5/09/2013

LA PORTADA

Ya tenemos poratada... Una portada que sólo se entiende con la contraportada, porque se trata de un libro interactivo, de los que ya no se hacen, como aquellos de "Elige tu propia aventura" o los futuros libros que se editarán en las tablet, pero en papel. Es decir, un libro táctil que viaja en el tiempo. Hasta ahí podemos leer, hasta ahora.

4/29/2013

EL CASTIGO

Mi hijo se parece tanto a mi padre, que cuando grita por las noches pidiendo un vaso y mirándome a los ojos desde abajo, me viene a la cabeza aquel día en el balcón, el vacío, su mirada de pánico, el sol en lo alto, el calor, la sed, el whisky, la calima, el sonido seco del asfalto.

LA VIÑETA

Desde hace mucho tiempo tenía una especie de "sueño", algo sencillo pero irrealizable para alguien que dibuja tan mal como yo. Se trata de hacer viñetas con temas de actualidad, aunque no exclusivamente con noticias, sino también con reflexiones. Pues bien, gracias Jualu, he podido cumplir el sueño de hacer viñetas, él pondrá su talento con las pinturas y yo pondré el texto, a lo Ricardo y Nacho. Intuyo que es el principio de algo... Gracias Juanlu.

Aquí, las tres primeras viñetas:



4/27/2013

SOLES EN EL OCASO

Ayer estuvimos en Onda Cero La Palma, una de mis islas favoritas. Y hablamos de microrrelatos en un programa dedicado casi por entero al género, y allí estuvimos hablando con amigos como Jesús Esnaola, Susana Camps, Mariano Zurdo y la misma Ana Vidal. Muchas gracias por todo también a Miguel Ángel Pérez Calearo. En este enlace podéis escuicharlo.

4/08/2013

LA LISTA DEFINITIVA

Solemos hablar de cerrar un círculo. Para mí casi todo empezó en un blog, este blog. Luego fui conociendo otros blogs a lo largo de siete años de intensa y frenética actividad. Más tarde algunos nos fuimos alejando y llegaron otros. Pero quisimos recogerlos a todos para que no se perdiera todo un movimiento, algo que estaba pasando, algo que está pasando. El microrrelato y la blogosfera, La "Generáción Blogger". Ya está publicada la lista completa de de autores que están en "De antología". Por mi parte, sólo me queda dar las gracias a Talentura por confiar en Rosana y en mí como antólogos, por su generosidad, por no recortar en época de recortes, con el esfuerzo que ello supone, por darnos libertad absoluta y por arriesgar con un género aún considerado "menor". Muchas gracias a los autores por su infinita paciencia y por sus textos, cargados de calidad, y muchas gracias a Rosana por su talento y enorme capacidad de trabajo. Y por último, discupas a los que no han entrado, ya sea porque no los conocíamos, por falta de espacio, porque los conocimos tarde o por renuncia propia. Nuestra intención a la hora de realizar la selección era trazar un mapa significativo de lo que está pasando en los blogs desde hace unos siete años y recogerlo en un libro que sea muestra y referencia. El tiempo dirá, pero creíamos que era el momento y que alguien tenía que hacerlo. Gracias a todos.

3/27/2013

"DE ANTOLOGÍA"

Talentura ha creado un blog para ir siguiendo todas las novedades sobre la antología de microrrelatos que hemos coordinado para la editorial Rosana Alonso y yo mismo. En el blog se irán publicando los nombres de los antologados y todas las noticias relacionadas con el libro. Finalmente el título elegido es "De antología", ese comentario que se suele poner en los blogs cuando un escritor publica un microrrelato muy bueno, digno de ser publicado en papel. Si alguna vez alguien te ha escrito en la caja de comentarios que tu texto es "De antología", seguramente estés entre los seleccionados, y si no, pues puede que también. El subtítulo, "La logia del microrrelato" es un guiño a la secta secreta que han formado los microrrelatistas que se reúnen en un lugar fantástico para sacrificar dinosaurios una vez al año, vosotros sabéis dónde, porque lo peor de la mafia es no pertenecer a ella. En definitiva es un guiño irónico a algunas referencias críticas que señalan a los escritores de microrrelatos como "secta" o "lobby". Quizá estén en lo cierto. Pero quedaba más elegante y enigmático "logia" que otras acepciones quizá también acertadas. El subtítulo "Generación Blogger", aunque sobrevuela sobre esta antología, tuvo que ser descartado porque se nos adelantaron los poetas en otra antología. Éste es el enlace del blog que ha creado Talentura:

http://logiadelmicrorrelato.blogspot.com.es/

3/25/2013

RESQUICIOS

Reseñar a tu editor es raro, y hasta cierto punto antinatural, porque suele ser el editor el que hace comentarios a sus autores. En esta ocasión le daremos la vuelta y el autor será el que comente al editor metido a autor en un juego metaliterario que viene muy al caso. La segunda novela de Mariano Zurdo se resume en su título, uno de los títulos mejor puestos de cuantos he leído, porque los personajes y el mismo autor se cuelan por multitud de resquicios casi inapreciables. Una puerta blindada no puede abrirse a no ser que utilices dinamita, pero Mariano Zurdo usa una técnica mucho más sutil: un trozo de papel, una nota por debajo de la puerta. ¿Qué pone en esa nota para que la persona que está al otro lado decida abrir? La formación del autor como psicólogo se aprecia en toda la novela, porque aprovecha sus conocimientos para colarse en la mente de unos personajes a los que, sin embargo, trata con mucho cariño y respeto, sin manipularlos gratuitamente. En una época en la que los escritores reciben clases de psicología para dar una personalidad creíble a los personajes, Mariano trae de fábrica esa habilidad gracias a su formación como experto en cerebros. Curiosamente uno de los personajes es psicólogo. Y además salen botellines de cerveza por doquier. ¿Autoficción? Hasta cierto punto, porque Mariano no tiene hermanas. De este modo, los cuatro protagonistas de la novela abordan temas como los tabúes en el sexo (nada más tabú que el incesto) y los tabúes de la muerte. Sexo y muerte. Amor y muerte. Morir de amor literalmente y literariamente. No es un error en este caso usar adverbios acabados en "mente", en este libro se juega con las mentes. La vida misma: Amor, sexo, enfermedad, cartas, cervezas y muerte. Cuatro personajes, dos historias y varias grietas. Un lenguaje en el que destaca la maestría a la hora de narrar situaciones cotidianas. Hacer sencillo lo complejo con un narratividad que fluye como un diálogo, sin embargo, elaborado. Y un curioso y muy valiente juego metaliterario en el que Mariano arriesga mucho, porque es un juego en el que el autor saca la patita por debajo de esa puerta acorazada, un riesgo del que sale airoso pero que en cierto modo deja estupefacto al lector. Como una bofetada. Como si las páginas del libro fueran puertas acorazadas por las que aparecieran notas del autor dirigidas al lector. Y el lector tiene dos opciones. Abrir o dejar la puerta cerrada. Tú decides si le quieres dejar pasar a tomarse una Mahou cinco estrellas. Tan sólo imagina por un momento que estás en casa detrás de tu puerta blindada y ves cómo asoma una nota en la que pone: “¿Me abres? Soy el que ha escrito tu vida. Te invito a una cerveza”. Está en tu mano abrir o tapar la grieta con silicona.

