vertiginoso con intrigas, misterios, trucos a lo Zafón, Dan Brow, Stephen King o Ken Follet. Hace unos días, durante una entrevista, Ildefonso Falcones, el autor de "La mano de Fátima", uno de los diez libros más vendidos en el mundo el año pasado y el único español en la lista, decía: "Yo busco acción, no me gustan los libros en los que no pasa nada". Y luego están los escritores que venden menos (no es el caso de Salinger) pero cuentan con el favor de la crítica. Suelen prescindir de tanta acción y se recrean en personajes, ambientes e interpretaciones filosóficas sobre la vida. Negocio frente a arte, oficio frente a talento, entretenimiento frente a comeduras de tarro. Hace tiempo escribí un post sobre la película "Descubriendo a Forrester", inspirada en el taciturno Salinger, encarnado por Sean Connery. Connery le decía a su joven alumnoo talentoso que se dejara de grandes palabras y buscase la Literatura en las cosas cotidianas. El alumno le preguntó en cierta ocasión sobre el espesor de la sopa que estaba comiendo, y el viejo escritor le dijo: "Sigue preguntando por la sopa, el objeto de una pregunta es obtener información que nos importa a nosotros y a nadie más. Me preguntabas por qué tu sopa no espesa, bien, seguramente porque tu madre creció en una casa que nunca pensó en desperdiciar leche echándola en la sopa. Esa era muy buena pregunta. Escribe tu primer borrador con el corazón y reescríbelo con la cabeza. La primera clave de la escritua, es escribir, no pensar". Salinger es eso, la Literatura es eso: "El espesor de la sopa".

2/01/2010

EL SORBO


A Javier Tomeo, a quien no tengo el gusto de conocer, pero sí tengo la suerte de haber leído sus "Historias Mínimas"

El señor del bañador azul a rayas se levanta, se sacude la arena con la toalla y se mete en el mar hasta la cintura con un vaso vacío y la pajita del daiquiri que acaba de apurar. Se agacha hasta rozar el agua con la pajita y sorbe todo el océano hasta dejarlo sin una sola gota. El señor del bañador azul a rayas escupe toda el agua que lleva dentro en su vaso de daiquiri. A través del cristal se aprecia claramente una pareja de ballenas jorobadas que nadan alrededor de la rodaja de limón, varios bancos de atunes chocan contra unos delfines desorientados y tres familias de elefantes marinos salen a la superficie del vaso. Un bañista que lleva puesto un flotador con forma de tortuga intenta aferrarse a un trozo de hielo y un anciano nudista con la piel muy arrugada flota sobre una gotita de ron. El señor del bañador azul a rayas trata de pescar con dos dedos un tiburón blanco que devora una pepita de limón, pero una succión enorme lo introduce en un tubo, pasa a través de unos dientes y aparece sobre una lengua con sabor a tequila y sal.

1/29/2010

POST-IT


En la cocina hay una nevera en cuya puerta vemos un imán con un taco de post-it. ELLA trabaja en el turno de día y ÉL en el turno de noche. Se comunican a través de mensajes que dejan en los post-it de la nevera.

ELLA:
Te he dado un beso esta mañana antes de irme al trabajo. Estabas tan dormido que no te has enterado. Te dejo otro beso aquí.

ÉL: Sí me di cuenta del beso, pero el cansancio no me ha permitido abrir los ojos. Te dejo la cena en el horno. Otro beso.

ELLA: La cena estaba deliciosa. Por cierto, ayer me encontré con Pedro, el de nóminas. Me dio recuerdos para ti.

Los Post-it se acumulan hasta que la nevera está llena de papelitos amarillos. Un líquido oscuro comienza a salir por debajo del electrodoméstico. Hace un ruido extraño.


ÉL: Creo que la nevera se está estropeando. He sacado toda la comida para que se descongele. Avisa a un técnico, a ver si esto tiene arreglo.

ELLA: El frigorífico ha cascado definitivamente. El técnico dice que hay que cambiar de nevera. Esta tarde vienen los del ayuntamiento a llevársela.

ÉL llega a casa. Deja el abrigo sobre una silla. Coge un boli y entra en la cocina, pero la nevera ya no está. Ni el imán con los post-it. ÉL va a la habitación y deja el boli sobre la cama. Mete algo de ropa en una bolsa de deporte y se marcha de casa.

1/28/2010

AL OTRO LADO DEL ESPEJO


Los editores de la revista de relatos "Al otro lado del espejo" han seleccionado un micro de "La espada oxidada" para el número dos de la publicación. Que lo hayan seleccionado entre cientos de relatos ya me ha hecho una ilusión sin igual, lo de leer mi nombre al lado de el del mismo Chéjov jamás se me habría pasado por la cabeza, pero lo que ha desbordado mi vaso de las ilusiones de niño grande es que vaya acompañado de una bonita ilustración. Siempre me habría gustado dibujar bien para ilustrar mis relatos, pero qué se le va a hacer, sólo llego a los garabatos a carboncillo. El relato se titula "Retoques" y está ilustrado magníficamente por Ángel González, me gusta cómo se lo ha imaginado en su mente. Podéis leer el micro y ver la ilustración en la página web de la revista. Además se puede descargar toda la publicación en PDF, aunque lo mejor es que os acerquéis a Tres Rosas Amarillas o a La Clandestina (los que estéis en Madrid) y la compréis en papel. Ésta es la web: http://alotroladodelespejorevista.blogspot.com/

