6/06/2008

"SOY UNA PATATA"


Contaba hace poco el grandísimo Javier Cámara en una entrevista que cuando comenzó a trabajar como actor fue en la serie "Ay, señor, señor", junto al también gran showman Andrés Pajares. Contaba Cámara con gran jocosidad, que sus compañeros de la escuela de actores criticaron su decisión de aceptar un papel junto a Pajares, al que los aprendices de actor consideraban un casposo y un friki (no entiendo por qué, porque Pajares era un grandísimo actor). Continuaba Cámara su relato señalando que sus elitistas compañeros en paro lo tachaban casi de traidor a la profesión y a los principios que le habían llevado a estudiar la gran carrera de titiritero, ya que la mayoría quería trabajar con Woody Allen, Roman Polanski o similares. Y Cámara (gran apellido para un actor de cine) comentaba con gracejo que sus compañeros se pasaron la carrera haciendo "la patata", es decir, el profesor les decía: "Eres una patata, siéntete una patata". Y ellos se subían al escenario metidos en la piel del método Stanislavsky y se decían: "Soy una patata, soy una patata". ¡Y se sentían una patata! Y Cámara decía, pues quedaros ahí sintiéndoos una puta patata, que yo me voy a trabajar con Pajares. Y le decían: "Eres un friki traidor". Y él pensaba: "En el fondo lo que te gustaría es trabajar con Pajares, o simplemente trabajar, vivir de actuar, como yo, pero nada, tú sigue siendo fiel a tus principios, tú sigue siendo una patata". Ahora es, junto a Bardem, el mejor actor que hay en España. Con el mundo literario pasa algo parecido. Hacer de patata está muy bien, pero cerrarse a otros registros es elitista y absurdo. Así que, cuando escucho a los que hacen de patata hablando desde su púlpito de tertulia cafegijonesca, me acuerdo de esta historia que me contó mi amiga y compañera guionista, que tiene tantos registros, que te puede hacer de patata, o de Woody Allen, te puede hablar de plátanos o del Monstruo de Amstetten, te puede escribir de Ana Obregón, o de Allan Poe. ¿Por qué no? ¿Acaso es incompatible? Y el que quiera ser siempre una patata, pues que sea patata.

Ya lo decía Luis de Góngora: "Traten otros del gobierno del mundo y sus monarquías, mientras gobiernan mis días cinco mantequillas y pan tierno; y las mañanas de invierno naranjada y aguardiente, y ríase la gente".

9 comentarios:

Odiseo de Saturnalia dijo...

Me niego a ser una patata por el simple hecho que alguien me lo diga... soy un rebelde.

Pero, si no me lo dicen, podría ser un boniato.

Uhmmmm... no, no comparto el borreguismo en su conjunto y menos las directrices de un pastor que nunca fue pastor y siempre borrego.

Para eso, me quedo borrego... como soy.

gayhetera dijo...

La verdad, querido, es que últimamente hacemos bastante de patatas... fritas, para más inri

Belén dijo...

Patata? prefiero ser un solomillo oiga... :P

Y no, la cuestión es ir de currillo, como el Cámara... solo que el mozo ha tenido suerte y es bueno, muchos se han quedado en el camino...

Besicos

Ayshane dijo...

Muy interesante tu articulo y jamás aceptaré ser una patata...

Besitos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

...patata, patata..., ufff, bastante tengo con las que pelo todos los días y cocino. Yo quiero aprender y de la única forma que sé, es picando aquí y allí, osease, que no quiero cerrarme y menos encerrarme dentro de la piel de una patata.
Y hablando de Javier Cámara, ¡qué jartá de reir me dí la semana pasada con él, en la peli "Fuera de carta", mi hija decía que no se escuchaba nada más que la risa de su madre, pero yo me lo pasé como los indios!
Besicos

Pat Rizia dijo...

Gracias por los ánimos, sí que compartimos antología, sí, pero todavía no tengo el libro, a ver si lo pillo en la fiesta, espero que haya quedado chulo. Un abrazo, Patro.

SUSANA dijo...

¿Patata? Tengo la impresión (cada día más) que el español sólo evolucionó en España!

Por las dudas declaro solemnemente: NO SOY UNA PATATA, con todas sus implicaciones!

Besos Guapo!

irene dijo...

Absurdo encasillarse en ser siempre una patata, existiendo un abanico tan amplio de posibilidades. Javier Cámara, además de excelente actor, ha demostrado ser inteligente, hay muchos prejuicios en este mundo del cine y en otros, no se debe hacer leña del árbol caído, Pajares fue un buen actor. Ay, señor, señor, ¡qué país!

hombredebarro dijo...

Yo voy para guisante.