4/01/2010

SUICIDIO CREATIVO


El paisajista no estaba inspirado. Cogió la goma de borrar y la pasó por los árboles del río. Luego eliminó el agua y las flores rojas de la ribera, la hierba, los rayos del sol, las nubes deshilachadas y el azul eléctrico del cielo. Tras suprimir el caballete y demás útiles de pintura, el artista se vio solo en medio de la nada. Entonces comenzó a borrarse a sí mismo por los pies, de abajo arriba. Primero desaparecieron sus extremidades inferiores, luego el tronco, los brazos, el cuello y la cabeza. Su mano derecha tamborileó los dedos, reflexiva y solitaria. Soltó la goma y comenzó a deambular desesperada, arrepentida, buscando un lapicero. Pero sólo quedaba el blanco. Un blanco perfecto. Cegador y flamígero. Reluciente y eterno.

31 comentarios:

Mita dijo...

Me ha encantado!...(quitaría lo del blanco del infierno, porque me gusta más que termine en reluciente y eterno.)
Además, es que son estupendas las gomas de Milán!
Besotes

Víctor dijo...

Me gustó, Manu. Creo que me voy a enganchar a estos más fantásticos e irreales. Dan para mucho. Y lo del final en blanco es muy bueno.

Un saludo.

mi nombre es alma dijo...

La nada.

Sinuosa dijo...

Muy bueno, una idea genial. ¿Qué dieta sigues para tener tan desarrollado el ingenio? ¡Madre mía...!
Yo también pienso como Mita, quitaría lo del infierno. Creo que ese blanco cegador y la nada es tan aterrador que es suficiente para que cada lector haga su propia interpretación sin necesidad de que le digas que todo eso es un infierno (idea más limitadora y redundante, en mi opinión).
Un abrazo, Genio.

No Comments dijo...

Creo que a mí me gusta también más sin el blanco del infierno. Es sólo una opinión.

Un saludo indio

Camii dijo...

Muy bueno, lei loas entradas anteriores y me encanta como escribis :)
Besos

Isabel González dijo...

El blanco del papel, un infierno, cuando no estás inspirado

Camii dijo...

Me encanta como escribis, Soy muy bueno.
Me encanto tu blog
besos :)

Blanca dijo...

Muy bueno. A mí, a veces, me gustaría borrarme del todo. Hace una hora más o menos hubiera necesitado una gomita.

Un beso

BB dijo...

Yo diría, el blanco de la nada, del no ser...
Lo bordaste, chiquillo!
Besos
BB

Eva- La Zarzamora dijo...

Muy bueno.
Menos mal que no le dio por el tipex;)

Besos, Manu.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Precioso relato y a la vez, aterrador.
Me ha gustado mucho, ¡pero bueno, eso no es nuevo!

Besicos muchos.

Araceli Esteves dijo...

Me gusta que el infierno se vea como un blanco eterno, en el que TODO ha sido borrado. Me resulta un micro aterrador, Manu.

Araceli Esteves dijo...

Me gusta que el infierno aparezca como una blanco eterno, en el que TODO se ha borrado. Me parece un micro aterrador, Manu.

humo dijo...

Eh, oye, "ribera".
Por lo demás, perfecto: me trajo imágenes del nobody man del submarino amarillo.
(¡Hace tanto tiempo! Probablemente tú no habías nacido)

Pablo de la Rúa dijo...

Me gustó Manuel, muy bueno. Un abrazo.

Belén dijo...

Siempre eres un maestro, pero es que ahora hasta me sirves de inspiración, qué jodío...

Besicos

MANUEL IGLESIAS dijo...

Estos días que están los físicos al encuentro de la partícula (o lo que sea) primigenia, antes del chispazo inicial. Vienes tú y lo solucionas con este relato. La nada existiendo por eliminación. El creador borrandose a si mismo. Tras esto nada que objetar: Nada. Un saludo

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

a mi me gustó sobe todo la idea, son temas siempre sugerentes que enganchan pronto al lector.

Quizá el cerrarlo con tantos adjetivos, me trasladó demasiado a la poesía y no tanto al microrrelato como género.

7.5

Omar dijo...

El microrrelato es un género tan sugerente y plástico, que no importa que roce sus bordes con la poesía.

Buen texto. Saludos.

©Torneo de Caballeros (Moderador) dijo...

Hola querido amigo blog.
Te invitamos a un blog único para blogs:

Duelos de Poesía
Ven y vota por tu Doncella o Caballero favorito.

Saludos y Gracias
Los Caballeros de la Dama de Cristal

Jesus Esnaola dijo...

A veces la pasión nos lleva a caminos sin retorno.
Me gustó mucho Manu, pero mucho. Y eso que el final...
Un abrazo

Nieves dijo...

Qué agobio, es como una pesadilla, historias para no dormir. Un beso.
Que me gustó mucho, eh?

Miguel Baquero dijo...

Algo parecido a esto, me ha pasado de comenzar a borrar un escrito porque en su momento no me gustaba y cuando me he querido dar cuenta lo había dejado reducido al título, y aun así éste era flojo

Elèna Casero dijo...

El blanco, la pureza.
Me gusta, como siempre, como siempre.

Odiseo de Saturnalia dijo...

También hay infiernos blancos...

Raúl dijo...

Yo siempre he defendido que los finales son de color blanco, y no negro, como la tradición catolólica parece habernos hecho creer.
Tu relato me da la razón.

Esteban Dublín dijo...

Qué gran cuento, Manu, quisiera decir algo más interesante, pero sólo me salen halagos.

woody dijo...

Así ha estado mi creatividad durante algunos meses... ¡borrada!
Abrazos

Martín dijo...

Muy bueno este Manu. Gran microrrelato! Un abrazo

Miriam M. dijo...

Fantástico, aunque suene manido. Es lo que me provoca. :)