1/27/2010

RETAZOS


Te recuerdo, Amanda. Fui a la orilla del río, y vi que estabas muy sola. ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste? ¿Qué clase de aventuras has venido a buscar? Voy camino Soria. Cántame, me dijiste, cántame, cántame por el camino, y agarrao a tu cintura te canté. Besos, ternura, qué derroche de amor, cuánta locura. Ay, que gustito pa mis orejas, enterraíto entre tus piernas. Y nos dieron las diez, y las once, las doce y la una, y las dos, y las tres, y desnudos al anochecer, nos encontró la luna. La fuerza del destino nos hizo repetir, dos cines y un par de conciertos y empezamos a salir. Te quiero, pero te llevaste la camisa y me dejaste el sombrero. Dice la gente que ahora eres formal, y yo aquí borracho en el Cadillac. ¿Quién me va a curar el corazón partío? Ay, pena, penita, pena, pena, pena. Una lágrima cayó en la arena. Ay, ay, ay, ay, canta y no llores. Los chicos no lloran, sólo pueden soñar. Una calle de París. Por la esquina del viejo barrio te vi pasar, con el tumbao que tienen las guapas al caminar. Hola, chata, ¿cómo estás? ¿Qué tal te va con el tío ése? Yo que soy tan guapa y artista, yo que me merezco un príncipe, un dentista, yo…, yo me quedo aquí a tu lado. Quisiera volver, no termina nunca esta misión, me acuerdo de ti como un cuento de Ciencia-Ficción. Déjame, no juegues más conmigo, esta vez, en serio te lo digo, tuviste una oportunidad, y la dejaste escapar. Dicen que tienes veneno en la piel. Fuera de mí, ya no quiero tu querer.

1/25/2010

LA TASCA PEPE


Jacinto se baja del andamio. Hace calor, así que se quita el casco, la parte de arriba del mono de trabajo, y se queda con una camiseta de tirantes que deja ver sus tatuajes. Se seca el sudor con un pañuelo y busca un bar en el que almorzar. A la vuelta de la esquina hay uno. En un letrero carcomido de Pepsi-Cola al que le falta la letra “e” de Pepe, se acierta a leer “Tasca Pepe”. Abre la puerta y se sienta en un taburete de madera que cojea de una de las patas. El suelo está cubierto de serrín para tapar alguna inmundicia, y sobre el serrín descansan servilletas arrugadas y restos de colillas de farias. En la barra hay una vitrina llena de grasa con pinchos de torreznos y patatas bravas. Hay cuatro mesas. Tres están vacías, pero en una de ellas están jugando al mus. –Órdago –dice Woody Allen. No es un tipo que se parezca a Woody Allen, no. Es Woody Allen. Jacinto coge un palillo y se lo mete en la boca sin dar crédito. La pareja de mus del famoso director es su actor favorito: Kevin Bacon. –Joder –se le escapa a Jacinto. Los contrincantes de Allen y Bacon se piensan si ven el órdago. Bruce Sprinsteen intenta abrir la boca, pero Stallone le amenaza con arrancarle el cuello si acepta la apuesta. Jacinto se pone de pie, pero es ese momento sale la camarera de la cocina. -¿Qué desea? –le pregunta Margaret Thatcher mientras se seca las manos con un trapo. Antes de que le dé tiempo a pedir entra en el bar Jachie Chan con un montón de cedés piratas que intenta vender a los jugadores de mus. Tras él, entra un nutrido grupo de clientes con Paul Auster a la cabeza, el escritor preferido de Jacinto. Junto a él están Madonna, Bill Clinton, Tiger Woods, Rania de Jordania, Cristiano Ronaldo, George Clooney, Britney Spears y Roger Federer. Rania pide unas patatas meneás y una caña, George un vermú y unas olivillas, pero cuando Bill está pidiendo un JB con cola, la camarera responde que antes tiene que servir a Jacinto. Paul Auster abre los ojos como platos cuando se topa con el rostro del albañil. Se acerca hasta él y grita -¡por Dios! ¡Tú aquí! ¿Qué haces en la “Tasca Pepe”? No me lo puedo creer -. A Jacinto se le cae el palillo de la boca y se señala con el dedo índice. -¿Es a mí? –pregunta mientras la tragaperras le da la especial a Madonna. Paul Auster le echa en cara su modestia y le pide un autógrafo. –Es para mi mujer, en casa le tenemos a usted mucha admiración –dice con deleite. Jacinto coge una servilleta, el bolígrafo bic cristal que lleva en el mono para señalar en las vigas y escribe: “Para Paul Auster, con devoción. Firmado, un fan”. Paul Auster lo lee, le da un emotivo abrazo al borde del llanto, y Jacinto pide a Margaret Thatcher que le ponga una fanta-limón y un bocata de chorizo de Pamplona. En la mesa de al lado, Bruce ha visto el órdago de Woody, ante los ojos asesinos de Stallone.

1/22/2010

EL CARTÓGRAFO


Contrataron mis servicios de cartógrafo para dibujar un mapa político del planeta. Tracé las fronteras del mundo con grafito, pinté los países con lápices de colores y escribí el nombre de las naciones en unas letras Arial de cien kilómetros cuadrados, de tal manera que se vieran desde el aire. Cuando acabé el trabajo me encontraba en una zona amarillo oscuro que hacía frontera por la derecha con un país azul eléctrico y por la izquierda con otro lugar rojo bermellón. Tenía que regresar a mi casa, situada en una zona anaranjada de las antípodas, donde empecé a pintar el mapa. Caminé hasta la línea negra de la frontera, pero al intentar traspasarla choqué contra una fuerza invisible que me impidió la entrada. Cogí la goma de borrar y eliminé las rayas, los colores y los nombres de las naciones. Hoy, después de años, al fin he dormido en casa, pero un fuerte olor me ha despertado y he salido al balcón. Un hombre provisto de una manguera esparcía por todos lados pintura plástica anaranjada.

