8/26/2011

VANGUARDIA


“Las señoritas de Avignon”, ponía bajo el cuadro. Mostraba a cinco mujeres desnudas con formas curvilíneas. Cuerpos redondeados y primeros planos de sus esféricos glúteos. Piel brillante y húmeda, salpicada por finísimas gotas de agua circulares. Rotundas caderas, muslos cilíndricos y carnosos y pechos colosales de trescientos sesenta grados. En otro de los lienzos de la exposición posaba un arlequín anciano de manos arrugadas y rostro enjuto, cubierto de manchas. Vestía un harapiento traje de lunares. El bombardeo de Guernika era el protagonista del siguiente óleo. Una imagen sin una sola arista. Con la sangre de las víctimas en rojo chillón. Un caballo abierto en canal gritaba de dolor. Una mujer con un candil iluminaba una escabrosa escena de muerte y destrucción. También pude contemplar un autorretrato. Un pintor de cara esférica. Simétrico. Proporcionado. Ojos tristes como trazados con un compás. “Realismo”, ponía en el folleto. “Un género de vanguardia”. Salí espantado del museo. Era un estilo horrible. Una deformación de la naturaleza. Aberrante. Ya en la calle, cogí aire. Levanté la vista. Una mujer geométrica con un bello rostro de seis lados me miraba con el ojo de su barbilla trapezoide y angulosa. El sol, cubista, verdoso, brillaba sobre un horizonte poliédrico y fragmentado.

21 comentarios:

ernesto ortega garrido dijo...

Muy bueno, Manu. Fantástico el giro final. Una cosa: no estiendo porque dices: "Una deformación de la naturaleza", si es realismo. Me descuadra un poco, pero en cualquier caso muy chulo y con mucho sentido.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Amigo, el pintor malegueño hace que se vea todo de distienta forma, picasiana quizá. La realidad, la vanguardia o la forma en que nos levantamos cada día, hace que el mundo de un giro de 180º o no.
Lo cierto y verdad es que leyéndote, si que puede cambiar el mundo y a mejor porque se siente una bien haciéndolo.
Besicos muchos.

manuespada dijo...

Ernesto, he puesto lo de "deformación de la naturaleza" porque en este micro, el mundo "real" es cubista, y el estilo "realista" deforma esa realidad cubista en la que vive el protagonista. Cuando nació el cubismo, incluso el impresionismo, muchos críticos dijeron que eran estilos que deformaban la naturaleza. Quizá no se entienda bien. Esperaré más opiniones.

Puck dijo...

A mi me ha encantado este giro entre la realidad y la pintura de Picasso. Más allá de la historia, que me parece original, me han gustado mucho las descripciones de los cuadros y, por ende, de esa "mujer real" del final.
Saludillos

ernesto ortega garrido dijo...

No si entenderse se entiende, pero el realismo siempre será la reprodución de la realidad. Si el mundo "real" es cubista, el cubismo en realidad se llamaría "realismo" y el realismo no podría llamarse nunca realismo...

En fin, por sacar punta...

Rosa dijo...

Como dice Puck me gusta mucho la descripción de los cuadros y el título de realismo se entiende perfectamente en cuanto el protagonista sale del museo.

Besos desde el aire

manuespada dijo...

Vaya Ernesto, has hecho que me salga humo por las orejas, pero lo que planteas no sé si tiene mucha solución sin cambiar el sentido del texto. Le daré una vuelta.

Susana Camps dijo...

Con lo difíciles que son las enumeraciones, y otra vez me cautivan aquí. Muy bueno lo de "pechos en trescientos sesenta grados", como la mujer poliédrica del final...
Abrazos.

Alice vio la luna... dijo...

Arte y realidad, ¿no son acaso la misma cosa?

Besos en b&n, Manu...

Relatadamente tuya dijo...

Descripciones deliciosas. Me gusta tu ritmo. Abrazos.

Patricia Nasello dijo...

Puesto que para cada uno de nosotros hay una realidad, las posibilidades del artista son infinitas.
Por eso el micro me parece perfecto.

Un abrazo

Belén Lorenzo dijo...

Genial de principio a fin. Me recordaste las "Crónicas marcianas" de Ray Bradbury. En uno de sus capítulos hay un cambio de perspectiva muy potente y maravillosamente narrado, igual que en tu micro.
Un abrazo.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Que buen cambio del punto de vista.

Me has hecho pensar en que si la realidad fuese cubista, igual aquellos que llevan las riendas de este mundo en el que cabalgamos todos sabrían cómo hacerlo, incluso.

Un saludo y mi felicitación por el relato.

Odys 2.0 dijo...

Ahondando un poco en el problema planteado por Ernesto, creo que, en un mundo cubista, el arte que rompiese con la realidad podría llamarse CURVISMO, que queda muy chulo y elimina la contradicción semántica impuesta por el término "realismo". Pero no estoy seguro, ya que nunca he vivido en un mundo cubista. Menos mal, porque sería considerado un monstruo, y eliminado en consecuencia; o condenado a ganarme el pan poliédrico en un circo.

Elysa dijo...

Me gusta toda la descripción de los cuadros, pero sobre todo esa parte final donde es patente la incomodidad del narrador y luego la tranquilidad de ver su realidad al salir a la calle.

Besitos

Maite dijo...

Manu, un relato extraordinariamente visual, con esa mirada que pones ante la eterna pregunta de ¿qué es lo normal? Al parecer tan solo aquello a lo que estamos más acostumbrados, llevados por reglas que imponen otros.
Por otro lado tengo que agradecerte que me hayas vuelto a poner los pelos de punta como cuando vi el cuadro de Las Señoritas de Avignon en NY, fue una experiencia increíble, y tu descripción me ha hecho regresar a ese momento.
Un abrazo

Olga Bernad dijo...

Si te paras a pensarlo, en el fondo es así: el mundo es cubista, nos muestra a la vez mil perspectivas. Quizá lo imposible sea su reelaboración plana, dos dimensiones que anulan la visión, el aberrante realismo, que nada tiene que ver con la realidad;-)
Me gusta.

Belén dijo...

Los raros se juntan...:P

Besicos

Sue dijo...

Creo que Picasso tenía fama de espetar al más pintado, tanto en sus cuadros como en el trato personal.
En su cerebro no cabía solo una realidad, eso está claro.

Un buen relato.

Un saludo.

Guerrero JLP dijo...

Me parece muy interesante el cambio de perspectiva entre lo real y lo artístico. Efectivamente como alguien ha comentado, en esta ficción la exposición no debería llamarse realismo, más bien curvismo como otro ha apuntado.
Lo que sí se deduce es el calificativo de aberrante a aquello que deforma la realidad, y no sé si va por ahí el autor en declarar aberrante el cubismo, o no (lo cual sería muy libre de pensar claro está).
Saludos

Acuática dijo...

Genial ese giro final Manu, jejeje. Aunque un mundo como el que planteas al final del micro debe ser de lo más agobiante...
Saludillos :)