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Free Counter la espada oxidada

Wednesday, May 14, 2008

ANUNCIO DE PISOS 2


Mientras ayudamos a los amigos con la búsqueda de piso, entre anuncio y anuncio, una llamada de Medicus Mundi. El año pasado le gustó al jurado el relato "Soy azul", la historia de un pintor sudafricano con daltonismo, incluida en "El desguace". Este año han seleccionado "Hábleme de tú", un cuento sobre realidades diferentes que precisamente surgió en este blog, aunque en formato hiperbreve. Así que encantado de ir de nuevo hasta Oviedo para celebrarlo con los asturianos y ese producto tan cojonudo que es la sidra. Me encanta esa tierra tan verde. Como la búsqueda de pisos continúa, aquí dejo otro anuncio que no se corresponde con la realidad.

Acceso directo desde la M-30. Estudio completamente amueblado con piezas nuevas. Dos baños a estrenar. Nevera con microclima, cocina y sistema de luz nuevo. Necesita actualizar.

Es cierto que se accede por la M-30, pero no dicen que el único modo de llegar hasta allí es haciendo autostop. En una primera lectura el anuncio parece contradictorio. Todo es nuevo pero necesita actualización. Una vez allí lo entenderás. El casero te recibe con un pasamontañas para que no le identifiques. Dice que tiene problemas con Hacienda y no quiere una inspección sorpresa de un agente que se hace pasar por inquilino. Aquel paraje parece un desierto. Allí ni siquiera hay árboles. El casero se agacha, coge un asa que sobresale de la tierra y levanta una trampilla: “Adelante, te voy a enseñar el estudio”. Al pasar dentro comprendes el anuncio. El apartamento tiene 7 metros cuadrados. La nevera es una de esas portátiles que mi tía se lleva al campo con las cervezas. Los muebles consisten en dos sillas plegables y una mesa de cámping. La cocina es un hornillo portátil. El sistema de luz son varias velas de colores con olor a vainilla. Los dos baños parecen ser un par de orinales con un letrero cada uno: “PIPÍ” y “POPÓ”. Las funciones de ducha las hace una lata colgada del techo con varios agujeros por los que supuestamente sale el agua. ¡Y el tío pretende cobrarte por este zulo 650 euros! Le dices que eso es un robo y que jamás encontrará a alguien tan tonto como para pagarle esa cantidad. Él entra en razón, comprende que nunca lo conseguirá y reflexiona. Dice que se le ha ocurrido un sistema más rápido y eficaz para hacer dinero sin tener que alquilar su precioso estudio. Sale de la casa, cierra la tapa y te dice: “Estás secuestrado”. Ahora pedirá por ti un rescate de 650 euros al mes.

Tuesday, May 13, 2008

ANUNCIOS DE PISOS


Un amigo está buscando piso para mudarse, y lo cierto es que los anuncios de la prensa seria cada vez se parecen menos a lo que ves in situ, pero no tienes más remedio que seguir intentándolo o no te independizarás jamás. El yugo paterno te retendrá de por vida. Sal a la calle y compra el periódico para leer anuncios como éste:

Metro cercano. Barrio popular. 3º con ascensor. 5 habitaciones. 120 m. Mucha luz natural. 100 euros al mes. A refomar.

El metro más cercano está a una hora en moto, así que emplearás cuatro horas en llegar a pie. El cabrón del casero, que lo sabe, ha llegado en moto y lleva un casco ridículo. Es un hombre mayor y enclenque. Un rápido vistazo a tu alrededor te sitúa en el barrio. A simple vista captas dos asesinatos con arma blanca, dos intentos de violación a una taquillera gorda, un suicidio por sobredosis de pegamento y un alunizaje en una tienda de ultramarinos. Los edificios del lugar están desconchados. A ver si hay suerte y el tuyo merece la pena. El casero señala los restos de un edificio bombardeado por los alemanes durante la Guerra Civil. Lo habrán dejado así en memoria de las víctimas. Aún se lee una pintada en la que pone: “No pasarán”. Subimos al tercero en un suelo metálico que hace las veces de ascensor bien sujetos a una barra para no caer al vacío. Al abrir la casa se te queda el pomo en la mano, así que el abuelete tira la puerta de una patada. Corcuera al lado de este hombre es un aficionado. Una cosa es que el piso necesite reformas y otra que tengas que llamar a “Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio”. Eso sí, la casa es gigante, de las de antes, vamos, de las de antes de la ocupación napoleónica. Tiene tantos agujeros en las paredes que la luz natural inunda todas las estancias de una manera coqueta y homogénea. Podrás pasarle la sal al vecino por uno de los socavones de metro y medio de la pared del salón. Cuando tocas lo que queda de pared los cuatro ladrillos supervivientes caen en picado sobre tu pie. Podrás comprobar que ya están instalados tus futuros compañeros de piso, unos 49 hombres, mujeres y niños que deben ser muy ocurrentes, aunque no entiendes sus chistes porque se dirigen a ti en un idioma exótico. No quieres comprar gafas ni relojes de imitación en plástico, así que cierras la puerta con más fuerza de la necesaria y las cinco habitaciones se convierten en una muy grande: Has conseguido crear tu propio loft sin nada de obra. Abrumado, te sientas en una silla estilo Luis XVI que se convierte en polvo. El eco que ha provocado el sonido de tu trasero ha hundido del suelo. El casero, los 49 inquilinos, y tú, aparecéis en la cama de un señor desnudo al que una jovenzuela le está colocando una bolsa de plástico en la cabeza. Reformar tanto detallito te va a salir caro. Sigue buscando.