1/20/2010

ÁRBOL GENEALÓGICO


Cogí mi árbol genealógico, el que había dejado mi madre sobre la repisa del salón, y lo trasplanté en el jardín, junto al manzano. Le eché abono natural de oveja y vaca. Al día siguiente le había brotado una nueva tía abuela, dos hijos, cuatro hermanos y doce sobrinos. Estaba tan frondoso que tuve que podar a los primos lejanos. El de mi vecina era más pequeño. Lo tenía medio escondido junto a los geranios. Apenas tenía parientes. Me produjo cierta lástima que estuviera tan sola y decidí injertarle la rama en la que estaba mi nombre. Salté la valla de su huerto y conseguí llegar hasta los geranios sin que nadie me viera. Mi vecina no se dio cuenta del injerto, y lo regaba a diario con la manguera, junto al resto de sus flores. Al principio le salieron malas hierbas, pero volví a saltar la valla y eché un pesticida. En cuatro semanas, mi vecina y yo ya aparecíamos en el árbol como marido y mujer. Decidí romper con mi familia. Saqué un hacha y talé mi árbol genealógico. Esa misma noche dormimos acurrucados junto a la chimenea, al calor de la leña. Mientras, nuevos brotes crecían en el huerto, junto a las malas hierbas de los geranios.

1/15/2010

CRÓNICA TAURINA


Juanito “El Gallardo” sale al albero vestido de púrpura y oro, con medias bermellón. Su traje hace juego con las nubes, que filtran la luz, tiñendo el atardecer de un color morado muy intenso. Levanta la vista y mira al cielo, pero no se hace la señal de la cruz, como los otros. Ni siquiera tiene estampitas de santos. El capellán le ha echado en cara que un torero no puede ser ateo porque todos acaban rezando alguna vez en el ruedo. La grada lo recibe en silencio, como si esperase algún gesto del maestro. El torero se quita la montera y dedica la faena a sus compañeros, que esperan su turno en el burladero, atenazados por el miedo. Juanito se acerca a la puerta de chiqueros. Suena un clarín y aparece un morlaco de seiscientos kilos con una divisa roja y gualda prendida en el lomo, como la bandera que rodea el coso. Juanito se pone de rodillas. Un murmullo sacude los tendidos. El torero da un capotazo sublime a puerta gayola. Se levanta y va hacia la bestia. Se arrima a los cuernos como si fueran dos puñales de goma. El toro embiste. Juanito se arrima más. Enlaza varias verónicas de libro, suaves, elegantes y suicidas, para luego pasar a dos chicuelinas extraordinarias con los brazos a la altura del pecho y tres gaoneras manejando el engaño por la espalda como nadie había hecho desde los tiempos de “El Lagartijo”. Nunca se había visto tanto arte en la plaza del Penacho. Sin embargo, no hay aplausos ni ovación. El presidente se pone en pie y tira hacia abajo de la chaqueta de su uniforme con un gesto autoritario. Pide el cambio al tercio de varas, frenando de este modo la cadena gloriosa de pases. “El Gallardo”, resignado, contempla cómo aparece el picador por la derecha. Mientras se acerca al trote con la pica en alto, mira al torero con desprecio desde el jaco. El público aplaude por primera vez. Luego, Juanito escucha una ovación, y descubre al banderillero aproximándose por la izquierda, serpenteando, con los castigos en alto. Deduce que el presidente ha dado la orden de saltarse el protocolo para pasar directamente al tercio de muerte. Juanito “El Gallardo” agarra con fuerza el estoque de plástico, eleva la barbilla hacia el morado del cielo y se abalanza sobre el toro.

Badajoz, 15 de agosto de 1936

1/13/2010

SINTONÍA


Cada noche Martín se sienta en un taburete junto a la ventana. Está enamorado de la belleza menuda y racial de su vecina de enfrente, con esa media melena ensortijada que le cae sobre los hombros, como olas de mar cargadas de espuma. Son las diez. La chica acude puntual a su cita con los fogones. Descorre las cortinas y abre la ventana para que salga el humo mientras hace la cena. Sintoniza una emisora y contonea su cuerpo latino al ritmo de los acordes, que rebotan en la ropa tendida del patio. Martín busca el programa en el dial. Los oyentes llaman y dedican canciones. Se lo piensa, y después de tanto tiempo sin decidirse a hacerlo, descuelga el teléfono y marca el número. El locutor le da paso y le pregunta qué tema elige. Martín duda, pero al fin responde: “Quiero dedicar a mi vecina el tema Extraños en la noche”. El locutor ironiza sobre la petición (tan fuera de onda), pero Martín no lo escucha. Mira por la ventana y descubre a la mujer de sus sueños inmóvil como una estatua observándole con la espumadera en la mano. La chica corre las cortinas y su silueta desaparece de la escena. A Martín no le da tiempo a rumiar su fracaso, porque al instante suena el timbre. Observa a través de la mirilla. Es ella. Está preciosa. Lleva brillo en los labios y un maquillaje tenue suaviza sus rasgos. La chica sonríe con ternura. Martín lee sus labios: “Ábreme”, susurra. Martín cierra la mirilla bruscamente y corre despavorido a refugiarse en la cocina. Se sienta de nuevo en el taburete, frente a la ventana, con la esperanza de que ella vuelva a descorrer las cortinas. En el patio, la voz de Sinatra se pierde en la noche.

