3/22/2015

CONTRAPORTADA DE PERSONAJES SECUNDARIOS

Lo que yo denomino género biofantástico se basa en hechos reales y se pasa por el matiz de la ficción hasta hacerlo cuento, en este caso microrrelato. Eso es lo que es "Personajes Secundarios", un libro que está basado en experiencias propias con mi hijo Daniel pasadas por el filtro de lo fantástico. Tengo material para escribir una segunda parte sólo con todas las cosas que nos han hecho este año, una temporada surrealista en la que incluso un abogado de lo más  casposo ha estado espiando mi blog todavía no sé muy bien para qué, aunque dada la naturaleza friki del personaje seguramente no lo sepa ni él. Bueno, el caso es que ya está aquí "Personajes Secundarios" después de una larga espera. El lunes fue a la imprenta y en breve estará en las librerías. Además, en cuanto pueda publicaré la portada aquí, un cartel de 1908 de un ilustrador brasileño. Ha sido un largo camino, pero ya estamos casi en la meta.

2/26/2015

EL NIÑO QUE SE COMÍA LAS PALABRAS

Hace tres años y medio nos dijeron que quizá Daniel no hablase nunca por culpa del autismo. Años después, tras un intenso trabajo en casa y con su terapeuta, hemos conseguido "trasplantarle" palabras, e incluso frases. El siguiente reto es la conversación. Cuando recibí el diagnóstico me pareció injusto y, sobre todo, paradójico, y comencé a escribir el libro "Personajes secundarios". Uno de esos cuentos, "El niño que se comía las palabras", le gustó a mi compañero Gabi Molero, y decidió dirigir un cortometraje inspirado en el texto, una historia realizada por David Cánovas, un cineasta nominado al Goya en 2006 al mejor cortometraje.

Pinchando aquí puedes ver mi versión del cuento, la corta.

Pinchando aquí puedes ver la versión de Gabi y David, la extendida.

Mientras, seguimos en el camino persiguiendo palabras.

2/14/2015

MESA REDONDA

Con Isabel González y Juan Gracia Armendáriz hablando sobre el microrrelato en el Corte Inglés de Callao.

2/01/2015

MESA REDONDA SOBRE EL MICRORRELATO


Mesa redonda con grandes compañeros de viaje, más información en este enlace.

1/29/2015

CONCURSO CARTAS DE AMOR ANTONIO VILLALBA

Un año más llega el concurso de cartas de amor de la Escuela de Escritores y que otros años han ganado amigos como Matías Candeira, Isabel González o Lola Sanabria. Un concurso que demuestra que se pueden escribir cartas de amor sin caer en los tópicos habituales. Aquí dejo mi favorita, una carta que ganó la tercera edición del concurso y que ha sufrido diversos plagios en diferentes concursos y en los que los plagiadores cambian cosas personalizándola.

Bienes comunes

Autor: Susana López Rubio
 
Estimada Cristina:

Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.
Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú. Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.

Cosas a conservar:

- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.
- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.
- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.
- La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.
- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.
- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.
- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.
- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).

Cosas que puedes conservar tú:

- Los silencios.
- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.
- El sabor acre de los insultos y reproches.
- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.
- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.
- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.
- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.
- Jorge y Cecilia. Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.

Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo solo son eso: objetos.
Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado (914070485) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente,
Roberto.

11/07/2014

EL LIBRO VIAJERO

Un libro viajero es un cuaderno que va y viene de casa al colegio, del colegio a casa y de casa a la terapia de un niño con autismo, un diario en el que su entorno escribe lo que hace todos y cada uno de los días de su vida. Escribimos frases cortas y sencillas y lo ilustramos con fotografías y dibujos. Daniel tiene libro viajero desde los dos años y medio, lo que significa que tendrá una autobiografía de varios tomos cuando sea adolescente. Su día a día, sus vacaciones, el día que aprendió a montar en bici, su primer abrazo, sus momentos felices o sus rabietas quedarán reflejados en miles de hojas. De vez en cuando vemos las cosas que hicimos la semana anterior, o el año pasado, y repasamos los nombres de los amigos y los primos. Conservamos todos los libros viajeros. Desde la primera hoja de su primer libro viajero, en la que escribimos algo referente a su vida diaria. Aún no miraba a los ojos. No besaba a nadie. Aún no decía ni una sola palabra. Y sin embargo, lo que ponía en aquel primer cuaderno, era la primera página del resto de su vida. La vida, al fin y al cabo, es un cuaderno en blanco. Un libro viajero.
 
PD: Meses más tarde de aquella primera hoja, dijo “agua”. Se escuchó a sí mismo y le brillaron los ojos. Su primera palabra. Fue emocionante escuchar una palabra. Desde entonces, su vida está estrechamente unida al agua. Le encanta nadar.

8/31/2014

PIRATAS

Coloco el DVD en el reproductor. Es el último taquillazo, una película que le he comprado a un chino en la Alamedilla. Las últimas pelis piratas que he visto no se escuchan bien, pero no tengo tiempo de ir al cine. El protagonista, un policía negro de Nueva Orleans, conduce a toda velocidad un coche blanco por la parte vieja de Salamanca. No sabía que Hollywood había rodado una película aquí. En la zona peatonal, a la altura de La Rúa, gira a la derecha y se dirige hacia La Plaza Mayor. Varios minutos más tarde, el vehículo dobla hacia mi barrio y pasa junto al chino al que le compro los DVD. El protagonista prosigue su marcha, se baja del coche en mi calle y se dirige a mi portal. Llama al telefonillo del 2ºB y suena el timbre de mi casa. Permito que acceda al portal. Me asomo a la mirilla y me saluda con la mano. Le abro la puerta. Se le ve algo borroso. “Hola”, me dice con una voz de lata que no encaja con los movimientos de la boca. “¿Puedo entrar? Te lo puedo explicar”. Señala el sofá con el dedo y nos sentamos. En mi salón se escuchan multitud de toses que no sé de dónde proceden. Miro la televisión y veo  que ambos estamos en el plasma. Desenfocados y a rayas. Me rasco la cabeza para comprobar que no es una imagen grabada, me toco la nariz, carraspeo, e incluso palpo la pantalla. El protagonista de la película saca el DVD del reproductor y me dice: “Pon esto, por favor”. Cuando le doy al play aparezco conduciendo un coche negro a toda velocidad por la parte vieja de Nueva Orleans.


(Texto publicado en el especial de la revista Quimera de julio y agosto)