4/07/2008

EL SONIDO DEL SEXO


- Los silenciosos: Lo único que oyes son los muelles de la cama: “ÑÑÑÑYYYYYÑÑÑÑ”. No está mal, les puedes ir siguiendo el ritmito. Primero suena despacio: “ÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑÑYYYYYYYYYYÑÑÑÑÑÑÑÑ” y al final muy rápido: “ÑYÑYÑYÑY”. Un truco: Si sólo hay una persona en la cama el sonido es más tenue, y esa persona puede ser hombre o mujer, así que pasa de todo no sea que al final te guste lo que nunca te ha gustado. Saben que les estás escuchando detrás del tabique con un vaso de tubo. El próximo día lo harán sobre la alfombra del suelo y no te enterarás de nada.

- El soplador/a: El único ruido que emite son soplidos y soplidos: ¡¡¡FFFFFFFFFFFFFFFFFF!!!! Tantos soplidos, que se acaba hiperventilado y se desmaya. Para el ego de la pareja es sublime. Se mirará en un espejo y pensará que es la bomba. La bomba de la bicicleta.

- El eyaculador precoz: Casi no te da tiempo ni a bajar la tele. Su gemido está compuesto por tres “OES” cortitos a lo sumo, y una “AH” final no muy larga: “OOOAH”. Después podrás asistir a una discusión conyugal.

- El monovocálico/a: Sólo usa una vocal a lo largo del acto: “¡¡¡OOOOOOOOOOOOH!!!” (Ya sé que la hache es muda, pero así queda más gráfico). Puede ser cualquiera de las ellas. En ocasiones cambia de vocal, pero jamás durante el mismo acto. Deberás esperar al siguiente. Nunca he escuchado a nadie que usase las cinco vocales en un solo día.

- El polivocálico/a: Alterna todas las vocales ordenadas cuando aún controla la situación: “AAAAEEEEIIIIOOOOUUUUUU”. Cuando se vuelve loco le vale cualquier combinación: “EEEEEEIIIIIIOOOOOOAAAAAUUUUU”.

- El consonántico/a: Éste ha superado la etapa vocal y sólo utiliza consonantes que se asemejan a los gruñidos de un pastor alemán o de también de un perro: “GGGGGGRRRRRRR”.

- El mudo/a: Si notas que la voz femenina se ahoga y dice algo así como “PMPLN” mientras la voz masculina exclama “¡¡¡¡DI PAMPLOOONAAAAAAA, DI PAMPLONAAAAAAAAAAA, RIIIIIAAAAAAAUUUUUUUUUUUUU, riau!!!!, el chico es navarro y le hace ilusión que su novia diga el nombre de su ciudad mientras alcanza el orgasmo. Te habrás dado cuenta de que hay un obstáculo foniátrico que le impide la correcta pronunciación.

- El monosilábico/a: Tiene mejor logopedia que los anteriores. Ya conjuga vocales y consonantes. Sólo dice una sílaba o palabra, que por lo general es “¡¡¡SSSSSSIIIIIIIIIÍ!!!!, ¡¡¡¡AAAAASSSSSIIIIIIÍ!!!!, ¡¡¡¡VAAAAAAAAAAMOOOOOOSSSSSS!!!!, ¡¡¡AHOOOORAAAAAAA!!!, o cualquier otra de las que usan las Cheerleaders para animar en los partidos de baloncesto.

- El repetitivo: Se repite tanto que parece una canción de bakalao. Siempre dice lo mismo varias veces: ¡VENGA, VENGA, VENGA, VENGA..!

- El orador/a: Este individuo nació para político. No para de hablar y dar por culo. Es capaz de soltar varios párrafos seguidos con lógica narcisista: “SÉ QUE TE GUSTA, QUÉ CARISMA TENGO, SI NO HAY MÁS QUE VERME, QUÉ TALANTE, QUÉ DIÁLOGO, ¡QUÉ DURA LA TENGO! ¿ALGUNA VEZ TE LO HAN HECHO TAN BIEN COMO YO? ¡SOY LA POLLAAAAAAAAAAAAAAAaaaaaaaaa!”. Quizá al rato escuches una bofetada seguida de un quejido masculino.