1/11/2010

TRIBULACIONES DE UN SICARIO


Seguramente Elena Casero no lo sepa porque había mucha gente en el evento de La Clandestina, pero estuve en la presentación de su libro "Tribulaciones de un sicario". No es la primera vez que la veía. La otra ocasión fue cuando Mariano Vega, Belén y otros blogueros presentaron "Blogs de papel", también de "Editores Policarbonados", una pequeña editorial que cuida al máximo sus obras y se nota el cariño y la profesionalidad que le ponen a la edición, desde la portada hasta la última página, como si fueran artesanos, como el trabajo de orfebre hecho a mano. La primera vez que vi a Elena hablando en público me pareció una mujer inteligente y apasionada que además es músico, y todo eso lo compagina trabajando en una multinacional. Pero lo que me dejó de piedra es que desde pequeños compartíamos un sueño, pese a nuestra diferencia generacional. El único sueño de verdad que he tenido en mi vida y que nunca se cumplió. Ir a unas Olimpíadas y entrar en la meta con los brazos en alto y recoger la medalla en el podio llorando a moco tendido mientras suena el himno. Pero ella también acabó escribiendo. La coincidencia me hizo esbozar una sonrisa entre la multitud. No la he visto sobre la pista de atletismo, pero sí he podido comprobar cómo tira millas sobre el papel con "Tribulaciones de un sicario". Si hubiera Olimpíadas de novela corta se llevaría una medalla, seguro. Anselmo, el protagonista principal, está muy bien construido. Es un personaje que no trata de ser gracioso, pero que me recuerda al disparatado protagonista de Eduardo Mendoza en "El misterio de la cripta embrujada" o "El laberinto de las aceitunas". Igual que en estos libros, el protagonista tiene una misión incierta, y acuciado por las deudas de quien tuvo y no retuvo por venir de una familia "bien", se alista en una banda de sicarios enfermos terminales en la que ninguno es lo que parece. Anselmo descubre algo sobre su propia vida que da un giro a su existencia. Además hay otros ingredientes, como un amor no valorado hasta que surgen las dificultades, toques de humor esperpéntico protagonizados por un profesor de instituto y dosis de intriga. Un esquema clásico escrito con un lenguaje con regusto costumbrista (pero no antiguo, ojo) que te mantiene en vilo hasta la última página. "Tribulaciones de un sicario" es un libro magníficamente escrito por una escritora a la que se le nota el oficio. Ni una palabra de más ni de menos. Los adjetivos justos, con un lenguaje fluido que no cae en la trampa de la ornamentación estéril. Elena hace una carrera de 173 páginas y llega a la meta victoriosa. Desde la grada del estadio de lectores, le mando una sonrisa cómplice. Nunca es tarde para cumplir un sueño.

APOCALIPSIS


Huyeron de la isla por el eurotúnel. A mitad de camino, el limpia automático se puso en marcha.

1/07/2010

AMNESIA SELECTIVA


El sol se precipita en picado sobre el horizonte, salpicando el cielo de manchas rojas, como una esfera de plomo que cae en un charco de pintura. Amalia jamás había visto anochecer de esa manera tan apresurada. El cielo se tiñe de un color que jamás ha visto. Como cada tarde a esa hora, sale de su consulta y se va a buscar a su marido a la salida del trabajo. A la altura de la calle Téllez, una señora vestida con abrigo de piel de zorro le pone una mano sobre el hombro.
-¡Amalia, cuánto tiempo!, si te veo igual que siempre…-le dice la mujer emocionada.
–Lo siento, pero no caigo, ¿de qué nos conocemos? -responde Amalia con cierto pudor.
La extraña le explica que se conocieron en la universidad, cuando estudiaban psicología. De hecho, hicieron prácticas juntas. Amalia, consternada por su falta de memoria, se despide educadamente y continúa su camino por Juan de Urbieta esquina Ciudad de Barcelona. A la altura de la tienda de fotos, un chino pequeñito sale con un sobre.
–Tenga, la foto de su marido que me pidió para enmarcar. ¿Se encuentra bien, Amalia? –pregunta el hombrecillo.
Ella conoce la tienda, y es cierto que pidió la ampliación de una foto de su marido para enmarcar, pero no ha visto al chino en su vida. Con cierta turbación continúa caminando, y al girar en la calle Granada a la izquierda, a la altura del bar La Parisien, dos hombres vestidos con mono de mecánico se dirigen a ella por su nombre y le preguntan por su hijo pequeño. Amalia es incapaz de explicarse por qué no conoce a la gente que le saluda, y que, al parecer, saben quién es ella perfectamente.
Visiblemente molesta, prosigue su camino hasta Menéndez Pelayo. Allí está la oficina de su marido. Tres portales antes tropieza con una chica rellenita, tirando a gorda, pero sin embargo, atractiva. La joven le da dos sonoros besos de forma efusiva, como si fueran íntimas amigas. Es más, le pega una palmadita en el culo y la piropea comentando el tipín que se le ha quedado con la dieta del nutricionista.
–Recuerda siempre que fui yo la que te di la dirección de ese genio. Me debes una cena –añade. Amalia le sigue la corriente. Quiere averiguar quién es esa chica. Tras varias preguntas que su interlocutora se toma a broma, Amalia descubre que al parecer la regordeta es la hija de su mejor amiga de la infancia.
Perpleja ante lo insólito de los acontecimientos, al fin llega a la oficina de su marido. Llama al timbre visiblemente nerviosa. Cuando su esposo abre la puerta, se lanza a sus brazos. Al fin una cara conocida. Se refugia en los largos brazos de la persona con la que ha pasado los últimos treinta años de su vida. El hombre, con cara de asombro, la mira a los ojos y le pregunta: “Perdone, ¿la conozco?”.

