4/25/2019

EL VIEJO PIANO

Una vez tuve un piano. Cuando cumplí los siete años mis padres me compraron uno que me acompañó casi el resto de mi vida hasta que tuve que abandonarlo. Así son las separaciones. La música sale por la puerta y las partituras se llenan del símbolo del silencio, ese que parece una araña. Era un Cherny, una marca barata de Eropa del Este subvencionada por el Gobierno para que la gente de clase media pudiera estudiar música. Hasta que no tuve el Cherny estudiaba en casa de una señora que se llamaba Silvi, tenía cinco pianos, uno en cada habitación de su domicilio. Los cinco sonaban a la vez y era una locura, un cruce de corcheas y negras golpeando el techo. Los alquilaba por horas a niños que, como yo, no nos podíamos permitir un instrumento tan caro. Con el tiempo dejé de echar de menos mi piano, aunque en ocasiones me acordaba de él, de cómo acariciaba sus teclas con la yema de los dedos, de cómo tocaba con los ojos cerrados aquellas partituras. Cada instrumento tiene sus propias cuerdas vocales, como las personas. Todos son distintos. Hacía tiempo que no me acordaba de él, pero hoy he escuchado su voz y me ha llamado, como cuando lo tocaba con mi hijo pequeño sobre las piernas. He abandonado en la esquina el platillo de la limosna y lo he tocado suavemente, con la yema de los dedos. Viejo amigo, ¿cómo te ha tratado la vida?, he susurrado. Y el viejo Cherny me lo ha contado.



PD: Cuento basado en la historia real que aparece en este enlace.

FERIA DEL LIBRO DE BUENOS AIRES


Gracias al Ministerio de Cultura español y a la Feria del Libro de Buenos Aires por hacer posible mi presencia y por invitarme a las jornadas de microficción de la mayor feria del libro del mundo hispano. Será un placer estar en la capital argentina como autor español invitado junto a Ginés Cutillas en la edición de este año. Si algún amigo argentino quiere pasarse para que nos conozcamos en persona, os dejo aquí la programación. Más información en este enlace.

Y un cambio de nacionalidad en este enlace.