- El altavoz: Es tan escandaloso que la última vez los del ático llamaron a la policía porque pensaron que se estaba cometiendo un asesinato en el 1º A. Sus tremendos alaridos van acompañados por tremendos golpes en la pared con la palma de la mano, el puño, la cabeza o todas las extremidades al unísono. Crea fisuras en la pintura de la pared: “¡¡¡¡¡ÍIIIIIIIIIIIIIIIIIIIJJJJJJJJJAAAAAAAAAAAAAAIIIIIIIIIIIIIIIIIIIJJJJJJJAAAAAAAAAA!!!!!!! ¡¡¡POM-POM-POM-PAM-PAM-POM!!!!

- El vago: No pasa por ninguno de los estadios anteriores. Directamente se escuchan unos tremendos ronquidos: “ZZZZZZZZZZZZZZZZ”. Al minuto podrás oír el sonido de los muelles de la cama: “ÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑY”.

- El bromista: Le encanta hacer reír. Oirás el proceso normal: “SIIIIIIIÍ, SIIIIIIÍ, SIIIIIÍ”. A continuación escucharás esto: “¡¡¡¡PRPRPRPRPRPRPRPR…!!!!”. Te ha parecido captar el sonido de un pedo con dos melodías diferentes, una en Fa Mayor y la otra en Re Menor. La secuencia de los siguientes sonidos es: “¡¡¡JAJAJAJAJAJAJA!!!!, ¡¡¡CERDO, PLAAAAAASSSSS!!!, ¡¡¡AAAAYYYYY, ¿SEGUIMOS?!!!, ¡¡¡PLAAAAAASSS!!!, ¡VALE MUJER! ÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑYÑY”.

11 comentarios:

Belén dijo...

Por dios Manu jajajajajjajaja!!!!!!

Y luego tienes a los jóvenes que hacen ruidos por todos los lados y encima tu si te mueres de la envidia, porque no callan nunca! jajajajajaj

Besicos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

¿Y CÓMO CALIFICARÍAS A LOS DE MI ÚLTIMA ENTRADA?
Esta vez hemos coincidido en alguna cosita, jajajajajajaja.
Besos

Evan dijo...

jajjaja Muy gráfico este post!

Me encantó, gracias por hacerme reír!

Bsss

SUSANA dijo...

SOS UN GENIOOOOOOOO! Creo que mis carcajadas deben haber llegado a Madrid!

Ni quiero saber de dónde salió este conocimiento enciclopédico!


Abrazos, loco y lindo escritor!

Tormenta. dijo...

Lo mismo digo,Por dió Manu.. jajaja
Un post divertido de verdad,gracias, lo he pasado genial,por falta de imaginación no será eh! jajaja
Besos guapo.

Lula May dijo...

¿Cómo se expresa el sonido del silencio? Pero el del silencio silencioso, quiero decir... sin sonido de muelles... vamos... el de que no... que ná... que en fin...

Me callo.
Lula.

DIÓGENES dijo...

Lula May,

Del que... ná... de ná?... pero ná?

Ays... ¡Qué mal repartidos están los sonidos!

manuespada dijo...

Jaja, ¿el sonido del silencio? Pues debe expresarse como el de una pelusa voladora de esas de las pelis del oeste: FIUUUUUUUÚ.

Lula May dijo...

Pues eso, que faltaba este:

- FIUUUUUUUUUUUUÚ

Me callo de nuevo,
Lula.

;-D

Enrique Páez dijo...

Son ejercicios de estilo guarro, de los que no hablaba Raymond Quenneau

manuespada dijo...

Enrique, la verdad es que no conozco a Raymond Quenneau, pero tomo nota.