1/04/2010

LOS POLÍTICOS HABLAN, LOS LÍDERES ACTÚAN


Este post es una mera protesta al viento, como las palabras que se lleva. No soy especialmente ecologista, aunque reciclo y no me gustaba que gran parte de mi familia se fuera de caza (por mera tradición heredada de la supervivencia migueldelibesiana, como Alfredo Landa en Los Santos Inocentes, todo hay que decirlo), pero en mi adolescencia admiraba a aquellos hombres y mujeres que, subidos a zodiac con el logo de Greenpeace impedían que balleneros actuaran de manera impune exponiendo su vida a los arpones de cañón, o cuando los franceses hundieron el Rainbow Warrior matando a un fotógrafo porque la organización, siempre de forma simbólica y nada violenta, protestaba contra las pruebas atómicas de ese país en la Polinesia francesa. Pero me parece una vergüenza que en pleno siglo XXI se mantenga en la cárcel al responsable de Greenpeace España por una protesta de lo más inocente, sin ni siquiera poder contactar con su familia sólo porque la cumbre de Dinamarca ha sido un fracaso absoluto. Considero que es un abuso policial y judicial por parte de las autoridades danesas, tan civilizadas ellas. Ni que fueran los secuestradores del Al Qaeda del Madreb, que raptan a gentes de ONG,s a los que algunos compatriotas nuestros (muy solidarios con la vida ajena) como Risto Mejide o Sánchez Dragó consideran meros pijos que se merecen lo que les ha pasado en Mauritania. El Gobierno danés, con esta forma de atajar el asunto me parece que queda a la altura del betún. Sólo por desplegar una pantarta que instaba a los líderes a actuar. ¿Y el Gobierno español qué hace? La vista gorda. ¿Qué pasa ahora? ¿La tierra no era sólo del viento, como decía aquel jefe indio? ¿Cómo dijo Zapatero? Lo malo es que las palabras también son del viento. Se las lleva volando. Porque los políticos hablan, los líderes actúan.

EL RIOJA Y LOS CINCO SENTIDOS


Primer premio

Tacto (Pedro Sanz Lallana. Hospitalet. Barcelona)

Al tomar la copa, una gota de vino rodó hasta su blusa marcando una lágrima de color rubí a la altura de su pecho izquierdo. La seda rápidamente se tiñó de sangre. Instintivamente alargué mi mano tratando de evitar el daño, pero ella quedó expectante esperando la llegada del tacto, del suave tacto del vino.


Segundo premio

Paradoja (Jean Pierre Bravo. Lima. Perú)

Allí está la botella de vino de la que te hablé. Cuando mi abuelo pisó la uva con la que se fabricó, jamás imaginó que su nieto no podría comprarla.

12/29/2009

BAILANDO CON DINOSAURIOS


Avatar significa en la religión hindú la encarnación terrestre de alguna deidad, en especial Visnú. Pues bien, en la película Avatar, por hacer un resumen del argumento, se reencarna la película "Un hombre llamado caballo", "El último samurai", "El último mohicano", "La misión", "Pocahontas", o "Bailando con lobos", es decir, la típica historia de un hombre que acaba sufriendo el síndrome de Estocolmo con su enemigo y se une a él contra los de su propia raza por lo injusto de la situación, hasta tal punto que incluso se convierte en una especie de líder en esa comunidad que le era ajena hasta hace cuatro días. Todo un arquetipo. Un esquema en el que no hay más que rellenar con siálogos y efectos especiales porque el esquema argumental ya está diseñado. Lo que más me molesta de esta plantilla a rellenar es el tufillo fascistoide sobre el tema de la opresión. Parece que sólo un blanco es capaz de liberar del yugo de la opresión de los blancos a los indígenas. Es una plantilla que se puede usar hasta el infinito, por ejemplo, si cambias a los negros de Sudáfrica por los indios y a un blanco sudafricano como libertador de los zulúes, o unos esquimales que secuestran a un blanco que luego son liberados por el blanco, como si los pueblos no pudieran liberarse a sí mismos. Estamos en ese esquema. Muy fácil de hacer. Y muy efectivo. Los blancos seremos los malos, pero también somos los únicos capaces de liberarlos porque los nativos son como niños. En este caso hablamos de ecologismo, ¿no? Vale, lo mismo da. Es la disculpa que ha usado Cameron a esta manidísima historia adornada por un bosque luminoso. Es un argumento muy entrañable, pero el problema es que... ¡ya lo hemos visto mil veces, coño, mil veces! ¿Y dicen que ésta es la mejor película del año (además de la más cara de la historia)? El argumento a lo "Bailando con lobos" se adorna con efectos especiales, dinosaurios y tipos azules de dos metros y medio, pero la historia es la misma. Es muy significativo que una historia manida sea considerada la mejor del año, esto quiere decir que hay una crisis, no de ideas, que las hay, sino de falta de compra de ideas nuevas. Me niego a creer que no hay guionistas con talento en Hollywood capaces de contar historias originales, y más con esa cantidad de pasta. Los productores déberían hacer como David O. Selznick en "Lo que el viento se llevó", que tuvo 15 guionistas hasta que la historia quedó redonda, pero no entiendo que se escriba algo que ya se ha escrito y se venda como novedoso porque tiene bosques lumionosos en lugar de llanuras, bichos gigantes en vez de bisontes, marines en vez de yanquis, y claro, la historia de amor igualita que la que tenía Kevin Costner con la india "En pie con el puño en alto". ¡Si hasta parece que hablan en indio! Me gustó más "Bailando con lobos", y el único efecto especial que había eran los tiros de las escopetas, pero había una historia. ¿Qué le pasa al cine americano? Faltan historias, no hay buenas historias, sólo efectos especiales, y no tengo nada en contra de los efectos especiales si aportan algo. Me quedo con la celda 211. Es española, tiene un buen guión, unas interpretaciones grandiosas y demuestra que somos capaces de hacer buen cine, aunque no salgan dinosaurios ni tipos azules. Quizá el mundo del cine debería trabajar de forma más estrecha con el mundo de la literatura, escritores y guionistas mano a mano, para adaptar buenas ideas al lenguaje cinematográfico. ¿Por qué no?

