Estos días he tenido la oportunidad de leer y escuchar una sarta de gilipolleces tan grande que voy a hacer una lista anacrónica de propuestas. Me refiero a la intención de los británicos de elevar a 65 horas semanales la jornada laboral. Carlos Herrera decía en su programa matutino que claro, que hay muchos autónomos que trabajan hasta 18 horas diarias y que lo que queremos los trabajadores hoy en día es trabajar menos y ganar más. ¡Menudo morro tenemos los trabajadores! Decía que en época de crisis hay que currar más para ganar lo mismo, que yo lo ha dicho Fidalgo, que somos más pobres. También se reía de los socialdemócratas que celebraban que la medida se había rechazado, y los calificaba de rancios. Los mismos argumentos repetía Urdaci, casi calcados, y toda una recua de opinadores que, a mi parecer, no creo que trabajen más de tres horas diarias como contertulios en la tele llevándose un pastón. Qué vergüenza. La de gente que ha tenido que morir a lo largo de la Historia para que nosotros tengamos los derechos laborales que tenemos en el siglo XXI. Así que, acorde a la propuesta de las 65 horas, propongo estas medidas para salir de la crisis y así producir más:
- Trabajo infantil desde los 5 años, con la que la escolarización ya no será obligatoria.
- Eliminar las bajas por embarazo, incluso a las mineras y trabajos similares.
- Anular el derecho de huelga bajo penas de cárcel de 20 años.
- Suspender la actividad sindical de forma indefinida hasta que se retome la situación.
- Trabajar como chinos, es decir, fines de semanas y fiestas de guardar.
- Despido libre y gratuito. No es necesario dar ningún tipo de explicación por parte del empresario.
- Las horas extras serán obligatorias y no remuneradas (sumadas a las 65 horas obligatorias).
- Edad de jubilación hasta la edad de 75 años o, en su defecto, hasta que se caiga la última pieza dental del asalariado.
- Se eliminan las prestaciones por desempleo, los parados serán considerado lo que siempre han sido: vagos.
- Se eliminan las vacaciones hasta nueva orden.
- No habrá bajas por enfermedad. Los enfermos también deben trabajar hasta su último aliento para levantar la maltrecha economía patria, porque si lo hacen los autónomos, los moribundos también pueden hacerlo.
- Se permiten los castigos corporales a los trabajadores que no rindan.
- El sexo oral al jefe tendrá carácter obligatorio hasta que la cuenta de resultados levante cabeza.
- ¡Añade tus propuestas, currito!
PD: En mayo de 1886, tras el asesinato de varios trabajadores en diversas revueltas, la patronal comenzó a aceptar la jornada laboral de 8 horas para varios centenares de miles de obreros. (Qué rancios, ¿no?)