3/16/2013

ZOOM TRADUCIDO AL FRANCÉS

Caroline Lepage, catedrática de Literatura Latinoamericana de la universidad de Poitiers, ha tenido el enorme detalle de traducir uno de los textos de Zoom al francés. También incluye una entrevista. Gracias, Caroline, y gracias al escritor Félix Terrones, por supuesto. En este enlace.

3/11/2013

"ZOOM" EN GRIEGO

La traductora griega Danai Tachtara ha traducido varios textos de "Zoom" a su idioma para publicarlos en breve en la revista helena Planodion, Historias Bonsai, dedicada al microrrelato. Aquí dejo dos de los que se van a publicar. Aunque no sepáis griego impacta mucho visualmente verlo en otro alfabeto. Muchas gracias por tu trabajo, Danai.






Ζουμ

Zoom


18mm. Εστίαση: κτίριο χιονισμένο με το παράθυρο του πέμπτου ορόφου ανοιχτό.

24mm. Εστίαση: υπνοδωμάτιο με σπασμένα έπιπλα μέσα από το παράθυρο.

35mm. Εστίαση: διπλό κρεβάτι ξέστρωτο στη μέση του υπνοδωματίου.

50mm. Εστίαση: άντρας καθισμένος στο κρεβάτι.

70mm. Εστίαση: χαρτάκι στο χέρι του άντρα.

100mm. Εστίαση: δάχτυλο καλύπτει σχεδόν όλο το κείμενο στο χαρτί.

150mm. Εστίαση: «Αντίο» κάτω από το μεγάλο δάχτυλο.

200mm. Εστίαση: σταγόνα διάφανη πέφτει πάνω στο γράμμα «ο».

250mm. Εστίαση: λεκές κόκκινος παρασύρει τη διάφανη σταγόνα προς το «Α».
 
 

Γενεαλογικό Δέντρο

Árbol genealógico

Πήρα το γενεαλογικό μου δέντρο, εκείνο που είχε αφήσει η μητέρα μου πάνω στην εταζέρα του σαλονιού και το μεταφύτεψα στον κήπο, δίπλα από τη μηλιά. Του έριξα φυσικό λίπασμα από πρόβατο και αγελάδα. Την επόμενη μέρα, του είχε φυτρώσει μια καινούρια θειά, δύο γιοι, τέσσερα αδέρφια και δώδεκα ανίψια. Ήταν τόσο φουντωτό, ώστε αναγκάστηκα να κλαδέψω τα μακρινά ξαδέρφια. Εκείνο της γειτόνισσάς μου ήταν μικρότερο. Το είχε μισοκρυμμένο δίπλα στα γεράνια. Ίσα που είχε κάποιους συγγενείς. Μου φαινόταν κρίμα που ήταν τόσο μόνη και αποφάσισα να της μπολιάσω το κλαδί στο οποίο βρισκόταν το όνομά μου. Πήδηξα το φράχτη του περιβολιού της και κατάφερα να φτάσω μέχρι τα γεράνια χωρίς να με δει κανείς. Η γειτόνισσα μου δεν παρατήρησε το μπόλιασμα, κι εγώ το πότιζα καθημερινά με το λάστιχο, όπως και τα υπόλοιπα λουλούδια της. Στην αρχή, της βγήκαν ζιζάνια, αλλά πήδηξα και πάλι το φράχτη και έριξα ζιζανιοκτόνο. Σε τέσσερις εβδομάδες, η γειτόνισσα μου κι εγώ εμφανιζόμασταν πλέον στο δέντρο ως άντρας και γυναίκα. Αποφάσισα να κόψω από την οικογένειά μου. Έβγαλα ένα τσεκούρι και έκοψα το γενεαλογικό μου δέντρο. Το ίδιο βράδυ κοιμηθήκαμε κουλουριασμένοι μπροστά στο τζάκι, στη ζεστασιά της φωτιάς. Εντωμεταξύ, καινούρια βλαστάρια μεγάλωναν στο περιβόλι, μαζί με τα ζιζάνια των γερανιών.

3/07/2013

ARTÍCULO EN LA INTERNACIONAL MICROCUENTISTA

Los amigos de la Internacional Microcuentista me pidieron que escribiera un artículo sobre el paso del blog al papel y sobre la "Generación Blogger". Lo podéis leer en el siguiente enlace.

3/01/2013

CRÓNICA DEL TALLER

Crónica del taller de microrrelato que impartí en Tordesillas. Me hicieron sentir como en mi casa. Muchas gracias por todo. En este enlace.

2/26/2013

TALLER EN TORDESILLAS

Cartel diseñado por Miguel, uno de los alumnos que mañana vendrá al taller que impartiré en Tordesillas. Gracias, Miguel. Y gracias a todos los profesores de la Diputación de Valladolid, por supuestos.