12/28/2009

APUNTES NAVIDEÑOS


Leo en El Mundo digital que Sao Paulo y Madrid se han hermanado y que en la ciudad brasileña hay carteles con publicidad de la capital de España. Salgo a la calle y camino. No veo ni un cartel. Las calles de Sao Paulo están desiertas. Es 25 de diciembre y hace un calor húmedo insoportable. En el hemisferio sur es verano, claro. Unas navidades de lo más surrealista. Las calles están sucias, pero no tanto como pensaba. A lo largo de todas las avenidas hay cabinas de teléfonos con el antiguo logo verde de Telefónica española. En los restaurantes te sirven aceite de oliva portugués y hay muchas tiendas de chinos. Venden imitaciones caras. Relojes Mont Blanc o Bulgari a 150 euros. Bolsos de Prada a 300 euros. Falsos, claro. Las imitaciones están por las nubes. En el avión de ida me acabé el libro de Elena, "Tribulaciones de un sicario". Me lo he pasado muy bien con sus personajes. Le debo un post. También terminé "Estancos del Chiado", el ganador del Setenil al mejor premio de relatos del 2009. A veces me pierdo en la ornamentación del lenguaje y tengo que releer algunos párrafos. El último relato del libro me parece una obra maestra. Tengo también tiempo de verme ocho capítulos (nada menos) de la serie "Perdidos" durante las once horas de viaje. Apenas duermo. El malo de Lost me tiene embelesado. Creo que es el mejor villano que ha dado la ficción desde Darth Vader. Benjamin Linus es manipulador, frío, inteligente. Nunca sabes qué está pensando ni con qué te va a sorprender. Y siempre te sorprende. Me quedan dos capítulos para acabar la quinta temporada. Se van resolviendo muchos enigmas, pero no todos. Belén me alegra las navideñas más calurosas de mi vida en el blog de las cucarachas. Me encanta el acento brasileño, pero la programación de su tele me empalaga. Se me acerca un niño negro que dice "money, money". Sin más, a cambio de nada, y eso que lleva uno de esos chismes para limpiar zapatos. ¿Dinero por nada? "No", le digo. Sin embargo parece que Brasil al fin despierta. El gigante dormido se despereza. Poco a poco, entre bostezos. ¿Será la definitiva? De momento nos ganaron en el tema de las Olimpíadas.

12/22/2009

GLOBALIZACIÓN


El dueño de la multinacional del tejido decide visitar a su diseñador de cabecera para dar un giro a su colección. El portero de su edificio le saluda con una amplia sonrisa envuelto en una capa fucsia y un traje bermellón. El atuendo no va acorde con el carácter gris del conserje, un hombre taciturno y chapado a la antigua. El empresario sale a la calle, llama a un taxi y comprueba con estupor que el conductor lleva puesto el mismo atuendo fucsia y rojo que el portero. Mira por la ventanilla del vehículo y sólo ve a personas vestidas con trajes similares: capa rosa chillón y traje chaqueta escarlata. En el ascensor del edificio en el que está la sede de su empresa se topa con varios empleados que visten de forma similar. Sube al ático, y desde allí observa cómo caminan miles de personas convertidas en hormigas obreras fucsias y rojas, gente que camina por ese hormiguero en el que se ha convertido la ciudad. Hay que hacer algo. El empresario textil baja hasta el despacho de su diseñador para ofrecerle ideas. El modisto de moda le abre la puerta vestido con una capa fucsia y un traje rojo. Le recibe con una sonrisa: “¿Ha visto el éxito que ha tenido mi último modelito?”

12/21/2009

FOTOS DE LA DÉCADA

Hoy algunos periódicos publican las mejores fotos de la década. Yo he seleccionado las que más me gustan de todas las que he visto. En la primera vemos la mano minúscula de un niño desnutrido sobre la boca de su madre, una metáfora impresioante sobre el hambre en África. En la segunda, la protagonista es una mujer indígena de los Sin Tierra sosteniendo a su hijo mientras la policía del Amazonas les empuja sin piedad para que abandonen sus tierras. En la tercera foto vemos el primer día del Ramadán en una mezquita. Lo impresionante de esta foto es el vestido rojo de la niña destapada entre todas las muejeres vestidas de blanco y cubiertas hasta las cejas. Una foto que ni preparándola hubiera sido más impresionante. La foto de los paraguas es un funeral por una víctima de la gripe A. El detalle de la mascarilla es demoledor. La foto del niño con el cartel es desgarradora. Es un niño suizo que busca a sus padres y a sus hermanos tras el tsunami que arrasó el sur de Asia. La mirada desolada del niño habla por sí misma. la foto de Castro es una obra de arte. Una foto con fondo oscuro en la que el protagonista también sale oscuro, perfilado. Un alarde de técnica por parte del autor. Por último, la foto del hombre que se tira de una de las torres gemelas para no morir quemado es una imagen demoledora. Impresiona la aparente tranquilidad de un hombre que va a morir en un segundo. Una postura imposible. Una actitud impasible de alguien que se entrega a la muerte.



































