3/17/2008

¿CIUDAD O CAMPO?



Cristina, 8 de agosto de 2.007. Queridos papá y mamá:

Nos ha encantado el chalet. No hay nadie en diez kilómetros a la redonda en este bello paraje. Es una especie de desierto lleno de vida animal y vegetal, y eso que estamos en pleno verano. Me encanta la campiña. Se respira una tranquilidad inigualable. Sin coche, sin teléfono, sin tele, sin las desgracias de los periódicos. Nuestra casita está en medio del campo, rodeada de unos pajaritos preciosos que no dejan de alegrarnos la vida con sus cánticos. Aquí no hay tiendas, ni ruidos, ni vecinos, pero tampoco necesitamos nada de eso. Paco y yo tenemos lo necesario para vivir felices. Es precioso poder cultivar tus propios tomates, tus lentejas, la leche de la vaquita tan hermosa que nos hemos comprado. El teletrabajo es el mejor invento de la Humanidad. Te permite hacer todo desde casa. Por cierto, agárrate. Tengo la mejor noticia del mundo: Creo que estoy embarazada. Muchos besos a todos. Nos han dicho que pasa un cartero por aquí cada semana. Ya os contaré. ¡Qué ilusión!

P.D.: Os quiero.


8 de agosto del 2.007. Soy Paco, qué pasa:

Papá, esta chabola es una puta mierda. Aquí sólo hay bichos que me pican en la cabeza y en los güevos. Hace tres meses que no veo un alma. El otro día vi a lo lejos un espantapájaros y casi se me saltan las lágrimas de la emoción, coño. ¿Cómo ha quedado el Madrid? Lo del teletrabajo es un timo de cojones: Nos pasamos el día montando bolígrafos bic y todavía no hemos visto un puto duro. Por no hablarte de la mierda esa de las legumbres que hemos plantado. Me tienen la columna como el circuito de Montecarlo. Se nos han helado todas las putas plantas y no nos queda comida. Estamos a punto de morir de inanición. Aquí zurra el frío por la noche y hay una banda de cuervos asquerosos merodeando en círculos. No dejan de graznar, los muy cabrones. Cuando acaben con la birria de vaca que tenemos irán a papearnos a nosotros. Espero que te llegue esta carta a tiempo para venir a rescatarnos. Te la envío mediante paloma mensajera. Y date prisita en venir a rescatarnos, papá, que conozco lo perro que eres.

P.D.: A Cristina no le viene la regla. Como esté preñada me pego un tiro.

9 comentarios:

Evan dijo...

Dos maneras diferentes de vivir lo mismo... pero que poco romántico este Paco!!

Un beso, Manu!!

Yo campo...

susana dijo...

Si tuvieras mensajería con voz, te grabo mis carcajadas! Sos un loco lindo, adoro estos posts!

Manu: Te nombro responsable por mi buen humor del Día Lunes!


PD: Cariños a Paquito, devenido en hortelano RIP!

Lula May dijo...

Muy bueno, Manu. Y perfectamente trasladable a muchas cuestiones cotidianas que todos vivimos (y no sólo en casa...).

Yo entiendo a los dos.
Besos,
Lula.

Belén dijo...

Pero es el Paco Paco, de toda la vida??????

jajajajajjaja

Besicos

DIÓGENES dijo...

Jajajaja...

Todo claro... lo único es que no me imagino las conversaciones entre ellos.

P.D. Creo que al final Cristina se lia con el cartero, y Paco con el espantapájaros.

Benjuí dijo...

¡Ah, el amor!...
Estoy con Diógenes: sería interesante espiar a esos dos, a ver cómo convergen.

María dijo...

Hola, vengo a darte las gracias por tu comentario en mi blog, ya que gracias a tu huella ahora puedo estar aquí y conocer tu blog, que me parece muy interesante. Me ha encantado esta entrada que acabo de leer, y también me ha hecho reir jaja, pero en realidad es un buen ejemplo de la vida de nuestros días trasladados en un lugar o en otro, y nos ayudan un poquito a comprender los dos lugares.

Volveré por aquí encantada a visitarte, como espero que tú también vuelvas por mi blog.

Un saludo.

Mariano Zurdo dijo...

Qué bonito es el campo en las postales y con billete de vuelta cerrado...

Tesa dijo...

Me encanta, es muy divertido.