2/14/2013

7 AÑOS DE "LA ESPADA OXIDADA" Y "PIRAÑAS"

Hace siete años, en febreo de 2006 abrí este blog que tengo últimamente bastante abandonado. Quería aprovechar el aniversario para hacer una minireseña sobre la presentación de "Mar de pirañas" en Madrid. La presentación, que tuvo lugar en la librería "Tres rosas amarillas", corridó a cargó del editor del volumen, Fernando Valls, y del escritor Juan Pedro Aparicio. Una de las cuestiones planteadas que me resultó más interesante, sobre todo porque es crucial para la supervivencia y despegue del género, es la denominación del microrrelato. En palabras de Valls, los críticos tienen que tener claro cómo se llama, porque si la novela no se llamara novela y tuviera mil nombres, nadie sabría muy bien de qué estaríamos hablando, e incluso habría dudas sobre si pertenece a algún género en concreto. Esto es lo que pasa aún con el microrrelato, al que también se le llama microficción, hiperbreve nanorrelato, etc. Lo cierto es que da un poco igual cuál sea el nombre elegido, podría ser "Amosdentor", por poner alguno, pero lo cierto es que, como casi se ha generalizado el uso de la denominación "microrrelato", lo más acertado es seguir por ese camino para no desandar lo andado y hacer senda en este aspecto. Por su parte, Aparicio hizo una analogía entre el microrrelato y el mundo de la Física cuántica, y explicó una teoría según la cuál el "cuánto" no llega a verse del todo hasta que está totalmente lleno. En este sentido también comparó el microrrelato con la materia oscura, que no se ve, pero existe, y además tiene una gran influencia sobre las fuerzas gravitatorias del Universo. El día de la presentación era el aniversario del décimo año de la muerte de Augusto Monterroso, y Aparicio también tuvo unas palabras para su dinosaurio, un texto que criticó al no considerar que tuviera el músculo narrativo suficiente como para, precisamente, considerarse una narración. Totalmente de acuerdo, pero algo tendrá ese texto que ya llenado miles de folios con versiones de todo tipo. Pero se comentaron muchas más cosas. Fue una interesante charla en la que finalmente salimos a leer dos micros los autores allí presentes, entre otros, Lara Moreno, Elvira Navarro, Gemma Pellicer, Óscar Esquivias, Juan Gracia Armendáriz o Miguel Ángel Zapata. Yo leí dos textos de Rosana Alonso, que no pudo acudir a la cita, y otros dos míos. Los autores, muchos de los cuáles estamos acostumbrados a hablar en público, estuvimos algo nerviosos, algo que hemos comentado después, y yo lo achaco a que hubo cierta solemnidad en el evento que nos hizo sentir un poco tensos, como esos alumnos que tienen que exponer su trabajo ante un aula llena de gente durante primero de carrera. Tras nosotros leyó Miguel Ángel Arcas un texto de Andrés Neuman a petición de Fernando, y por último, remató el mismo Valls leyendo otros microrrelatos de autores que no pudieron acudir, nombre como Eloy Tizaón o Pedro Ugarte. Siento haberme dejado a alguien, pro no tomé notas y mi memoria es inversamente proporcional a la de un elefante. Para acabar, también se habló de la generosidad de las editoriales al publicar a autores sin libro publicado, ya que al tratarse de un género tan joven hay que dar una oportunidad a esos autores, muchos de ellos surgidos de los blogs. En cuanto a los blogs de microrrelatos, se comentó que aunque en ocaiones nos creemos todos unos genios que dejamos comentarios admirados, en general hay una labor crítica muy provechosa que no tiene en la blogosfera un género tan antiguo y coajado como es la Poesía, lo cuál es una incógnita, porque el formato de los blogs también podría ser un magnífico vehículo para los poemas. Por mi parte, fue un placer conocer en carne y hueso a personas a las que sólo conocía virtualmente, como Gemma Pellicer y Juan Gracia Armendáriz, con el que no pude hablar porque se fue un poco antes de terminar la presentación, paradójicamente, la presentación más larga a la que he asistido, que duró casi dos horas. Para que luego digan que los microrrelatos son breves. Quizá si hubiera sido la presentación de una antología de novelas, en cinco minutos hubiésemos acabado. Quién sabe.

2/04/2013

TALLER DE MICRORRELATOS

 



El 27 de febrero tendré el placer de impartir un taller de tres horas en Tordesillas (desde las 18.00 horas hasta las 21.00 horas) sobre "Las herramientas del microrrelato", el próximo libro en el que estoy trabajando, una obra de carácter práctico. El año pasado ya participé en la localidad castellana ofreciendo una charla sobre "Zoom" y acabé encantado tanto con el trato de los organizadores como con el recibimientos de los alumnos. Espero que les sean útiles mis "herramientas" para construir sus propios universos. En el blog "Mar de incertidumbres", pinchando aquí, una reseña del evento. Gracias, Marta, por el texto. Gracias, Rosa, por el cartel. Y gracias a la Diputación de Valladolid por llamarme de nuevo.

1/23/2013

"HE VENIDO A HABLAR DE MI LIBRO"


Suelo decir que la vida de un libro de cuentos hoy en día es de unos cuatro mesesy luego muere, aunque me gustaría estar equivocado. Precisamente, la editorial Talentura ha comenzado a relizar unas maniobras de resucitación de algunos de los libros de su catálogo a través de la sección "He venido a hablar de mi libro", un espacio del blog de Talentura en el que irán colgando a los autores hablando sobre su obra, al modo "pacoumbralesco". Pues bien, aquí podéis leer mi maniobra de resucitación de "Fuera de temario", un libro de relatos (largos) al que tengo un cariño muy especial por muchos motivos y circunstancias. Pinchando en este enlace rojo podéis leer algunas cosas sobre el libro y los barrios. ¿Barrios? Barrios.

1/17/2013

EL CUENTO EN 2012, POR SERGI BELLVER

Sergi Bellver hace muy buen repaso en la revista Culturamas sobre lo que ha sido el cuento en 2012 en este artículo (pinchar en la palabra colorada "artículo") en el que destaca la fuerza con la que el microrrelato ha irrumpido en los blogs, del mismo modo que el cuento lo hizo hace unos años y que, a mi parecer, ha replegado velas en Internet (el cuento largo, digo). Y gracias por recoger mis impresiones al respecto en el artículo, por supuesto. Podéis dejar vuestras impresiones sobre el "género chico" del cuento en 2012, esa zarzuela que es el microrrelato. Y también sobre el cuento, la ópera del relato (por antiguedad, que no por otras valoraciones).

1/02/2013

BALANCE






El 2012 fue un año marcado por las antologías. Dos importantes antologías de microrrelatos con carácter histórico tomaron las librerías: la de Irene Andrés-Suárez para Cátedra y la de Fernando Valls para Menoscuarto. La primera recoge textos de autores desde el año 1906 hasta nuestros días, y se refiere al microrrelato como a "El cuarto género narrativo". La segunda refleja el panorama actual, con los nombres de los autores más recientes, unos escritores que muerden como las pirañas. El género necesita estudios académicos serios y antologías de este tipo para consolidarse y que el microrrelato se estudie en los colegios y los institutos junto a la novela y la poesía (el relato también necesita ese empujón). He tenido el honor de estar incluido en ambos libros, lo que ha supuesto una de las grandes alegrías del 2012. Por otro lado, tengo la fortuna de preparar junto a Rosana Alonso otra antología de microrrelatos para la editorial Talentura, un libro en el que esperamos reflejar una generación de personas que escribe microrrelatos en torno a esa piedra de toque y encuentro que son los blogs y los concursos, lo que denominamos "Generación Blogger", con nombres de ambos lados del océano y que todos vosotros conocéis, incluso formáis parte de ellos. En 2013 esta antología verá la luz. También en 2012 comencé un proyecto titulado "Herramientas del microrrelato" y que continuaré escribiendo en 2013 para que se publique en papel próximamente. "Herramientas del microrrelato" no tiene pretensiones históricas ni de cátedra, sino que tan solo ofrecerá técnicas de escritura de carácter práctico. 2012 también ha sido un año en el que he colaborado con Talentura como asesor editorial en el terreno del microrrelato y en el que se han publicado dos grandes libros de dos claros exponentes de esa "Generación Blogger". Me refiero a "Los otros mundos", de Rosana Alonso y "Sentido sin alguno", de Agustín Martínez Valderrama, dos obras que han venido para quedarse. Seguro que estos dos volúmenes son un pistoletazo de salida de lujo para que este sello publique en papel a autores de inmenso talento que se están dando a conocer en la red. Una colección que en su día, estoy seguro, se convertirá en un clásico, cuando los nuevos autores ya tengan una dilatada trayectoria. Por último, mi libro más personal hasta el momento, "Personajes Secundarios", verá la luz, aunque aún no hay fecha de publicación. También me gustaría hacer referencia al libro de Jesus Esnaola, "Los años de lluvia", publicado por Paréntesis, una obra madura de uno de los autores más "serios" (en el buen sentido de la palabra) del panorama actual. Por último, quiero destacar un título que me ha parecido todo un acierto: "Teatro de ceniza", de Manuel Moyano, un volumen que marcará una época por la calidad y la originalidad de sus textos. También querría hacer una mención a los concursos, pero ese apartado merece otro post. Aunque 2012 ha sido un año duro en lo personal, la Literatura continúa actuando como chimenea para dar salida a ese vapor caliente, que quema, ese fuego invisible y volátil que es la realidad. Amigos, feliz ficción. Feliz realidad. Feliz puente entre ambas. Feliz 2013.

