12/30/2011

ADIÓS AL 2011, FELIZ 2012


Este año he muerto. Hay silencios que son como un grito. Este año he podido escuchar los gritos del silencio. Este año me he indignado. Y he gritado. En silencio. Este año he descubierto que solo somos personajes de reparto. Solo eso. Pero no habría protagonistas sin personajes secundarios. Ni primeros planos. Este año me quedé sin palabras. Desaparecieron. Pero ya han vuelto. No hay nada peor que permanecer callado. Y he resucitado. Desde la tramoya os deseo... Feliz Año Nuevo.

12/29/2011

AGUJERO DE GUSANO (LA BALA)


La bala sale del cuerpo de JFK el 22 de noviembre de 1963, golpea contra la carretera de Dallas por la que circulaba su limusina Lincoln Continental y, con las matanzas de Vietnam de fondo, sale disparada hacia 1914, donde penetra en el uniforme del archiduque Francisco Fernando, provocando la Primera Guerra Mundial. El proyectil rebota en un edificio de Sarajevo y se dirige hacia el 17 de julio de 1918 para agujerear la cabeza del zar Nicolás II, desencadenando los episodios más sangrientos de la revolución rusa. Al golpear contra el paredón del sótano, el plomo gira hacia el Viernes Santo del 14 de abril de 1865 y perfora la cabeza de Abraham Lincoln, incitando la venganza yanqui en tierras confederadas. Al rebotar contra una esquina del teatro Ford de Washington, va hasta el 11 de septiembre de 1973, y Salvador Allende cae fulminado en La Casa de la Moneda de Santiago de Chile, dando inicio a las matanzas de militantes de izquierda. Cuando la bala cruza el Atlántico a velocidad de crucero acaba en el 4 de noviembre de 1995, causando la muerte de Isaac Rabín y poniendo fin al proceso de paz en Palestina. La bala rebota contra el muro de las lamentaciones y viaja hasta las 17:17 horas del 30 de enero de 1948, acabando con la vida de Mahatma Gandhi en Nueva Delhi. Una vez asesinado el líder de la no violencia, la bala mágica retorna a la mano de un siniestro desconocido con sombrero y gabardina burdeos y la introduce en el rifle modelo Mannlicher-Carcano calibre 6.5 mm. de Lee Harvey Oswald, que, apostado en lo alto de un edificio de Dallas, está a punto de provocar una hecatombe mundial en cadena.

12/28/2011

AGUJERO DE GUSANO (LA FLECHA)


Ulises tensa su potente arco, coloca en la cuerda la flecha que le regaló Cupido y dispara hacia Ítaca, donde se encuentra Penélope esperando a que regrese de su viaje. El proyectil sale con tanta fuerza que pulveriza la velocidad de la luz, traspasa el tiempo espacio y atraviesa el tendón de Aquiles, tritura la manzana que tiene el hijo de Guillermo Tell sobre la cabeza, se adentra en el bosque de Sherwood, donde desintegra la diana en la que practica Robin Hood, sobrevuela el pebetero del estadio Montjuit durante la ceremonia de inauguración de Barcelona 92 ante la mirada atónita de Antonio Rebollo, traza una parábola envuelta en llamas, y se clava en el corazón de San Sebastián, que, preso de una locura inexplicable, embarca rumbo a Ítaca, donde acaba de llegar a casa, al fin, Ulises con su potente arco.

12/24/2011

AUTOEPITAFIO

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12/21/2011

... ¿QUIÉN ERA EL MUERTO?


Esta tarde me he encontrado con Jonh Lennon cantando “Campanera” en el Metro de Madrid, a la altura de la estación de Pacífico. Al terminar la canción se colgó la guitarra al hombro y comenzó a pasar el platillo de la limosna. Vestía con harapos y se había quitado las gafas, pero aún así, reconocí sus facciones. Él se dio cuenta. Intenté avisar a la policía, pero salió huyendo por las escaleras mecánicas. Entonces supe que había comprado su anonimato. El precio: la fama. Ese fue el trato que hizo con Chapman. Un intercambio. Pero entonces...

12/19/2011

MAKING OF


La duquesa observa el pene erecto de su amante, coloca las manos detrás de la nuca y deja que pinte su cuerpo desnudo. Piensa que es el hombre más atractivo de la corte. Cuando acaba el boceto, aparta el caballete con los ojos febriles de un animal y se extienden los óleos por las piernas, el estómago, el pecho, las caderas. Gemidos, gritos, risas.
La familia real observa con gesto bobalicón la penumbra en la que se parapeta su pintor de cámara. Carlos IV piensa que su artista está demasiado serio, con gesto preocupado, como si tuviera un mal presagio. Desde el patio, llega el sonido de los sables.
Uno de los condenados a muerte estira los brazos, encajando el blanco de su camisa en el negro de la noche. Detrás de los soldados franceses del pelotón descubre a un hombre triste, muy triste, tomando apuntes con un carboncillo. Retumba el eco de siete tiros.
Los heridos en el campo de batalla le suplican. Él no puede hacer nada. Tan solo dibuja los horrores de la guerra, esboza los gritos más negros.
El espejo estudia la cara del anciano. Una levita marrón rojizo destaca sobre la camisa blanca. El rostro sonrosado resalta la luz natural del autorretrato. Habla solo, mueve la boca, pero esta vez no oye nada. Nada.