Sunday, May 11, 2008

DE PUERTAS


PUERTA: Este fin de semana he podido ver varias puertas curiosas en los portales, lo que me ha permitido hacer un estudio sociológico. La puerta es un objeto generalmente de madera, conglomerado, chapa o metal que tapa el agujero de acceso y salida (suele ser el mismo para ambos casos) a la vivienda. Constan de varios elementos: Quicio, marco, mirilla y posibles cartelitos o figuras que se colocan de manera opcional. Es la tarjeta de visita de los habitantes de esa casa. Las puertas hablan por sí mismas acerca de la psicología de los individuos que las colocaron.

1. Blindada con dos cerraduras: Caben dos posibilidades. Estos vecinos han sufrido un robo y están traumatizados, o en ese piso vive un hipocondríaco que no sale a la calle por si es un vampiro y la luz del día lo pulveriza en la cola de la farmacia. Se automedica.

2. Con el nombre del cabeza de familia en una plaquita: Familia de marcado carácter patriarcal si es el nombre de un ser humano macho y matriarcal si se trata de un nombre de ser humano hembra. Si sólo hay un habitante en el lugar se trata de una familia con una clara tendencia unifamiliar con tintes de narcisismo. Hay nombres ambiguos como Chuky o Money que pueden pertenecer a animales, pero suelen ir en las puertas de casas más pequeñas denominadas genéricamente “la casita del perro”.

3. Con la Virgen de Guadalupe: La figurita tiene un color dorado muy deteriorado. Los años le han quitado el pan de oro. Esa puerta esconde una familia numerosa y temerosa del señor que sólo sale los domingos de casa con el traje de misa. Otra posibilidad es que se trate de un adorno kitch como los de las pelis de Almodóvar o un vago que compró la casa y no quiso cambiar la decoración por perrería.

4. Con la cabeza de Camarón: Suelen confundir este ornamento con el Cristo de los Milagros. Alguien les avisa del error. Como ellos son fans del cantante no pasa nada, se cantan sus cositas en el balcón para alegrar el alma del vecindario. Si escuchas cadenas en la casa, no te asustes. No son fantasmas. Sus muñecas están plagadas de esclavas de oro, plata y alpaca de la buena y llevan al cuello gruesos cordones con una réplica del Camarón que hay en la puerta. Con esta chapita no se pierden nunca.

Wednesday, May 07, 2008

LA ESQUELA


El hombrecillo que repartía folletos habitualmente entre los transeúntes de mi calle tenía una extraña sonrisa. Por una vez, y tan sólo con el fin de saciar mi curiosidad ante el risueño gesto de aquel desgraciado, decidí coger el papel con un gesto de desdén. Se trataba de mi esquela. No podía creer que yo estuviera muerto, hacía una hora me estaba duchando, como cada mañana, para posteriormente proceder a un copioso desayuno. La gente leía la esquela y se quedaban petrificados cuando me reconocían en la foto. Cuando me acerqué al tío de los folletos para pedir explicaciones me rajó con una navaja sin mediar palabra y continuó con su mierda de trabajo.

Tuesday, May 06, 2008

CINE FICCIÓN 2


Segunda entrega de Cine Ficción. Aprovechando el post anterior, ¿cómo sería el diálogo de Resorvoir Dogs dirigida por Almodóvar?

