12/22/2009

GLOBALIZACIÓN


El dueño de la multinacional del tejido decide visitar a su diseñador de cabecera para dar un giro a su colección. El portero de su edificio le saluda con una amplia sonrisa envuelto en una capa fucsia y un traje bermellón. El atuendo no va acorde con el carácter gris del conserje, un hombre taciturno y chapado a la antigua. El empresario sale a la calle, llama a un taxi y comprueba con estupor que el conductor lleva puesto el mismo atuendo fucsia y rojo que el portero. Mira por la ventanilla del vehículo y sólo ve a personas vestidas con trajes similares: capa rosa chillón y traje chaqueta escarlata. En el ascensor del edificio en el que está la sede de su empresa se topa con varios empleados que visten de forma similar. Sube al ático, y desde allí observa cómo caminan miles de personas convertidas en hormigas obreras fucsias y rojas, gente que camina por ese hormiguero en el que se ha convertido la ciudad. Hay que hacer algo. El empresario textil baja hasta el despacho de su diseñador para ofrecerle ideas. El modisto de moda le abre la puerta vestido con una capa fucsia y un traje rojo. Le recibe con una sonrisa: “¿Ha visto el éxito que ha tenido mi último modelito?”

17 comentarios:

Sinuosa dijo...

Aysss, como somos..., ¿no queremos igualdad?
;)
Felices y bermellojadas Fiestas.

Lola Sanabria dijo...

Como los hombres grises de Momo en versión fucsia. No hay nada que no engulla la globalización.

Abrazos rosa chicle.

lologuit dijo...

La confortabilidad uniformada. El pensamiento único. Todos con la misma camiseta, el mismo miedo a perder esa confortabilidad uniformada.Todos de Navidad. Sea. Felicidades a la espada...

BB dijo...

Como carneros de panurgo...
Abrazos y felices fiestas, querido
Manu. Besos a Daniel.
BB

Miguel Baquero dijo...

Yo desde que veo a los chavales por todos lados con los pantalones por debajo del culo y enseñando los calzoncillos estoy cada vez más convencido de que la moda tiende a agilipollarnos a todos.

Entiendo, aunque es ridículo, que al principio lo hicieran por lucir la marca Dolce&Gabanna del calzoncillo. ¡Pero es que ahora se lucen calzoncillos del Carrefour! ¡¡Cuándo acabará esta estúpida moda!!

Tu cuento me ha recordado esto: cómo una estupidez o una gansada puede hacerse rápidamente universal

Belén dijo...

Y ahora es cuando le da un algo al diseñador...

Besicos

Raúl dijo...

En azul en lugar de en fucsia, la película se llamaría "el primer caballero" y estaría ambientada en un insulso Camelot.
Nada, una mierda de película a pesar de la homogeneidad en los colores.

leon no es feroz dijo...

Eso me recuerda una gabardina rosa chicle que tengo y que mis allegados no quieren que me ponga! tiene razón Miguel Baquero lo de los chavales es muy fuerte.
Me encanta lo breve. Lo del microrelato del grillo es la pera. Yo también quiero!!!!

Elèna Casero dijo...

Yo,como Miguel Baquero, más que globalización es estupidación.

Me dan unas ganas de bajarles los pantalones ....

Felices todo,Manu

mati dijo...

feliz navidad y buen año nuevo¡¡¡¡
que pases unas felices fiestas¡¡
un besazo navideño¡

Palabrasalbapor dijo...

Paso un momentin a desearte lo mejor en este Nochebuena.

Un beso muy fuerte

Pablo de la Rúa dijo...

La imagen del ático contemplando a las hormigas me ha gustado mucho. Buena metáfora. Un saludo.

mi nombre es alma dijo...

Nos ponemos lo que esta de moda porue es original sin darnos cuenta de que cuando esta de moda deja de tener originalidad.

Un abrazo

Mr Blueberry dijo...

Buf, el fucsia no pega con el color de mis ojos, jamas me lo pondría...No veo yo esta historia muy realista, no...

Abrazotes señor Manu, contento de encontrarle por aquí.

Chungas dijo...

Buenas. Llego convencida por Belén...

Todos queremos ser igual de distintos, supongo.

Besos!

LA CASA ENCENDIDA dijo...

¡Ea, así somos y si alguien se tira por un tajo, detrás que vamos! ¡Me cachísssssssss!

Felices fiestas guapo.

Besicos muchos.

humo dijo...

...Tú no sabes el tiempo que nos ahorraríamos si todos usáramos la misma vestimenta y sólo se nos distinguiera por nuestros actos...