5/06/2010

RUINA DE ESPÍRITU


Hoy he subido al coche a una autoestopista de aspecto deplorable que estaba envuelta en una sábana sucia y raída. Tenía un ramo de violetas y vendía cada una a un euro. “Necesito ropa nueva”, me ha dicho con un hilo de voz, y se las he comprado todas. Juraría que ayer vi una corona de flores moradas en la misma curva de la carretera en la que se bajó la chica.

12 comentarios:

Jesus Esnaola dijo...

A ver si va a resultar que esta chica de la curva no estaba muerta del todo. O tal vez es una choriza roba flores de chicas de la curva. Interesante profesión, casi tanto como la de lector anónimo de escritores anónimos.

Un abrazo Manu

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Uy, ella ha podido cambiar la corona por violetas. Bonita forma de perdurar.
La mía era de las que daban un ramito de romero en la pueta de la catedral de Granada.
Besos Manu.

Víctor dijo...

Buen texto, Manu. Complicado de condensar, pero hecho a la perfección.

Un saludo.

BB dijo...

Solo necesitaba un sudario nuevo...
Besos
BB

Blanca dijo...

Hay que ser muy valiente para expresar en tan pocas letras algo así.

Un beso

Miguel Baquero dijo...

La vieja chica de la curva, con la que nos asustaban de pequeños, que ahora tiene que sacarse un sobresueldo, unos eurillos. Cosas, a lo mejor, de la crisis

Odiseo de Saturnalia dijo...

Menuda curva...

Belén dijo...

Ostras pedrín, me meto en la cama y ya estoy atemorizada...:S

Besicos

Sinuosa dijo...

Para dejarme pensando...

humo dijo...

Tiene su punto mantener las leyendas cambiando sólo lo imprescindible.

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

JEJEJEJE, original y gracioso.

Margaret dijo...

lo siento, no acabo de pillarlo.