12/20/2009

CONVERSACIÓN REAL

- Lo que tienen que hacer es ponérselo un poco más fácil al empresario, joder, que las pasan canutas para contratar, se les va el dinero en sueldos y en indemnizaciones. Si abarataran el despido habría más flexibilidad laboral.
- ¡Felipe, al despacho!

(TIC-TAC)

- Me han despedido estos hijos de puta, pero esto no va a acabar así, me tienen que pagar todo lo que me deben, llevo muchos años trabajando en esta empresa.

12/17/2009

EL ESPEJO

No reconocí al hombre que tenía frente al espejo. Me quité las vendas cuidadosamente, como un pintor cuando retira la tela que cubre su obra maestra. Me habían operado para eliminar las horribles cicatrices de nacimiento que me produjo aquel parto tan traumático. Estaba guapo. Impresionante. Incluso me habían hecho un hoyito en la barbilla, a lo Kirk Douglas. Mi hija entró en la habitación entusiasmada. “¡Papá!”, gritó. Cuando me giré hacia la niña, se quedó perpleja. “¿Te gusta mi nueva cara?”, pregunté. Reconoció mi voz y rompió a llorar. Quise consolarla, pero salió corriendo. “¿Tú quién eres?”, gimió antes de salir de la habitación. Miré mi nuevo rostro fijamente, rompí el espejo de un puñetazo y cogí el trozo más afilado.

12/16/2009

BLEDO


Esta semana pusieron "Lo que el viento se llevó", y siempre que la emiten por la tele, la veo, no puedo evitarlo. Pero es curioso cómo es el subconsciente colectivo, porque en la película, Glack Gable nunca dice eso de "Francamente, querida, me importa un bledo", sino que dice: "Francamente, querida, eso no me importa". De la misma manera que en Casablanca, Rick nunca dice lo de "Tócala otra vez, Sam", sino: "Tócala, Sam". Aquí la prueba a la primera de las afirmaciones: http://www.youtube.com/watch?v=h1iBPnjq2lM
Sin embargo, estos días, en casi toda la prensa se ponía lo de bledo, y recordé un programa de radio que hicimos hace tiempo. Nadie sabía lo que era bledo, y nos dio pie a hacer un sketch. Sam, el pianista de Casablanca, explicaba (cual académico de la lengua) lo que era un bledo a los protagonistas de "Lo que el viento se llevó". ¿Alguien sabe lo que es un bledo? Bueno, pues según la RAE es una "Planta anual de la familia de las Quenopodiáceas, de tallos rastreros, de unos tres decímetros de largo, hojas triangulares de color verde oscuro y flores rojas, muy pequeñas y en racimos axilares" o, en este caso, una "Cosa insignificante, de poco o ningún valor". Ya no se usa la palabra bledo, está demasiado desactualizada y sólo la usan los cursis, pero en el fondo es una pena. Me encantaba cómo se hablaba en los 70, esas expresiones "tardofranquistas", que diría Mita. Tengo una compañera que todavía dice cosas como "Chachi-piruli", "me chifla", o "Catapún-chinchín", y claro, es el descojono general, pero la señora ronda los 50 años. Quizá escriba algo con este tipo de lenguaje importado del pasado.

12/14/2009

VIEJOS AMORES


El abuelo lloraba descorazonado en la azotea con un portarretratos en sus manos.
-¡Alto, no se tire! -gritaba el enfermero del geriátrico mientras intentaba agarrarle por un tobillo.
-¿Dónde está ella? -repetía una y otra vez el anciano mientras miraba la foto. Allí estaba él, de joven, junto a aquella chica del disfraz, tan bella y tan menuda, con aquellas alas brillantes.
-Vuelva a entrar, abuelo, aquí fuera hace frío.
-El anciano saltó al vacío, extendió los brazos y una anciana con las alas arrugadas le agarró de la mano.
-Cuanto tiempo, Peter, te has hecho viejo -le susurró al oído.

12/10/2009

MUSEO DE LA PALABRA


Hace ya unas semanas se falló el premio de microrrelatos "Museo de la palabra", pero hasta ahora no había podido leer el texto ganador. La ganadora ha sido Soledad Uranga. La autora podría entrar en el Guinnes, ya que cada una de las 18 palabras de de su microrrelato se han obtenido 389 euros cada una, 7.000 euros en total. Éste es el texto ganador del certamen, un micro que me parece muy inquietante y apocalíptico:

"Hace días que llueve a cántaros. Y la gata se comió el último grillo que nos mantenía despiertos".

12/09/2009

GUIÓN DE SKETCH


NATURALEZA SALVAJE

LA PRESENTADORA SALE EN PLANO CERRADO CON UNA CORREA EN LA MANO, COMO SI SACASE A DAR UN PASEO A SU MASCOTILLA

PRESENTADORA
Tener una mascota en casa exige ciertas responsabilidades. La más importante, es sacarlas varias veces a la calle para que estiren las piernas..., o, mejor dicho, las patas. Con un buen paseo un animal es feliz, distrae, se relaciona con otro animalitos...

OFF GRITANDO: Y SEÑORA, TAMBIÉN SE CAGA, ¿NO?

