9/01/2008

EL DEPORTE DE ÉLITE


Michael Phelps dice que su vida hasta ahora ha sido “comer dormir y nadar”. Y la vida de muchos deportistas profesionales es muy similar. ¿Es un ejemplo para los jóvenes alguien como Michael Phelps?

La nadadora japonesa Hiromi Kobayashi tuvo que ser rescatada de la piscina del "Cubo de agua" de Pekín por los socorristas cuando se desmayó mientras realizaba el ejercicio de su equipo en la final de natación sincronizada. Sus compañeras continuaron con el ejercicio sin hacer nada para salvarla de morir ahogada. ¿Hasta dónde llega la competitividad en el deporte de élite?

En todos los países de la órbita soviética obligaban a los niños a entrenar durante horas en sus particulares fábricas de atletas para ganar en el medallero, por no hablar de los excesos con el doping, el envejecimiento prematuro o el desgaste físico, que muchas veces degenera en infartos o enfermedades óseas.

La pregunta es: ¿Hasta qué punto es sano el deporte de élite? ¿Cuándo el deporte deja de ser algo saludable para convertirse en otra cosa?

12 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

¡Qué acertada tu entrada Manu!
¡Cómo me gustaría que se hablara del ciclismo, de algunos gimnasios y de todos deporte de élite y todo lo que esconden detrás! Ahora por desgracia y como todo en este mundo, consiste en obtener beneficos económicos o prestigio para un país, equipo o vaya usted a saber. El deportista o la persona, es lo de menos.
Besicos y estupenda esta entrada

Bolero dijo...

Q buena q buena
En serio eso lo digo miles de veces
Mi hija parece ser buena para la gimnsasia ritmica, solo hizo un dia un ejercicio, pero la entrenadora, me llamó me dijo su hija es muy buena
La miré le dije, pues me parece perfecto pero con ella no cuente
muakkkkkkkkkkkkkkkk

Belén dijo...

Desde que el deporte se ha prostituido tanto que ya solo es marcas, el deportista ha pasado a ser solo un producto de marketing...

Besicos

El Viajero Solitario dijo...

Supongo que todo, en exceso, es malo (pienso en lo que le ocurrió a cierto hidalgo en un lugar de La Mancha).
En mi opinión, vivimos en una sociedad extremadamente competitiva (no importa la calidad de una obra, sino su puesto en la lista de ventas), y el deporte no es más que un reflejo, y no el más preocupante.

Luq+uVe: dijo...

Hombreeeee, todos los excesos son malos, no es lo mismo una ración de jamón que comerse la pata entera, por muy güena que esté, te juegas un cólico o un empacho de no te menees.

Y nos preguntamos ¿por que corren tanto estos deportistas? ¿acaso deben más dinero del que ganan? ¿Pretende Phelps despistar a sus acreedores en el agua?

Una cucharadita de saludín 125 mg después de las comidas.

Violeta dijo...

Hola, Manu,
Respecto a tu pregunta, esta es mi opinión personal: el deporte de élite es saludable siempre y cuando seas un deportista de corazón, como esos que sacan espadas oxidadas de las rocas y conservan el sentido del honor siempre y en todo momento. No saco a nadie del apuro, pero así soy yo, jeje...
Me ha sorprendido tu blog y me encanta. Me he leído la entrada anterior... el tema es de los míos, jajaja, y me ha encantado.
Se nota que eres amante de la pluma estilográfica.
Yo no leo más por mi profesión, ya que mis dos pasiones son el dibujo y la lectura. En este momento me estoy devorando el libro de Julia Navarro, "La sangre de los inocentes" y me gusta muchísimo, quizás hasta más que el de la sábana santa. A ver si me hago con el tuyo y lo leo, me intriga...
Quedas fichado, Manu!!
Ah! y gracias por pasarte por mi blog, ven cuando quieras :D
Kisses!!

Mia dijo...

Creo que en el momento que se convierte una aficción en un trabajo empiezan los problemas. No sé... siempre preferiré salir a correr con mi perro que ganar una medalla de oro. Una, que es poco deportista o ´mucho más sencilla.
Es mi opinión pero convertir un deporte en una forma de vida es un error. Físicamente puede que estén sanos pero ¿psicológicamente? Lo dudo...
He vuelto de la tierra plagada de tus recuerdos de infancia.
Me he perdido mucho por tu blog... Definitivamente, me quedo con el descansillo de las entreplantas... Son más seguras de noche.
Besos pecaminosos

SUSANA dijo...

BIEN MANU, MUY BIEN!

Es una pregunta necesaria, porque de la misma manera que existe reglamentación para los deportes, se debiera implementar un límite para la exigencia.

Todos sabemos del negocio que mueve un deportista de élite. Y cuando el dinero interviene, el ser humano y su salud desaparecen.

Se trata de ganar a cualquier precio. Y los deportistas que hacen "out" son reemplazados inmediatamente por otras "promesas" que serán exprimidos de la misma manera, con la misma insensibilidad. La temprana exigencia o contranatura, también atenta contra la disciplina deportiva.

Creo que es un tema que tardará en tocarse seriamente. Aunque nunca se sabe, alguna tragedia puede hacer la diferencia, como siempre.

Besitos Amigazo!

Mia dijo...

En breves (seguramente hoy o mañana) tendreís la segunda entrega...
Sí, dicen que dos son compañía, tres son multitud...
Pero si dónde comen tres comen cuatro...
¿Morbo? No lo sé...Creo que te decepcionará el final de este pecadillo...
Besos aún más impúdicos

Tormenta. dijo...

Está claro, todos los extremos son malos, de todo cuanto se abuse, mal vamos, así que, para mí no hay otra conclusión!

Abrazos guapísimo!.

Lula dijo...

Creo que el deporte de élite es, como dices, otra cosa.
Mi hija también apunta buenas maneras para casi cualquier tipo de deporte (con lo pequeña que es todavía), tiene una gran fortaleza física. Y aunque en casa somos muy deportistas y los Juegos Olímpicos son para mí mi acontecimiento favorito (entre todos los acontecimientos mundiales), sinceramente no me gustaría verla un día participando en alguno. Porque entiendo que detrás de cada deportista de élite hay tal cantidad de sacrificios, de horas y horas de absoluta entrega, de focalización en una sola actividad, que no me parece saludable desde el punto de vista psíquico.
Evidentemente es una decisión que debe ser personal pero entiendo que es muy duro dedicarse en exclusiva a una sola actividad física, además de las lesiones e incluso malformaciones (en el caso de la rítmica y la deportiva) que te pueden producir.

Vi una entrevista de Paloma del Río a Almudena Cid antes de su participación en Pekín y contaba Almudena que se alegraba de dejar la gimnasia porque ya no iba a tener dolores de tobillos ni de huesos.
Es una vida que dará o no grandes alegrías, pero sin duda da también muchos disgustos.

Un beso Manu.

Raúl dijo...

Evidentemente, por obvio me sonrojo al escribirlo; lo sano es el deporte. La competitividad, es lo pernicioso.