REPARTO:
CHUS LAMPREAVE: VIEJA
EUSEBIO PONCELA: SEÑOR ROSA PALO
FELE MARTÍNEZ: SEÑOR TURQUESA
ANTONIA SAN JUAN: SEÑOR BLANCO
ANTONIO BANDERAS: SEÑOR ANARANJADO CLARITO
VICTORIA ABRIL: SEÑOR RUBIO CON MECHAS

MÚSICA: DE FONDO SUENA UN BOLERO DE CHAVELA VARGAS

INT. CASA
(Los personajes están en el interior de una casa castellana antigua. Hay varias sillas de mimbre y dos sofás de oreja con tapetes. Sobre la tele hay un toro y una bailarina. Varios personajes preparan un atraco. Las paredes son de un rojo intenso)

VIEJA
(Con gafas de culo de vaso, sentada en una silla de mimbre y haciendo punto)
Éstos son los nombres: Señor Turquesa, señor Blanco Roto, señor Rubio con Mechas, señor Azul Eléctrico, señor Anaranjado Clarito, señor Rosa Palo.

ROSA PALO
(Está travestido, con peluca rubia y vestido en cuero rojo. Sentado en un sofá de oreja con tapete)¿Por qué yo señor Rosa Palo?

VIEJA
¡Por maricón! ¿Vale?

ROSA PALO
Pero mamá, ¿por qué no podemos elegirlos?

VIEJA
¡Ni hablar, ni hablar! Ya se probó y no funciona. Habría cuatro travelos peleándose por ser el señor Rosa Palo, y como no os conocéis, ninguno daríais su brazo a torcer. Yo elijo, tú eres el señor Rosa Palo. ¡Y da gracias por librarte del azul eléctrico!

TURQUESA
(Está sin camiseta, con un tanga de leopardo, apoyado en la pared mientras fuma un cigarrillo. Primer Plano del Paquete)
Sí, sí, pero señor Turquesa es parecido a mierda, ya sabes, Estambul, la antigua Constantinopla, o sea, ¡Turquía! Y el baño turco no tiene taza, o sea, es ¡una mierda!

ROSA PALO
Señor Rosa Palo suena a señor Polla, por lo del Palo, ¿sabes bonita? ¡Y a mí la operación me ha costado una pasta! ¡En Londres! ¡No me sale del coño! ¿Qué te parece señor Purpurina? A mí me gusta más. Puedo ser el señor Purpurina. Es más para una vedette como yo.

VIEJA
¡Serás putón! Tú no serás el señor Purpurina, ya tengo para otro trabajo a un señor Purpurina. Tú serás el señor Rosa Palo.

BLANCO ROTO
(Es un cura. Va vestido con sotana y mira con cara de pederasta el paquete del jovenzuelo señor Turquesa)
Si te lo quedas te como el chocho, guarrona. Aunque prefería comerle la polla al señor Turquesa. Hace tanto que no me como una polla. Quédatelo.

ROSA PALO
Claro, para ti es fácil, eres el señor Blanco Roto, tienes un nombre que suena bien, como a novia. Vale, de acuerdo, si de verdad te da igual, ¿quieres cambiármelo?

VIEJA
¡Eh! Nadie cambiará con nadie. Esto no es un asqueroso cabaret ni la whiskería de la que procedéis todas, ¿sabes? Escúchame, señor Rosa Palo, tienes dos formas de hacer el trabajo. La mía o la puta calle Montera, que es de la que procedes. ¿Cuál prefiere usted, señor Rosa Palo?

ROSA PALO
No me jodas mamá, que tú sí que eres puta y nunca te lo he echado en cara. Anda, vamos, olvídalo. Me da igual, me quedo con el Rosa Palo. Sigue.

VIEJA
Seguiré cuando me apetezca. ¿Habéis cogido ya el puñetero mensaje? Me hacéis gritar tanto que apenas puedo hablar. Vamos, a trabajar. Aquí huele a pedo.

BAJO LA CAMA, PLANO DE SEÑOR ANARANJADO CLARITO COMIÉNDOLE LOS PEZONES A SEÑOR RUBIO CON MECHAS

THE END

Monday, May 05, 2008

DE DIÁLOGOS



Tarantino en ocasiones tiene diálogos geniales, frescos, brillantes, aunque no siempre lo consigue, sobre todo cuando se le va la mano, pero el diálogo de Resorvoir Dogs en el que el viejo reparte los colores a los atracadores es sencillamente fantástico.

VIEJO
Éstos son los nombres: Señor Marrón, señor Blanco, señor Rubio, señor Azul, señor Naranja, señor Rosa.

ROSA
¿Por qué yo señor Rosa?

VIEJO
¡Por maricón! ¿Vale?

ROSA
¿Por qué no podemos elegirlos?

VIEJO
¡Ni hablar, ni hablar! Ya se probó y no funciona. Habría cuatro tíos peleándose por ser el señor negro, y como no os conocéis, ninguno daríais su brazo a torcer. Yo elijo, tú eres el señor Rosa. ¡Y da gracias por librarte del amarillo!