PRESENTADORA
¡Huy! Pues es que los animales también tienen necesidades. Pero para eso estamos también los amos. Una de nuestras responsabilidades es mantener limpia la calle y el suelo, sobre todo, si es urbano.

OFF GRITANDO: PERO SEÑORA, NO VE QUE EL ANIMAL SE ESTÁ CAGANDO AHÍ MISMO!!

PRESENTADORA
Para esto hay unas bolsitas negras. Para recoger las caquitas de los animales, de nuestras mascotas. Si es que no cuesta tanto, ¿verdad Rufino?

SE ABRE EL PLANO. LA MASCOTA DE LA PRESENTADORA ES UN CABALLO. ELLA LO LLEVA CON UNA CORREA COMO SI FUERA UN PERRITO. LA PRESENTADORA SACA UNA BOLSA GRANDE DE BASURA Y UNA PALA

PRESENTADORA
Esto lo limpio yo en un minuto... Aunque esta vez, Rufino, te has pasado. Pero Rufino, ¿qué has comido?

ENTRA VTR

12/04/2009

DE TIMOS


Me encanta cómo hace de tonto Tony Le Blanc en "Los tramposos". A le gente le gusta ser timada, estoy convencido. Cuando era niño iba al rastro, y mi mayor entretenimiento era ver cómo los trileros le levantaban la pasta a los pardillos. Me conocía a los ganchos, eran nada menos que cuatro. Sólo ganaban ellos, claro. Una señora se dejó el sueldo del mes mientras su hija lloraba y le decía que le estaban timando. Y ella, erre que erre, sacando billetes pese a la evidencia. Cuando veo los programas esos (Call TV) en los que hay que acertar quién es la que aparece en la foto y nadie acierta (sólo dan paso a los ganchos mientras los demás esperan al otro lado del teléfono) me llevan los demonios. Una mujer lleva llamando a mi teléfono de la redacción toda la semana. Me dice: "Oye, el año pasado tuvísteis a un mentalista en el programa que acertó el número del gordo, pásame el teléfono". Y le digo: "Señora, era un truco de magia, los mentalistas son magos. Si acertara los números de la lotería no estaría trabajando". Y me responde: "No, no, yo vi cómo acertaba el gordo". Y yo: "Claro, le repito que era un truco". Y ella: "¿Y cómo lo hizo?". Y yo: "Ni idea, los magos no cuentan sus trucos". Y ella: "Que te digo yo que no, que acertó los números, quiero su teléfono". Y yo: "¿Usted cree que cuando un mago corta por la mitad a una persona lo hace de verdad?". Y ella: "Ah, entonces me quieres decir que engañásteis a toda España, no me lo puedo creer". Y colgó indignada. Estaba jodida porque le abrí los ojos, pero al día siguiente volvía a llamar. Una y otra vez. Habría estado encantada si la hubieran timado. Si le digo que llame mañana y le doy unos números falsos a cambio de 1.000 euros me los habría dado encantada. Me acordé de un amigo mío que cayó en una estafa piramidal pese a mis advertencias porque conocía la estafa gracias a un reportaje que tuve que hacer, pero él me miraba como si estuviese tonto por no ver el chollo y me decía "no tienes ni puta idea". Se reunían en un hotel y les arengaban. Incluso se subían a las sillas con la corbata en la cabeza cientos de pardillos ilusionados bailando al ritmo de una música agresiva. Y le timaron, pero nunca me dijo cuánto. No me extraña nada lo de Madoff, el Tony Le Blanc de los millonarios. La ambición es ciega. A los ricos también les encanta que los time el trilero de turno.

12/03/2009

REVOLUCIÓN


"Tiene algo que decir?", señaló el presidente del tribunal de querubines.
"E = mc2", respondió el acusado. Durante los dos segundos que duró la exposición de su alegato, un agujero negro se comió una estrella enana, un astronauta viajó en el tiempo, se produjo una gran explosión en el desierto de Nevada, tuvieron lugar varias fisiones nucleares en Andrómeda y el Universo se puso del revés mientras el hombrecillo del pelo ensortijado sacaba la lengua a Dios, que lo miraba perplejo.

12/01/2009

A LA PUERTA DE LOS JUZGADOS


Intentamos lincharlo a la puerta de los juzgados cuando lo detuvieron por abusar de su hijastra. Cuando descubrimos que los policías lo habían arrestado injustamente, intentamos linchar a los agentes a la puerta de los juzgados. Cuando nos enteramos de que los culpables fueron los médicos que emitieron un informe erróneo, intentamos lincharlos a la puerta de los juzgados. Más tarde se supo que la responsable fue una administrativa del hospital que confunció dos casos parecidos y traspapeló los documentos. Intentamos lincharla a la puerta de los juzgados, pero luego echaron la culpa a los periodistas por hacerse eco de una información falsa, e intentamos lincharlos a la puerta de los juzgados. El día en el que nos acusaron a nosotros, pedimos clemencia a los linchadores, a la puerta de los juzgados.

LAVADO DE CARA


He decidido lavar un poco la cara al blog. Cuando abrí "La espada oxidada" de la mano de mi amigo Antón no sabía ni lo que era un blog, y tampoco creáis que ahora, 240.000 visitas después, sé muy bien cómo introducir gadgets, links y todas esas palabras anglosajonas del universo cibernético, pero al menos voy a intentarlo. De momento, con esta nueva plantilla han desaparecido todos los blogs que tenía enlazados, así que tendré que investigar para ver qué tengo que hacer para volver a enlazarlos. En cualquier caso, gracias a todos por seguir intentando sacar a Excálibur de la roca y no pasar de largo.