5/13/2008

ANUNCIOS DE PISOS


Un amigo está buscando piso para mudarse, y lo cierto es que los anuncios de la prensa seria cada vez se parecen menos a lo que ves in situ, pero no tienes más remedio que seguir intentándolo o no te independizarás jamás. El yugo paterno te retendrá de por vida. Sal a la calle y compra el periódico para leer anuncios como éste:

Metro cercano. Barrio popular. 3º con ascensor. 5 habitaciones. 120 m. Mucha luz natural. 100 euros al mes. A refomar.

El metro más cercano está a una hora en moto, así que emplearás cuatro horas en llegar a pie. El cabrón del casero, que lo sabe, ha llegado en moto y lleva un casco ridículo. Es un hombre mayor y enclenque. Un rápido vistazo a tu alrededor te sitúa en el barrio. A simple vista captas dos asesinatos con arma blanca, dos intentos de violación a una taquillera gorda, un suicidio por sobredosis de pegamento y un alunizaje en una tienda de ultramarinos. Los edificios del lugar están desconchados. A ver si hay suerte y el tuyo merece la pena. El casero señala los restos de un edificio bombardeado por los alemanes durante la Guerra Civil. Lo habrán dejado así en memoria de las víctimas. Aún se lee una pintada en la que pone: “No pasarán”. Subimos al tercero en un suelo metálico que hace las veces de ascensor bien sujetos a una barra para no caer al vacío. Al abrir la casa se te queda el pomo en la mano, así que el abuelete tira la puerta de una patada. Corcuera al lado de este hombre es un aficionado. Una cosa es que el piso necesite reformas y otra que tengas que llamar a “Pepe Gotera y Otilio, chapuzas a domicilio”. Eso sí, la casa es gigante, de las de antes, vamos, de las de antes de la ocupación napoleónica. Tiene tantos agujeros en las paredes que la luz natural inunda todas las estancias de una manera coqueta y homogénea. Podrás pasarle la sal al vecino por uno de los socavones de metro y medio de la pared del salón. Cuando tocas lo que queda de pared los cuatro ladrillos supervivientes caen en picado sobre tu pie. Podrás comprobar que ya están instalados tus futuros compañeros de piso, unos 49 hombres, mujeres y niños que deben ser muy ocurrentes, aunque no entiendes sus chistes porque se dirigen a ti en un idioma exótico. No quieres comprar gafas ni relojes de imitación en plástico, así que cierras la puerta con más fuerza de la necesaria y las cinco habitaciones se convierten en una muy grande: Has conseguido crear tu propio loft sin nada de obra. Abrumado, te sientas en una silla estilo Luis XVI que se convierte en polvo. El eco que ha provocado el sonido de tu trasero ha hundido del suelo. El casero, los 49 inquilinos, y tú, aparecéis en la cama de un señor desnudo al que una jovenzuela le está colocando una bolsa de plástico en la cabeza. Reformar tanto detallito te va a salir caro. Sigue buscando.

7 comentarios:

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Jajajajaja, me parto. Que visual y como me he imaginado pasar el salero por el agujero, sentarte en la butaca y al mismo tiempo acabar enharinado y la forma de conseguir bajar de episo sin ascensor, jajajajaja, que bueno Pepe Gotera y Otilio, me troncho y no puedo ni escribir, jajajajaja.
Besicos fenómeno.

Benjuí dijo...

Tengo una amiga que ha comprado en Lavapiés (centro del Madrid multiétnico) un apartamentazo de 20 metros cuadrados con cocina, cuarto de baño, salón, estudio y dormitorio. No hace falta ascensor porque es un bajo, bajo, bajísimo.
Le ha costado noventa mil euros de nada; ahora, eso sí: amueblarlo le ha salido baratísimo en Ikea.

manuespada dijo...

Nani, lo mejor es hacer humor negro de la desgracia, que no es poca, ¡cómo están los pisos en Madrid!

Jeje, Benjuí, este post se me ocurrió precisamente viendo zulos de ese tipo en Lavapiés. Con decirte que sólo cabía de pie al final del puñetero techo abuhardillado.

DIÓGENES dijo...

Pues los pisos en Madrid, la mitad están como dices, y la otra mitad, vacíos... en fin... y la gente buscándose la vida para ver dónde... viven.

herodes de la betica dijo...

Buenísima entrada. Que buen humor, además del que a mí me gusta, jajaja. Verdaderamente, los pisos andan así así, sea Madrid, o Sevilla, en mi caso.
Un fuerte abrazo

Luni dijo...

jajajaja que malamente está la crisis dio mio!! yo he visto que se anuncian pisos en los azucarillos del bar donde desayuno!!! increible pero ciertooooooooo!!!!

donde vamos a llegar...
en fin.

Muám

Sol solito dijo...

Oye igual no tan exagerado pero se acerca a la realidad bastante, eh? Besos