2/26/2010

TURISMO RURAL


Cientos de turistas salen cada fin de semana desde diferentes puntos del país para visitar a esas personas que viven solas en medio de la nada.
—¿Cómo puede sobrevivir usted aquí solo, en un sitio tan pequeño? —Les preguntan. Los lugareños se encogen de hombros. Vagan por aquel lugar inhóspito acompañados por sus perros. Cuando los turistas regresan a sus pueblos en el autobús, giran la cabeza para mirar atrás. En las ventanas de los rascacielos se dibujan siluetas solitarias, como espectros en la bruma.

28 comentarios:

Belén dijo...

Y seguro que los catetos trabajn en fábricas y en oficinas...

Qué retraso...

Besicos

No Comments dijo...

Muy bueno, llegará el día en el que volvamos a nuestros orígenes, a la Madre Tierra, al campo...

Un saludo indio

Sinuosa dijo...

Me parece un micro genial: la mirada desde el otro lado.
Sólo un detalle me descolocó: lo de los perros y gatos mugrientos y malolientes. ¿Por qué? ¿quizás para hacernos creer lo contrario?
No sé..., para mi gusto, sobran. Eso sin contar que en las ciudades, precisamente los gatos y perros están relucientes (no así las calles con sus escrementos). A no ser que lo menciones en sentido metafórico..., (metáfora a la que no le acabo de ver el sentido). En mi modesta opinión, el relato funciona perfectamente sin necesidad de ese detalle.
Pero en fin, minucias. El relato es muy bueno.
Me encantó.

Mita dijo...

La vuelta a las ciudades abandonadas.
Habitadas por pocos seres solitarios.
Besotes

manuespada dijo...

Sinuosa, lo de los gatos y perros malolientes era una alución velada al síndrome de Diógenes de mucha gente que vive sola en pisos diminutos, quizá no se entienda, reflexionaré sobre el tema de la mugre doméstica, si sólo aporta confusión habrá que eliminarlo.

Mita dijo...

Pues depende, depende...las ciudades (digo, la gente) abandonadas pueden ser así. Y los gatos también.
Se nota que eres periodista, cuando os da por hablar de síndromes, no paráis.
El pobre Diógenes, mira en lo que le han convertido!!

(Y la cita que me has dejado es seguríiiiiiisimo del pequeño saltamontes, no te confundas. Pero me ha encantado lo de be water, es un buen consejo.)
Kuss

Raúl dijo...

La ciudad: ese paraíso perdido.
Qué bueno eres, Manu.

Mita dijo...

Muchas gracias por el enlace de youtube que atestiguan el acierto de tus palabras, pero no voy a verlo. No querrás que se me estropee la vista con Bruce Lee!!!!
Típico de un periodista, se apresuran a darte el testimonio gráfico, sin pensar en las consecuencias.
Be happy!

Anónimo dijo...

Pues antes de leer tu aclaración yo pensaba como Sinuososa, que hacías un poco de trampa hasta la sorpresa del final pero con lo que dices y el dibujo que has puesto me imagino el éxodo masivo de la ciudad al campo y las ciudades llenas de homless, mendigos, yayos y yayas con síndromes varios y abandono(como eso perros y gatos).
Si es así, no digo nada. Si acaso cambiar el título para que no lleve a engaño.
Saludo, buen finde.
R.A.

manuespada dijo...

OK, comoprado quito los dichosos adjetivos.

Mita dijo...

nooooooooo, porque el texto pierde lo que tiene de desolador!

BB dijo...

Lo que yo percibo de este relato es la soledad en la que viven todos aquellos que habitan en las grandes ciudades, formando un conglomerado sin alma, que es realmente, en lo que se convierten.
Sitio obligado para el turista rural...
Otra opinión, sólo para contradecir?
Besos
BB

Sinuosa dijo...

Pues no lo había entendido como el síndrome de Diógenes. Despues de que lo dices tiene mucha lógica, sí. Pero claro, habría que darle más lecturas.
La verdad es que me gusta más como lo has dejado ahora.

PD: para RA, ¿cómo que Sinuososa? grrrrrr, con lo salerosa que me ha parío mi madre.
;)

manuespada dijo...

BB, lo has clavado, mi intención era precisamente contar eso, de hecho barajé la posibilidad de titular el relato "Soledad", o algo relacionado con ello. Mita, me estáis volviendo loco. De momento lo dejo dejo así, porque si varias personas lo han entendido mal, es que estaba mal expuesto.

mi nombre es alma dijo...

Siempre he dicho que me encanta vivir en una ciudad porque allí no me conoce nadie, porque me gusta esa soledad del anonimato difícil de encontrar en otros sitios.

Y afirmo que se te entiende perfectamente

Margaret dijo...

muy original. me ha recordado a la novela de Delibes: "el disputado voto del señor Cayo".

Anónimo dijo...

Por eso decía Manu que cambiaras el título que creo que es lo que ha confundido. De los gatos, perros Y adjetivos siendo así la intención del micro te decía que no problem.


Saludo
No te vuelvas loco que te comprendo(en el curso me he vuelto loca varias veces :DDD)
:ddd
Sinuosa si lo hago aposta no me sale un palabro tan raro seguro.
Chao
R.A.

Nieves dijo...

Como siempre genial el micro, pero hijo no lo cambies más, cuando he venido a leerlo ya no era lo que era. Ojú!!

Isabel González González dijo...

Bueno.

Tortuguita dijo...

Todos vemos inhabitable la jungla en la que vive el otro.

Muy bueno ; )

Miguel Baquero dijo...

¡¡Maravilloso como una sola palabra puede cambiar el sentido de todo un cuento y crear un clima inquietante!!

Elèna Casero dijo...

Acabaremos así. Siendo expectros entre los rascacielos, tocando una flauta para que vengan a vernos.

Odiseo de Saturnalia dijo...

Estás definiendo un mundo próximo... quizás el mío.

Eva- La Zarzamora dijo...

Yo de ti lo titulaba ya "turismo viral" Dejaba a los gatos mugrientos y malolientes e infectaba el todo como un mal del ser humano actual que al no estar bien consigo mismo ya da igual esté donde esté, pues todos han perdido sus papeles.
No sé es por marearte un pelín más :0))

Besos,Manu.
Es un buen micro, lástima que llegué tarde...

mati dijo...

la soledad de la gran ciudad¡¡
muy bueno como siempre manu, me encanta pasar por aquí y leer tus ingenios¡¡
un besazo con cariño
feliz semana

Palabrasalbapor dijo...

Se puede estar rodeado de gente y sin embargo, vivir en completa soledad.

Un beso Manu

Mita dijo...

Es lo que dice Miguel, el poder de una palabra es muy importante en el micro.
Y ya ves la que se ha montado :)))

Esteban Dublín dijo...

Qué bello cuento, Manu Eres un gran escritor.