12/24/2012

FELIZ NAVIDAD

La espada oxidada os desea Feliz Navidad y un gran 2013. Un abrazo a todos.

12/19/2012

INTERNACIONAL MICROCUENTISTA

Vamos a echar una mano a Inter, porque se lo merecen. Porque se ha convertido en muy poco tiempo en una revista digital de referencia en el mundo del microrrelato. La Internacional Microcuentista ha presentado su candidatura al concurso de blogs de la revista "20 minutos" en la categoría de Cultura y Tendencias y nos piden su voto. No lleva nada de tiempo, tan solo se debe acceder a este enlace y luego, en la parte superior derecha, hay que registrarse. El registro no lleva más de un minuto. Una vez registrados, podéis votar por la revista. Actualmente ocupan el 5º lugar, pero con vuestra ayuda pueden poner el nombre del microrrelato en el primer puesto de la lista. Estaría bien, ¿verdad? Pues venga, no seáis vaguetes, que os llevará menos tiempo meteros en la página del póker on line.

12/16/2012

HERRAMIENTAS DEL MICRORRELATO: LA METAFICCIÓN


La metaficción en realidad es un género, pero aquí hablaremos de la metaficción como herramienta. La metaficción es toda obra de ficción que tiene contacto con la realidad de un modo u otro, ya sea tangencialmente o hasta el punto de confundirse realidad y ficción. La metaficción se puede practicar en cualquier arte literario o plástico que juegue con la ficción. Un ejemplo que nada tiene que ver con la Literatura son Las Meninas de Velázquez, en las que el autor refleja una escena, que si bien es real al tratarse de un retrato, aparece un juego de espejos en el que el mismo pintor está en el cuadro a través de esa ventana abierta a la realidad, esa ventana que es el espejo, un espejo que refleja su imagen pintando lo que solo él y el espectador están viendo. Se puede practicar la metaficción en la pintura, la literatura, los cómics, el cine, el teatro, la televisión, la escultura, la fotografía, o incluso los vídeojuegos. Pero hablemos de microrrelato. Y de herramientas. Hay varias formas de practicar la metaliteratura, un género que siempre tiene dos planos. Es la herramienta de los planos, de tal manera que un autor que juegue con ella debe manejar el plano de la realidad y el de la ficción. En el plano de la ficción colocaremos a un personaje A que es ficticio, y dentro de esa misma historia de ficción aparece un personaje B real, o viceversa. Imaginemos que hay una puerta que conecta ambos planos, y el personaje A o el personaje B la cruzan, metiéndose en el mundo del otro, o incluso se juntan en el quicio de la puerta, confundiéndose los dos mundos. Un ejemplo muy sencillo es coger al personaje A, que está dentro de una película, y sacarlo del plano de la realidad al de la ficción, donde se encontrará con el personaje B, que es de carne y hueso, como hizo Woody Allen en “La rosa púrpura de El Cairo” (Ver enlace de youtube). Otra opción igualmente válida es la contraria, y meter a un personaje A que es real, en un mundo de ficción, en el que habita el personaje B. El ejemplo más conocido de la Historia de la microliteratura es este texto de Cortázar, su relato más breve, que lleva por título “Continuidad de los parques”:

CONTINUIDAD DE LOS PARQUES
Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte. Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. La luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela.

(Aquí tenéis un completo comentario de texto sobre este relato: http://www.sjuannavarro.com/files/continuidad.pdf)

Como podemos comprobar, en este texto el lector acaba asesinado por uno de los personajes que está leyendo porque el personaje B (imaginario) irrumpe en el plano de A (personaje real).

El esquema de este tipo de microrrelato sería el siguiente:

PLANO A (real)                      PLANO B (imaginario)
PERSONAJE A (real)            PERSONAJE B (imaginario)
                                PUERTA (obra de ficción)
                                 AUTOR (el mismo que escribe el texto o uno ficticio)
                                LECTOR (ficticio o real)

Con este esquema tan sencillo solo tendríamos que inventarnos dos escenarios, el real y el imaginario, y dos personajes, el de carne y hueso y el ficticio. Una vez que tengamos los personajes y los escenarios, la combinaciones son múltiples. Podemos introducir el personaje A en el plano B, el personaje B en el plano A, intercambiarnos de escenario o incluso intercambiar los planos, de manera que jugamos con estos cuatro elementos como si se tratara de piezas móviles, una especie de puzzle con piezas intercambiables en todas direcciones. Pero siempre tiene que haber una puerta que sea la llave de acceso entre ambos mundos, y esa puerta suele ser una obra de ficción (un libro, un cuento, un cuadro, una película, una canción, un cuento infantil, una fábula, etc.). De modo que también tenemos que elegir la “puerta” que nos apetece abrir y en qué dirección ir, hacia dentro, o hacia afuera, dependiendo de la dirección que tomemos, el resultado será distinto. Pero hay una opción más en la metaficción, y es cuando a esas cuatro piezas (dos escenarios y dos personajes), se añade la figura que observa la escena desde lo más arriba, el autor (puede ser el autor de verdad o un autor ficticio). También se puede introducir como personaje al mismo lector. Una vez que nos introducimos a nosotros mismos como autores en una historia pasamos a ser un personaje más. Dos ejemplos:

