8/24/2011

HOMENAJE A BORGES


Como hoy sería el cumpleaños de Borges, dejo mi pequeño homenaje en el blog. Para mí Borges es un autor muy importante, al que imité durante una época sin éxito, claro, como hemos hecho muchos que buscábamos nuestro propio estilo en el reflejo de los grandes. Hoy dejo un micro que no es un micro basado en un relato de Borges que no es un relato. Lo escribí hace unos catorce años para un programa de radio y aparece en mi libro "El desguace". Gracias, Borges, por todo.

Dragón verde quemado por falta de alimento

Jaiko-Onu, el dragón verde de la isla de Hitotsu nunca había salido de su cueva. Se alimentaba de murmullos de murciélago. Aún así había visto a muchos seres pasar por las muelas afiladas de su mandíbula, sin ánimo alimenticio, sólo como mero elemento de ocio. Pero Jaiko-Onu nunca había dado con uno como él, y ningún ser vivo conocía su existencia. El dragón verde era aficionado a la lectura. Cada día, antes de cenar murmullos, leía un párrafo de su pila de libros. Esa noche había visitado cierta página de un escritor argentino, incomparable arquitecto de ficciones. En aquella página el dragón verde empezó a leer una impensable enciclopedia oriental, donde está escrito que los animales se dividen en: “Pertenecientes al emperador, embalsamados, amaestrados, lechones, fabulosos, perros sueltos, incluidos en esta clasificación, que se agitan como locos, innumerables, dibujados con un finísimo pincel de pelo de camello, etc., que acaban de romper el jarrón, que de lejos parecen moscas...”
Pero Jaiko-Onu no se vio reflejado en la clasificación: “Dragón verde lector que se alimenta de murmullos de murciélago”. Y Jaiko-Onu, muy enfadado, comenzó a echar fuego por la boca en todas direcciones. Jaiko-Onu tuvo tan mala suerte, que los murciélagos de cuyos murmullos se alimentaba comenzaron a arder mientras volaban. Algunos de ellos se posaron sobre su cola.
En la siguiente edición oriental habría una nueva categoría de ser vivo: “Dragón verde quemado por falta de alimento”.

13 comentarios:

R.A. dijo...

Jope Manu, precisamente estaba releyendo hoy El libro de los seres imaginarios, el estupendo bestiario de lo fantástico que inspiró tu micro.

Buen homenaje

Abrazo

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Precioso homenaje al magnífico Borges.
Besicos muchos Manu.

Susana Camps dijo...

No sólo es un estupendo homenaje al Libro de los seres imaginarios, sino que a pesar del oscuro final permite tener esperanzas en que, efectivamente, exista algo más allá, o además, del gran Borges.
Un abrazo.

Patricia Nasello dijo...

Un beso admirado, Manu. Precioso micro!

Rosa dijo...

Genial homenaje a un genial Borges.

Besos desde el aire.

PD.Estoy deseando leer la nueva versión del Zoológico de los Dioses, jeje.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Quien declare ser aficionado al género del relato y niegue haber querido ser JLB en algún momento de su vida, en una de las dos afirmaciones, miente.

Con respecto a tu micro, es un placer leerte, como siempre.

Un saludo.

Puck dijo...

Buen homenaje. Me sumo a los aplausos.
Saludillos

Claudia Sánchez dijo...

Todo pasa y todo queda. Y ya vendrá quien te cite en su relato.
Estupendo micro Manu Espada!
Abrazos,

Odys 2.0 dijo...

Últimamente no he estado leyendo a Borges, pero sí dos pequeños ensayos sobre la casa de Asterión, y algunas reflexiones borgianas sobre qué significaba para él el concepto de laberinto... Casualidades de la vida (o no).

En cualquier caso me uno al homenaje y aprovecho para felicitarte por el relato, en el que ciertamente encuentro un cierto sabor borgiano.

Abrazos.

Gemma dijo...

Muy buen homenaje, Manu.
No le pesan los años a este micro tuyo.
Un beso!

Elysa dijo...

Buen homenaje con ese dragón Jaiko-Onu para formar parte de los seres imaginarios.

Besitos

Esteban Dublín dijo...

Para mí Borges también es muy importante. Y yo también lo imité, o lo imito, no lo sé. Lo único claro es el fracaso de mis intentos.

Sara Lew dijo...

Me ha gustado mucho este homenaje a Borges. Es un micro estupendo.
Me alegra haber encontrado tu blog. Un saludo.