MARRÓN
Sí, sí, pero señor marrón es parecido a señor mierda.

ROSA
Señor rosa suena a señor mariposa, ¿qué le parece señor Púrpura? A mí me gusta más. Puedo ser el señor Púrpura.

VIEJO
Tú no serás el señor Púrpura, ya tengo para otro trabajo a un señor Púrpura. Tú serás el señor Rosa.

BLANCO
Quédatelo.

ROSA
Claro, para ti es fácil, eres el señor Blanco, tienes un nombre que suena bien. Vale, de acuerdo, si de verdad te da igual, ¿quieres cambiármelo?

VIEJO
¡Eh! Nadie cambiará con nadie. Esto no es un asqueroso pleno de ayuntamiento, ¿sabes? Escúchame, señor Rosa, tienes dos formas de hacer el trabajo. La mía o la puta calle. ¿Cuál prefiere usted, señor Rosa?

ROSA
No me jodas Joe, anda, vamos, olvídalo. Me da igual, me quedo con el Rosa. Sigue.

VIEJO
Seguiré cuando me apetezca. ¿Habéis cogido ya el puñetero mensaje? Me hacéis gritar tanto que apenas puedo hablar. Vamos, a trabajar.

Thursday, May 01, 2008

DE LA SUMISIÓN

La Revolución Industrial creó un nuevo método de esclavitud: La explotación obrera. A finales del siglo XIX los obreros estaban sometidos a una jornada de hasta 18 horas diarias, niños incluidos (Esto sigue ocurriendo en países como La India, que se lo digan a Nike). En este contexto de penuria, los obreros comienzan a tomar conciencia de sí mismos, de su fuerza, y comienzan a creer que las cosas deben cambiar, pero saben que este cambio sólo puede venir desde su propia acción, desde sus propias organizaciones, y comienzan a crear sindicatos. Empiezan a hacer huelgas y movilizaciones, a las que se responde con persecuciones, represión policial, detenciones injustas y asesinatos. En 1864, en Londres, se aprueba la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores. En su primer congreso se aprueba una declaración a favor de la jornada laboral de 8 horas. En 1884 se acuerda que hay que luchar para conseguir en Estados Unidos esa jornada de 8 horas. El primero de Mayo de 1886, en Chicago, tras una revuelta masiva, la policía detiene a seis obreros. Tras un injusto juicio, el 20 de agosto ahorcan a los obreros en público a modo de advertencia. En 1890 revisan el caso y declaran absueltos a los seis obreros. En 1889, en París, se acuerda que el 1º de Mayo sea una jornada de reivindicación obrera por los acontecimientos de Chicago. Desde 1890, el 1 de Mayo es el día simbólico de lucha obrera. Lo malo es que 150 años después pocos se consideran obreros, y realmente, todos los asalariados somos obreros. Recuerdo el 1 de mayo desde niño, de la mano de mi padre, entre banderines, eslóganes y consignas. Y eso que ellos tenían trabajo fijo, todos los de su generación tenían trabajo fijo, pero no se conformaban, eran rebeldes. Ahora las cosas han cambiado: volvemos a tener jornadas interminables, sueldos mileuristas, despidos baratos o trabajo temporal. Cualquier atisbo de rebeldía se castiga con el despido. Pero lo peor de todo es la sumisión. Nadie se queja, no nos movilizamos, no hacemos nada, aceptamos la situación. En algunos oficios y empresas ni siquiera existen los sindicatos, y si alguien hace una mínima reivindicación laboral es expulsado o marginado en la empresa. Con este panorama de sumisión corremos el riesgo de regresar 150 años en el tiempo, a aquellas jornadas de 18 horas al día. Los sindicatos ya avisaban durante aquella huelga de 1988 en la que ocho millones de personas se echaba a la calle contra la política laboral de González. Ahí comenzó la caída del castillo de naipes, la temporalidad y la precariedad. Y se cumplieron los peores pronósticos de Nicolás Redondo y Marcelino Camacho. Estamos desacelerándonos en derechos laborales, regresando a 1890, cuando el trabajo en cadena de Ford maravillaba a los empresarios de todo el mundo. El Ford T llegaba a todos los rincones del país a base de explotar a la gente. Me da la impresión de que volvemos a ser partes de una cadena de montaje. Recuerdo hace unos años una reunión en la que planteé que se nos pagaran las horas extras de alguna manera. La persona mamporrera de la empresa, o sea, el jefe, equivalente al antiguo capataz, respondió: "¿Quién eres tú para decirle a la empresa lo que tiene que hacer? Un empleado no es nadie para decirnos cómo hacer las cosas". Pero sí somos alguien, lo malo es que ya se nos ha olvidado.