MADRID INSÓLITO
Paseaba por Vallecas cuando una fuerza desconocida me hizo entrar en un pequeño piso de planta baja que tenía la puerta abierta. Sobre una mesa camilla había un libro: Una guía de Madrid. No había nadie, así que movido por la curiosidad, robé la guía y salí a la calle. En la página cinco aseguraba que en un local de Luchana unos centauros tiraban cañas como nadie. Me acerqué hasta allí y un hombre con patas de caballo me puso una cerveza. Boquiabierto, la bebí de un trago y fui a otra dirección: un zoo de Atocha. La guía decía que tenían cíclopes salvajes, pero además pude ver trolls y hadas. Consulté la guía de nuevo y me dirigí a un museo en Gran Vía Nº 9. Unas vitrinas mostraban fósiles de gnomos y esqueletos de unicornios. Atónito ante este Madrid desconocido, fui a un restaurante de Sol atendido por ogros y almorcé carne de dragón. En la última página de la guía de Madrid aparecía mi nombre completo y la dirección del piso en el que había robado el libro. El texto decía que en esa casa vivía el único personaje de ficción de carne y hueso que existe en el mundo. Desconcertado, me dirigí de nuevo Vallecas. Llamé a la puerta, un hombre alto abrió, me tendió la mano y me dijo: —Hola, soy tu autor, pasa. Te estaba esperando.

En este caso que acabamos de ver, el personaje A, el real, es el propio autor, y su casa es el plano A, el real, mientras que ese Madrid insólito es el plano B, el irreal, y el personaje que recorre sus calles es el personaje B, el imaginario. La “Puerta” entre ambos mundos sería la guía turística. Podemos complicar los textos con más personajes, pero dada la naturaleza y extensión de los microrrelatos no es recomendable, ya que es un formato en el que tanto el número de personajes como de escenarios debe ser muy limitado porque no tenemos espacio para desarrollar tramas complicadas.

Otro ejemplo de Rosana Alonso:

THE END
Abro y cierro los ojos un par de veces: ella sigue ahí, sentada en el sofá del salón. Me mira y sonríe regañándome por mi retraso con un mohín encantador. Es más guapa de lo que imaginé y más mentirosa, porque me pregunta si me encuentro bien con una preocupación realmente conmovedora. Entonces pienso que es una broma de mi editor y sé que es imposible, aún no ha podido leer el manuscrito que le entregué esta mañana. Entro en mi cuarto y me digo que es una alucinación por estrés. Sin embargo, ella se acerca y me abraza. Aunque sé lo que me espera, la beso y me resigno. Tenía que haber cambiado el desenlace, pero siempre he odiado los finales felices.

Una puerta muy sencilla de utilizar entre ambos mundos es coger algún elemento que aparezca en la obra de ficción y hacer de ese elemento como si fuera real para asomarnos directamente. Por ejemplo, un número de teléfono, aunque también puede ser una dirección, como en el caso anterior, un mensaje grabado en un árbol, un grafitti en una pared, etc.

CONEXIÓN
“Clara, con su cuerpo enredado entre las sábanas, exhala el humo del cigarrillo. El aroma a tabaco inunda la habitación”, leí en una página de aquella novela que me había llevado a la cama. “'Toma nota de mi teléfono:6076784539, dijo Clara”. No sé por qué lo hice, pero marqué el número. Me sentí estúpido. ¿Qué hacía llamando a un personaje de ficción? “Soy Clara, esperaba tu llamada”, dijo una voz rasgada. “Acabo de leer el cuento en el que marcas mi número”, añadió despacio. Una bocanada de Malboro apareció en el lado derecho de mi cama, anegándolo todo.

En este caso hay que tener cuidado de no poner números reales, a no ser que realmente quieras molestar a alguien a quien no soportes y cuyo teléfono no dejará de sonar jamás. También puede ser un personaje de ficción al que odies, claro.
Por otro lado, la metaficción utiliza a su vez como herramienta la “intertextualidad”, de la que se nutre muy a menudo. Aunque en otra ocasión hablaremos de la intertextualidad como herramienta y le dedicaremos un post, sería casi imposible entender hoy en día la metaficción sin la intertextualidad, ya que en muchas ocasiones realizan una simbiosis perfecta. Es decir, textos universalmente conocidos que se mezclan con la realidad, personajes del siglo de oro que pasean por nuestras calles en pleno siglo XXI y se codean en los bares mano a mano con personajes contemporáneos o borrachos de Lavapiés, o incluso figurantes destinados a morir en una película de Godzilla, como este texto de David Mena.

FICCIÓN B
Era enorme y caminaba por las avenidas derribando los edificios a su paso como si fueran de cartón. El ejército poco podía hacer frente a aquella amenaza que resistía holgadamente cualquier tipo de impacto. Se movía con torpeza y si lo mirabas fijamente y comprobabas lo enorme que era, no podía evitar sentirte dentro de la ciudad como en una de esas maquetas que se exhiben en las oficinas de las empresas constructoras. El alumbrado estallaba contra sus mandíbulas en planos cortos. Si algo había claro en aquel momento en el mundo es que todos estábamos perdidos. Alguien dijo que aún había esperanza aunque no le creímos. Puede que saliéramos de esa, es cierto, ya que se encontraría alguna solución para acabar con la criatura, probablemente todo era cuestión de ganar tiempo. Pero entonces era demasiado tarde, porque lo cierto es que ya sabíamos que todos nosotros no éramos más que carne de ficción.

Otra de las muchas posibilidades de la metaficción es involucrar al lector y meterlo en la historia, como si fuera un personaje más, de la misma manera que se hace con el autor. Víctor Lorenzo Cinca nos deja amablemente el siguiente ejemplo:

EL MUNDO AL REVÉS
En la calle, una banda de gatos persigue a un par de perros asustados. Los peatones, como siempre, pasean por la calzada y los vehículos circulan por las aceras. Los conductores, menores de edad, dan el alto a los policías y les multan. Los ateos, rosario en mano, llenan la iglesia con sus rezos todos los jueves. Los políticos, cada cuatro años, eligen democráticamente a sus ciudadanos. Los comensales, en las cocinas de los restaurantes, preparan suculentos platos para satisfacer a los desganados cocineros. Para evadirme de ese caos, leo estas siete líneas que tú has escrito.

Por último, nos despedimos con un fragmento de “Niebla”, de Don Miguel de Unamuno. Aunque se trata de una novela, Unamuno manejó la Literatura de manera magistral en esta obra, con lo que despedimos este post a modo de homenaje con su texto.

