6/07/2011

LA PISCIFACTORÍA


Entraron en la piscifactoría, donde les había citado la empresa para una entrevista de trabajo. Era la primera vez que conseguían criar la especie en cautividad y necesitaban asesoramiento de expertos, o al menos es lo que ponía en el anuncio del periódico.
—¿Qué experiencia tienen? —preguntó el empleado de la empresa.
—He trabajado en nueve balleneros lanzando el arpón —respondió uno de ellos.
—Yo ponía el cebo en los anzuelos de un palangrero —dijo el otro.
—Suficiente, seguidme, por favor —señaló el empleado. Salieron al exterior, donde unas gigantescas piscinas expelían burbujas de aire.
—Podéis acercaros —dijo el empleado. Los dos marineros se acercaron a una de las piletas y pudieron observar sus colas cimbreantes brillar en el fondo.
—Están gordas. ¿Qué les dais de comer? —preguntó el más alto rascándose bajo una gorra ribeteada por un ancla.
—Su dieta habitual consiste en… —apuntó el cuidador poniéndose unos tapones en los oídos mientras comenzaba a sonar una melodía coral —…marinos.

19 comentarios:

Puck dijo...

jeje no hay que fiarse de las ofertas de trabajo... ¿y no les sirven humanos vulgaris?¿sabrán mejor los marinos? o ¿es una especie de justicia poética por todos los animales pescados?
Saludillos

Rosa dijo...

Jejeje... Según leía imaginé sirenas.
Como no has dicho el bicho que hay en las piscinas...voy a pensar en sirenas gordas comiendo marinos mientras entonan cantos( por lo de los tapones)
Gracias Manuespada por hacerme reir por la mañana.

Abrazos desde el aire.

AGUS dijo...

Muy divertido Manu, confieso que me has pillado, no me esperaba el final, pensé que discurriría por otros derroteros. Muy bueno el apunte de la "melodía coral".

Abrazos.

No Comments dijo...

Pues yo un poco antes del final, me lo temía, jajaja Muy bueno. Así están bien lustrosos, comiendo marineros.. jaja

Un saludo indio

Daniel Sánchez dijo...

un micro que roza la perfección.

En narración, en argumento y en estructura. Tb obviamente en lenguaje metafórico.

Vamos que lo tiene todo.

Patricia Nasello dijo...

Sirenas, quizá sea el único peligro del que las mujeres no tenemos por qué cuidarnos, ja ja.

Abrazos!

Pedro Alonso dijo...

Hay que ser todo un Ulises para no caer bajo el hechizo de los cantos de sirena. Ingeniosa historia. Abrazos.

Elysa dijo...

Muy divertido, consigues mantener la intriga. Hace bien el empleado en ponerse los tapones mientras les da de comer...

Saludos

Celsa Muñiz dijo...

Ayyy, qué peligro... Acabas de inventar el crimen perfecto. ¿A qué poli se le va a ocurrir que el desaparecido está en el vientre de un pez?
Ya, ya lo sé..., lo que pasa que no recuerdo el nombre, jajajaj
Nuevamente tu ingenio sale a flote.
Salud

Maite dijo...

Genial, genial, esta historia de marineros y sirenas. Hay que tener cuidado con los empleos que se otorgan con tanta facilidad, casi todos suelen tener "trampa" Abrazos ;)

pablogonz dijo...

Una nueva forma de acabar con el paro.
Abrazos del tipo "leyendo Zoom",
PABLO GONZ

Belén dijo...

Es que hay que tener cuidado con las ofertas que leemos, que luego la gente se aprovecha :)

Besicos

Odys 2.0 dijo...

A mí también me has pillado, no me esperaba ese final, chapó :-)

Lola Sanabria dijo...

Me encantan estas bestialidades que consisten en cambiar humanos por otro tipo de animales.

Besos madrugadores.

Raúl dijo...

Háblame del mar, marinero...

Alice se perdió dijo...

¡Me lo estaba temiendo! Demasiada experiencia para el puesto... ¡Muy bueno!

David Figueroa dijo...

Jejeje, pescadores pescados! El final se ve venir, pero se disfruta igual... Muy divertido, Manu.
Un abrazo.

Yun Rodríguez dijo...

¡Magnífico! Me intrigó desde el principio y no me esperaba ese final, a mis compas ecologistas les va a gustar. Saludos.

El murmullo de las cucarachas dijo...

Manuuuu...

Te hemos pillao este textito pa la Radio Copyleft...

http://radio-copyleft.blogspot.com/2011/06/radio-copyleft-64.html

Gracias por compartir!!!