3/18/2010

EL FARERO Y LA SIRENA


Desde hace años, el farero de la inhóspita isla lanza la caña desde lo alto del arrecife y espera durante largas horas a que el sedal se tense. Cuando pesca algo, le quita el anzuelo y lo mete en una pecera que luego coloca en su dormitorio, pero los peces mueren de hambre en unos días. Y él vuelve a estar solo. Por eso nunca les pone nombre. Hoy ha puesto un cebo más grande. En unos minutos, la boya de corcho se hunde con una violencia inusitada. Tras una hora de lucha a brazo partido con su captura, emerge de las aguas una sirena exhausta. Es hermosa. Su largo cabello negro le llega hasta la cola, que aún cimbrea contra el suelo. Este ejemplar no entrará en la pecera. La coge en brazos, y al llegar al faro, la introduce en la bañera. Coloca el tapón y la llena hasta el borde. Apenas se mueve. Está preciosa, como una estrella de mar reflejada en el cielo. Cuando cae la noche, el farero sube la escalera de caracol para encender el foco, pero a mitad de camino ella comienza a cantar. El hombre vuelve sobre sus pasos, se desnuda, y se mete en la bañera, acurrucándose junto a la criatura. —María —susurra el farero acariciándole las escamas. A lo lejos, la sirena metálica de un buque grita desesperada mientras se acerca al acantilado.

19 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. Sólo le quitaría la última frase(opinión personal y por lo tanto subjetiva, ya sabes) y dejaría el fianl en ese barco camino de la catástrofe, le da mucha fuerza.

Este para el libro;)

Buen puente Manu
Chau
R.A.

manuespada dijo...

Tienes Razón, RA, cambio el orden y la dejo como última frase, es más contundente.

Sinuosa dijo...

No sé como estaba antes, pero ahora está perfecto. La frase final me encanta.

PD: ¿Pero las sirenas no eran rubias?
;)

BB dijo...

Otra sirena que logra su propósito y otro hombre que sucumbe a su cantar...
Hermoso, Manu
Besos
BB

Pablo de la Rúa dijo...

Sí, opino lo mismo, no sé como estaba antes pero me gusta. Tal vez hubiera cerrado algo con la sirena, aunque el juego de palabras y la catástrofe estén bien, pero no sé hubiera cerrado el cuento con la sirena. Un abrazo.

No Comments dijo...

Me gustan los relatos con sirenas de protagonistas. Te quedó muy bien manu.

Un saludo indio

Belén dijo...

Es que hay gente que está gafada en el amor...

Besicos

Nieves dijo...

Me volvió a pasar, cuando he llegado ya lo habías cambiado. Me gusta mucho de todas formas. Besos.

mi nombre es alma dijo...

La sirena de tu relato puede ser muchas cosas, ¿que puede hacer que un farero se olvide de encender la segura luz?.

Un abrazo

MANUEL IGLESIAS dijo...

Las sirenas, siempre las sirenas. Encantando a marinos, fareros, estibadores, contramaestres, capitanes.Y términos como Amante: Nombre genérico de todo cabo de gran resistencia firme por un extremo al penol de una percha y por el otro a un aparejo. Buen relato Manu.

La mirada del mono dorado dijo...

Una vez pensé que pesqué una sirena

No no lo fue. Fue una muerta.

Prefiero tu historia. Y yo tampoco sé como estaría antes.

Pero esta genial ahora.

Mita dijo...

Es un buen final, sí.
Besos

Citopensis dijo...

Lo que han perdido las sirenas con los faros informatizados y lo que ha perdido el hombre al llenar los cuartos de baño con platos de ducha.

Las unas sin nada que pescar y el otro sin un lugar en el que ahogarse buceando entre hormigón.

Buen relato.

Nos leemos.

Miguel Baquero dijo...

Con lo hermosas que son las sirenas, y que siempre sean causantes de desgracias...

Raquel dijo...

Yo también pienso que es un buen final y que le da otro matiz a la historia.

Palabrasalbapor dijo...

El canto de una sirena le hizo no oir el grito de la otra. Y lo pagarán los marineros.

Besos

Raúl dijo...

La pasión de dos, puede ser demoledora para otros muchos.

Proverbio que me acabo de inventar.

anTón dijo...

no te olvides de invitarme a la presentación de microrrelato ganador de grupobúho. Felicidades

Blanca dijo...

Bonito cebo para atraer mí mirada.

Te seguiré desde mí faro.