NIEBLA (Fragmento)
"–¿Conque no, eh? ––me dijo––, ¿conque no? No quiere usted dejarme ser yo, salir de la niebla, vivir, vivir, vivir, verme, oírme, tocarme, sentirme, dolerme, serme: ¿conque no lo quiere?, ¿conque he de morir ente de ficción? Pues bien, mi señor creador don Miguel, ¡también usted se morirá, también usted, y se volverá a la nada de que salió...! ¡Dios dejará de soñarle! ¡Se morirá usted, sí, se morirá, aunque no lo quiera; se morirá usted y se morirán todos los que lean mi historia, todos, todos, todos sin quedar uno! ¡Entes de ficción como yo; lo mismo que yo! Se morirán todos, todos, todos. Os lo digo yo, Augusto Pérez, ente ficticio como vosotros, nivolesco lo mismo que vosotros. Porque usted, mi creador, mi don Miguel, no es usted más que otro ente nivolesco, y entes nivolescos sus lectores, lo mismo que yo, que Augusto Pérez, que su víctima…

12/13/2012

PIRAÑAS EN LA TORMENTA

Las pirañas continuamos nadando en aguas turbulentas de la mano de Menoscuarto, y en esta ocasión, lo hacemos nada menos que en un vaso en el que se desencadena una inmensa tormenta. Podéis nadar junto a nosotros en este enlace.

12/11/2012

EL LIBRO DE AZNAR

A veces, el sacrificado trabajo de periodista requiere leer libros de todo tipo. En lo que va de año he tenido que leer varias autobiografías de políticos de 200.000 páginas cada tomo, entre los que destacan las memorias de Mariano Rajoy, José Bono y ahora, José María Aznar. Creo que por eso me dedico al relato y al microrrelato, porque me podría volver loco si solo me alimentase de estas lecturas. Pues bien, una vez acabado el libro de Aznar, uno llega varias conclusiones:

 - El Rey le cae como el culo porque no fue a verle cuando tuvo el atentado, pero cuando llegó al poder lo ninguneó en plan “venganzaaaaa…”
- De pequeño ya tenía un esbozo de bigote, lo que comúnmente se conoce como “pelusilla”
- Está orgulloso de su cita más célebre y le dedica un capítulo entero, esa reflexión socráticocartesiana que versaba: “Váyase, señor González”.
- Aunque cree que tiene el cociente intelectual de un híbrido entre Stephen Hawking y Jessica Flecher, piensa que un cuaderno azul que contiene el nombre de su sustituto sobreviviría a un accidente aéreo, pese a estar hecho de celulosa, y no ser el típico cuaderno de teflón de toda la vida.
- No es de Valladolid.
- Nombró a Rajoy porque pensaba que iba a ser blandito con los nacionalistas y a veces se arrepiente de no haber seguido él otros cuatro años.
- La guerra de Irak no existió (ah, no, que eso es para el próximo libro).
- Son las memorias de un amnésico, no se acuerda de Correa ni del Bigotes el pobre, y eso que fueron a la boda de su hija.
- Está rencoroso con Rato (como con el rey) porque no le llama por teléfono.
- Le han escrito el libro.

11/27/2012

HERRAMIENTAS DEL MICRORRELATO: EL CAMBIO DE CONTEXTO

Una de las herramientas del microrrelato que suele dar resultados más espectaculares es coger una realidad y colocarla en un contexto que no es el suyo. Tan solo hay que pensar en la realidad A y colocarla en el escenario B. Normalmente el resultado es un microrrelato fantástico, al poner una realidad en un contexto imposible, pero aquí no hablaremos tanto de géneros, sino de herramientas. Para momentos de bloqueo es una gran herramienta, ya que podemos hacer una lista con dos columnas. En la columna A anotaremos unos acontecimientos o unos personajes (reales o fantásticos) y en la columna B podemos situar lugares o escenarios, que pueden ser reales a fantásticos. Por ejemplo:

COLUMNA A                           COLUMNA B

Un temporal                               Un zoo     

Un unicornio                              Una habitación

Una guerra de conquista            Una alcantarilla  

Un aterrizaje                                Un tiesto

Ahora, debemos imaginar la acción o el personaje de la columna A en alguno de los escenarios de la columna B. Esta elección puede ser al azar o escogiendo el escenario que más nos guste. Podemos imaginar un unicornio en un zoo o en una alcantarilla y comenzar a escribir la historia a partir de esa idea o el aterrizaje de un avión en un tiesto, o un temporal en una habitación, como ocurre en el siguiente microrrelato de José María Merino. Tan solo hay que imaginarse qué ocurriría si los fenómenos climáticos se dieran en nuestra propia habitación, o incluso en toda nuestra casa. Una imaginación muy gráfica que vaya visualizando cada estancia, cada lugar de nuestro hogar y la reacción de nubes, rayos o toda una lista de fenómenos meteorológicos en una estancia cerrada. Y para ello, utilizar un lenguaje de “hombre del tiempo”.


PARTE METEOROLÓGICO
Hay muchas nubes en el recibidor, que ocultan la lámpara del techo y se infiltran progresivamente en la cocina y en el pasillo. Continuarán descendiendo las temperaturas, y es previsible que granice en el cuarto de baño y que llueva en la sala. Las precipitaciones serán de nieve en lo alto del aparador y en el borde superior de los cuadros. En las habitaciones del fondo, el tiempo continuará siendo seco y soleado.

Además del “truco” de las dos columnas, podemos recurrir a la clásica pregunta del “¿Y si…?”  Y empezar a escribir el relato a partir de la misma técnica, pero concretando, acotando el terreno, preguntándonos cómo sería la realidad si en lugar de ser la realidad tal y como es,la trasladásemos a otro sitio. “¿Y si hablásemos con subtítulos, como en las películas?”. “¿Y si los animales mitológicos vivieran entre nosotros como mascotas domésticas?” “¿Y si un personaje de ficción se sentase a tu lado en el autobús?” “¿Y si la vida fuera un musical?” Un ejemplo de mi libro “Zoom”, que precisamente lleva por título la herramienta utilizada en este post.


FUERA DE CONTEXTO
Al entrar en la panadería, el tendero me recibió entonando un “buenos días” con voz de tenor. Le pedí unos colines y se acercó hasta ellos moviendo el esqueleto al ritmo de la melodía que salía de sus labios. Cuando salí de allí, mis vecinos y sus dos niños, me saludaron con varios pasos de claqué y un estribillo que hacía referencia a la derrama que aún no había pagado. Abrumado, entré al bar y pedí una caña. El camarero, Pepe, amigo de toda la vida, me miró fijamente y empezó a mover sus hombros hacia arriba con lentos movimientos. Luego hizo un paso de break dance y acabó haciendo el “gusano” sobre la barra, acompañando sus espasmos con pedorretas de hip hop. Al acabar el número, un nutrido número de clientes pidió su consumición al unísono mientras levantaban sus piernas hasta la cabeza de manera alternativa, como si fuera un cancán francés. Repetían cantando: “Una de rabas y un vermú, una de bravas y un raguttttt…” Los clientes me agarraron para que siguiera el ritmo, y pese a que intenté hacer el espagat, mis piernas apenas consiguieron abrirse y un chasquido sonó a la altura de mi pelvis. Mi vida se ha convertido en un asqueroso musical. Mis comidas familiares parecen “Sonrisas y lágrimas”. Mis padres me echan broncas en falsete, y en las discotecas todos ligan imitando a los imbéciles de “Siete novias para siete hermanos”. Este mundo en el que todos se hablan cantando y bailando no me parece real y no acabo de aceptar que mi novia haya cortado conmigo entonando una melodía triste mirando al suelo, como si fuera una versión gilipollesca de Olivia Newton John en Grease. Todos me miran implorándome a coro, pero yo he decidido tirarme del tejado, como si fuera un violista desesperado, yadi dadi dadi didu didu didu didu dum.

