5/30/2008

LA REALIDAD Y LA FICCIÓN


Lo sé, es un tópico, pero la realidad siempre asombra tanto que la ficción se queda corta e inverosímil. En un relato de Félix J. Palma, archiimitado en los concursos, el protagonista vive en un armario. Pues bien, hoy hemos podido leer el 20minutos que un japonés ha descubierto que una mujer vivía en su armario desde hacía un año. ¿Habrán traducido al japonés "Las interioridades" de Plama?

“Conocí a Moncada en el armario de Silvia Pizarro. Era la primera vez que me encontraba con alguien dentro de un armario y, francamente, el verlo allí encogido, con el rostro medio cubierto por los faldones de una gabardina y tratando de no quemar nada con el cigarrillo, no hacía presagiar el comienzo de ninguna gran amistad. Pero así ocurrió. Una vez superé la tensión inicial y asimilé lo extraordinario del encuentro, Moncada y yo entablamos una conversación que si bien al principio resultó algo tópica, como esas que se mantienen con los barberos o los taxistas, no tardó en interesarnos. Dado que él ya se encontraba allí cuando yo llegué, Moncada asumió el papel de anfitrión de un armario que a ninguno de los dos pertenecía. Con una carta de amor que encontró en una caja con forma de corazón que no le dejaba estirar los pies, fabricó un cenicero, y luego me ofreció tabaco.”

11 comentarios:

pandora dijo...

luego dicen que treinta metros son pocos!!!! la realidad impresiona mucho más.

un beso, pandora.

Pat Rizia dijo...

he pensado justamente eso mismo cuando he leído la noticia, gran cuento el de Palma, que ha dado lugar a toda una subfamilia de cuentos con gente viviendo en taquillas de aeropuerto, postes telegráficos, etc.

Luni dijo...

joe, increible pero cierto... Me quedo con la realidad, raro en mi.

Besos
Muám

Herman dijo...

Terminé hace poco "Interioridades". Deslumbrantes las narraciones de Félix J. Palma. No me extraña que en Oriente las plagien.

Benjuí dijo...

De pequeña me encerraba en el excusado e imaginaba que era el tronco hueco de un árbol donde vivía la niña perdida que yo era.
No te puedes imaginar lo cómodo que era.
Mi madre me conminaba a salir y entonces retomaba mi otra vida como si tal cosa.

herodes de la betica dijo...

Pues precisamente ayer lo terminé, y me ha encantado, la verdad. Respecto a la señora japonesa, solo se me ocurre decir lo mismo que pandora: "para que luego digan de los treinta metros..."jejeje.
Un fuerte abrazo.

irene dijo...

A lo único que no supera la realidad es a la ciencia-ficción, y aún esto, no sé, no sé. Lo digo en serio, conozco historias que superan, en mucho, algunas enrevesadas películas.
Un abrazo.

Cecilia Alameda dijo...

En algún libro de Millás había conexión entre los armarios y la gente iba de uno a otro para vivir su aventura.

Pirzen dijo...

no lo he leído. Lo leeré.
No obstante creo asimilar de muy buena manera que la realidad muestra situaciones mucho más interesantes que la ficción.
O será el paradigma de no habérselo esperado en este mundo?...

Saludos

Fernando Valls dijo...

En los cuentos y, sobre todo, en los articuentos de Millás, el motivo del armario es frecuente. Incluso en algunos de ellos, los protagonistas viajan a través de los armarios del mundo.

hombredebarro dijo...

Lo único que está claro es cada quisqui vive donde puede o le dejan.