Vamos a poner otro ejemplo más práctico:  las adicciones. Hay adicciones al alcohol, al juego, al sexo, a las drogas, etc. Se trata de coger los síntomas clásicos de la adicción y trasladarlo a alguna faceta de la vida en la que no suelan darse adicciones, como coleccionar trenes, comprar farolas, o simplemente, ser adicto a la lectura. ¿Cómo se escribiría un relato sobre un adicto a la lectura, pero desde el punto de vista trágico de un adicto a las drogas, y no desde la típica situación de la broma o el chiste grueso? Sustituyendo, cambiando de contexto, tomándonos en serio esa adicción aparentemente inofensiva, e incluso “beneficiosa” que puede ser la adicción a la lectura. Tal y como lo hace Ernesto Ortega en el siguiente microrrelato.

DESINTOXICACIÓN
El médico me prohibió leer. Cogió un bolígrafo y anotó algo sobre el cuaderno. Le hubiese quitado el boli allí mismo. Apreté los puños por debajo de la mesa y mentí: quiero dejarlo. De momento, no iban a internarme, pero debía olvidarme de los libros. Si no lograba vencer la enfermedad tendrían que meterme en esa clínica tan prestigiosa para escritores. Me hicieron pasar a una sala mientras el médico hablaba con mis padres. Al llegar a casa, tiraron los libros que tenía escondidos debajo de la cama y dieron mi nombre en las pocas librerías y bibliotecas que quedaban abiertas para que me prohibiesen la entrada. Nunca me dejaban solo. Les engañaba. Me encerraba en el baño y leía la composición de los champúes o les acompañaba al supermercado y me paraba en la sección de congelados a repasar los ingredientes. Pero me sabía a poco. Empecé a robar. En el metro miraba de reojo al viajero de al lado y me hacía con nombres y adjetivos del periódico que estaba leyendo. Pillé un verbo transitivo de una carta del banco que sustraje del buzón del vecino. Conseguí dos preposiciones en un carnet de identidad y algunos adverbios, aunque terminados en mente, en un folleto que me dieron en la calle. Cuando asalté una biblioteca, me internaron. El día que entré en la clínica, vi salir a Juan Manuel de Prada. Había adelgazado y no llevaba esas gafas de pasta que le caracterizan. Tenía mejor aspecto. En mi grupo de terapia, reconocí a Lorenzo Silva, aunque la mayoría éramos gente anónima. Pronto descubrí el mercado negro. Al apagar las luces de las habitaciones, nos reuníamos en los baños y traficábamos con palabras. Cambiábamos adverbios por preposiciones y dábamos nuestra alma por encontrar a quien tuviese el adjetivo perfecto. Por la noche componíamos historias, las memorizábamos y al día siguiente, a la hora del paseo, lejos de los ojos de los enfermeros que se distraían con la televisión, nos las contábamos. Cuando salí, todos pensaban que me había curado.

Otro ejemplo magistral es el relato de Ginés S. Cutillas, que debió preguntarse en su momento cómo sería la vida de su personaje si un bien día se encontrara un koala viviendo en su armario, un hábitat muy poco habitual para este tipo de marsupial procedente de Australia.

EL KOALA DE MI ARMARIO
Un koala vive en mi armario. Sé que suena extraño pero una noche, a las cinco de la mañana, un ruido me despertó. Cuando abrí los ojos no di crédito a lo que veía: un koala se dirigía haciendo eses hacia mi armario. Lo abrió, se acurrucó entre la ropa plegada y cerró la puerta.
En un principio pensé que soñaba pero, tras levantarme a comprobarlo, me di cuenta de que tenía al animal viviendo en el armario desde vete a saber cuándo. Como dormía plácidamente, me dio pena despertarlo. Así que cerré la puerta y me acosté pensando en qué le diría al día siguiente. Pero cuando amaneció no se me ocurrió qué decirle (¿qué se le dice a un koala que vive en tu armario?) y así fueron pasando los días. Poco a poco le fui haciendo espacio para que estuviera más cómodo. Nunca le dije nada. Incluso alguna noche, cuando tardaba en llegar, me preocupaba y no apagaba la luz hasta que lo veía aparecer mientras me hacía el dormido. Si llegaba muy borracho hasta le ayudaba a subir con la seguridad de que al día siguiente no se acordaría.
Él sabe que yo sé que existe, pero hemos llegado a un trato no oral (ni escrito) de ignorarnos.
Escribo esto en un papel mientras como en la mesa. Él está sentando enfrente de mí, masticando hojas, justo delante de la tele. Yo hago como que no le veo.

Situar animales exóticos, extinguidos, o mitológicos en situaciones y contextos totalmente cotidianos es una práctica muy extendida y que funciona muy bien por ese concepto que en narrativa se denomina “extrañamiento”, y que consiste precisamente en pegar un “punch” en la mandíbula del lector situando un elemento sumamente extraño en un contexto lo más cotidiano posible, muy propio del relato fantástico. En este registro suelen funcionar muy bien lugares muy comunes como casas con decoración clásica, situaciones familiares muy tradicionales, o tiendas de ultramarinos y panaderías, por poner algunos ejemplos. En este tipo de cambio de contexto también funciona el “truco” de las dos columnas, es decir, colocar en la columna A cosas o seres muy poco comunes y en la columna B sitios o situaciones cotidianas. Siempre sale algo con esta técnica. Pondremos un ejemplo de Ana María Shua en la que sale un dinosaurio y un dormitorio, pero también podría haber usado un tigre de bengala y un baño o un personaje de Cervantes y una joyería de barrio.

IMAGÍNESE
En la oscuridad, un montón de ropa sobre una silla puede parecer, por ejemplo, un pequeño dinosaurio en celo. Imagínese, entonces, por deducción y analogía, lo que puede parecer en la oscuridad el pequeño dinosaurio en celo que duerme en mi habitación.

Hasta la próxima a todos y gracias por la visita.

11/20/2012

RESEÑA DE "SENTIDO SIN ALGUNO"

Tras las fotos de la presentación, la reseña del libro. Como dije en la presentación, en su día dividí los microrrelatos de “Sentido Sin Alguno” en las siguientes categorías:

1.            Los narrativos. Este tipo de relatos tienen tramas claras, diáfanas, aunque incluso aunque utilicen una base fantástica, hay una historia que empieza y acaba desde un punto de vista clásico. Son las más fáciles de entender, cierto, pero Agustín las desarrolla con maestría, con un estilo propio de Rafael Azcona, en el que la aparente indiferencia ante la muerte, que está siempre presente, poniendo el dedo en la llaga ante la mezquindad y el egoísmo humano. Sin duda, entre los relatos narrativos destacaría “Carne rebozada” (con el que ganó Relatos en Cadena, de la SER), uno de los mejores microrrelatos que he leído. También destacaría en este sentido “El hombre elefante” o  “Pretérito imperfecto de subjuntivo, por citar algunos. Por otra parte, dentro de los llamados textos experimentales, también hay algunos que no prescinden de esa narratividad, pero se ponen un  “vestido”, ofreciendo un plus atractivo, una especie de traje que realza el contenido. En este sentido pondría como ejemplo “Feliz coincidencia”.
 
2.            Los surrealistas. Los relatos surrealistas del libro son los más difíciles de entender para un lector medio, porque tienen códigos y subcódigos internos que no se sustentan en la narrativa clásica aristotélica (planteamiento, nudo y desenlace), pero no quiere decir que no estén pensados o no tengan mensaje. El punto fuerte de estos textos en LA VOZ tan potente que tiene Agustín a la hora de afrontar estos retos en forma de microrrelato, la perplejidad en la que se puede quedar absorto el lector. La voz de Agustín es tan personal y potente a la hora de elaborar estos microrrelatos que precisamente es lo que le hacen diferente. No hay nadie en el panorama literario actual que escriba como él lo hace. Hay autores que buscan su voz toda la vida, sin embargo, cuando lees una de estos textos de Agustín, sabes que ha salido de su privilegiada cabeza, aunque para un editor podría suponer un riesgo publicar este tipo de textos tan arriesgados, y afortunadamente Talentura ha tenido el valor de hacerlo. Sin duda un libro de textos narrativos es apostar a caballo seguro, por la amabilidad de su estructura interna, la fácil comprensión y lo atractivo de seguir el hilo conductor, pero Agustín en este sentido es valiente y va más allá de donde ha ido cualquiera en el terreno del microrrelato, tan dado a repetir códigos. Estos textos ofrecen un producto diferente en una estantería que está llena de alcayatas iguales. Es un riesgo, pero merece la pena asumirlo. En este sentido pondría como ejemplo de todo lo indicado anteriormente el título “Movimiento vertical de zapato”. “Alzheimer” también va en este sentido, y muchos otros textos. Prueba a leerlos en voz alta. Enérgicamente. Por otro lado, igual que en los relatos narrativos, Agustín también pone de vez en cuando un “traje” experimental a los relatos surrealistas que hace que luzcan muy bien. Un plus que le da la forma al contenido, pero la forma siempre en función del contenido, como tiene que ser para que no se quede en la mera ocurrencia.
 
3.            Los paradójicos. Estos textos utilizan como principal herramienta la paradoja, una estructura al estilo “un blanco que es negro”, o “un enano de metro noventa”, o “un tonto superdotado”. Estos textos no pierden la fuerza que tiene la potente voz de Agus. Como ejemplo pondré “Acúfenos”. Este texto es una declaración de intenciones respecto a la paradoja (El mismo banco distinto/ Juan, que en realidad no se llama Juan/ su mujer que también murió hace algún tiempo / el sol que nunca llegó a salir se pone / idénticas direcciones opuestas…) En cualquier caso, el libro prescinde el universo Winnappú, un micromundo que se asienta casi por completo en la paradoja. Quizá el autor esté pensando en un volumen propio. Quién sabe.

4.            Los reflexivos. Son pocos textos. Están desarrollados desde los recursos literarios, pero con una base reflexiva en la que se nota la formación filosófica del autor. Hacernos pensar un poco a los lectores no está nada mal. Un ejemplo de este tipo de textos “reflexivos” sería “Diez segundos y sesenta metros”.


5.            Los líricos. El lenguaje de Agustín está muy cuidado. De vez en cuando suelta un exabrupto como “mierda” o “cojón” en mitad de una parrafada lírica con el fin de sacarte de la lectura ensimismada con un puñetazo en la mandíbula, como una bofetada. En cuanto a relatos líricos destacaría “Otoño en Narhwick” (o invierno).


6.            Los visuales. Son relatos que no renuncian a su narratividad, pero que juegan con la forma como un plus añadida. Desde textos en vertical a textos boca abajo o letras al revés. Todo un despliegue.
 
CONEXIONES:  Me parece un acierto que se establezcan conexiones entre los textos del libro, creo honestamente que es el futuro de los libros de microrrelatos en papel. Antes se rellenaban los libros de microrrelatos con textos deslavazados que se iban acumulando en el disco duro del ordenador procedentes de deshechos en concursos, cadáveres de textos cuyo comienzo por una frase obligatoria acaban por quitar el alma de ese texto por los peajes que debe pagar un autor a la hora de concursar bajo ciertas condiciones. Los editores están realmente hastiados de recibir textos con la misma frase de comienzo de los cientos de concursos que pueblan la red, que si bien incentivan la escritura, condicionan y convierte al microrrelato en una especie de juego que muchas veces nada tiene que ver con la Literatura en el amplio sentido de la libertad creativa (El año pasado ganó el concurso del Museo de la Palabra un texto que comenzaba con una frase de Relatos en Cadena, algo que no va contra las bases, pero que desnaturaliza un premio que pasa por ser el mejor dotado del mundo, incluso sale en el Guinness al ser el concurso mejor dotado por palabra, algo irrelevante para la Literatura). Ahora hay que ir más allá, el libro debe ser un todo temáticamente y además tener esos hilillos de conexión que tienen los textos de “Sentido sin alguno”. Es el caso de “Narhwick”, la temática del suicidio o determinados personajes para que el lector se lea el libro como un todo, igual que una novela. También le da unidad al libro la constante de la muerte, del humor negro, de las reiteraciones, del viento, de las alturas (edificios), o del vacío. Además, los números del índice están descolocados, igual que el título, un juego  intertextual que convierte a estos números de la paginación en un personaje más. Como resumen, diría que “Sentido Sin Alguno” es un libro desestructurado como un manjar exquisito, como hace Ferrán Adrià con la tortilla de patata. Agustín Martínez Valderrama es el Ferrán Adrià del microrrelato.