12/15/2011

(DES)CUENTO DE LA LECHERA (MICRORRELATO DE AUTOAYUDA)


La lechera tiró el cántaro y su contenido se derramó sobre el suelo. Sonrió y caminó a su casa risueña, soñando despierta. Cuando el hijo del molinero le pidiera bailar en las fiestas mayores del pueblo, le diría de primeras que sí y luego le daría calabazas y las chicas del pueblo fliparían y la llamarían “calientapollas”. A continuación se rasgaría el vestido nuevo color verde con tiras bordadas y un gran lazo en la cintura hasta convertirlo en jirones propios de una buscona. Se dirigiría a casa caminando con aires de zorra y asfixiaría a los pollitos que vendió al vecino para comprarse el vestido verde. Luego aplastaría los huevos de las gallinas, quemaría su  granja, destruiría la mantequilla que fabricó con una nata hecha a base de leche caducada y se iría a dormir hasta que se presentara en casa otro cliente.

12/14/2011

ODONGO

Hoy os dejo un relato "largo" sin estructura de relato que en su día escribí para el programa de Radio 3 "El Ojo de Yahvé". Lo pasamos muy bien interpretando este "extraño" diálogo" a dos voces. Espero que os guste, aunque sé que es un poco largo para el formato blog.

Odongo
-         Odongo es un niño gordo.
-         ¿Por qué Odongo?
-         Odongo es el nombre que le pusieron sus padres.
-         ¿Es africano?
-         No, de Cuenca.
-         ¿Entonces?
-         Era el único nombre que encontraron en el que todas las vocales son oes.
-         No entiendo.
-         Odonlo Molongo nació con una sola cuerda vocal.
-         La de la “O”, supungo.
-         Exacto. Le hicieron una ecografía y ya entonces se dieron cuenta. En lugar de eco sólo se oía “ooooo...” en la barriga de su madre.
-         Increíble.
-         Odongo puede hablar, pero dice todas las palabras con “O”.
-         ¡Coño, cómo!
-         Sí, por ejemplo. En el colegio lo pasó muy mal. En la tabla de multiplicar sólo decía bien el dos y el ocho, y a la hora de recitar poesías...
-         “Tongo, tongo, tongo, to no toonos nodo, tongo tros ovojos o ono coboño. Ono mo do locho, otro mo do lono, u otro mo montoono poro todo lo somono”.
-         Sí que lo pasaría mal, pobre chico.
-         Sólo hasta los ocho años.
-         ¿Por qué?
-         Los padres de Odongo se dieron cuenta d que aquello no podía seguir así.
-         ¿Y qué hicieron?
-         Hartos de que los niños se riesen de Odongo y de que los profesores les dijeran que su hijo no era capaz de hacer la “O” ni con un canuto, cuando era la única que hacía bien, decidieron emigrar a otro país.
-         Pero allí se encontrarían con los mismos problemas, ¿no?
-         ¡No! Porque decidieron ir a algún país en el que sólo se hablase con la “O”.
-         ¿Y dónde fueron?
-         Al Congo. Al principio Odongo era reacio al cambio, no estaba d acuerdo.
-         ¿Pero se fueron?
-         En efecto. Y allí encontró la felicidad. Aprendió el lenguaje del Congo e incluso estudió una carrera. Luego se hizo poeta. – Potro loco, oso con mocos, mono con cocos, gordo poltrón, otro como yo no.- Recitaba Odongo.
-         ¿Y siempre fue feliz?
-         Nunca dejó de ser diferente. Tan gordo y tan blanco en el Congo. Pero se entendía muy bien con la gente. Todo le iba muy bien, pero entonces ocurrió algo imprevisto.
-         ¿Qué fue?
-         Cambiaron el nombre del Congo por el de República del Zaire. Cambió el idioma y tuvo que volver a emigrar. Dejó atrás todo lo que amaba. – Porros, bongos, coños-. Odongo estuvo una temporada en Oslo, pero el frío le hizo regresar a España, y se fue a Logroño.
-         ¿Y qué tal se adaptó ya de nuevo en su país natal?
-         Imagínate. Si pedía un café en un bar únicamente podía pedírselo solo, por poner un ejemplo de su vida cotidiana.
-         ¿Y no mejoró la situación?
-         En ocasiones utilizaba el lenguaje del Congo y lo entendían. Si le ponían café solo decía en su idioma que no estaba de acuerdo. – Mopongo-. Pero volvieron las burlas, y a Odongo sólo le quedaba el consuelo del dinero que le daba su profesión.
-         ¿Qué era Odongo?
-         Odontólogo.
-         Claro.
-         Odongo comenzó a ver oes por todos los sitios. En sus sueños, en las boinas, en los rabos de los cerdos, en las monedas, en las pompas de jabón, en los gestos de sorpresa, en los ombligos de las barrigas, en la forma de los ojos, en los concursos...
-         ¿En los concursos? No entiendo.
-         ¿No sería el un, dos, tres?
-         ¡Claro! Era el ser más feliz del mundo cada vez que los concursantes perdían un coche. La presentadora siempre reclamaba un “O” enorme del público. Era la única ocasión en la que se sentía en sintonía con sus paisanos.
-         ¿Y qué fue de Odongo Molongo?
-         Se convirtió en el extra más famoso del concurso y lo hicieron regidor. Nadie como él, con su única cuerda vocal, reclamaba mejor las oes para todo el país. Se convirtió en una estrella. Lo llamaron el mago de O. Después se casó.
-         ¿Con quién?
-         Con María de la O. Aunque él sólo llegó a pronunciar la última parte del nombre, algo que acabó crispando a su mujer.
-         ¿Viven en España Odongo y su mujer?
-         Es una triste historia. Odongo murió en un bingo.
-         ¿Cómo fue?
-         Jugaba unos cartones con su mujer. La azafata preguntó que quién tenía el número ocho. Un hombre cantó bingo, pero Odongo también tenía el ocho, y lo dijo. – Ocho, tongo ocho, lo tongo! ¡Tongooo!
-         Pobre Odondo. Le darían una paliza terrible en el bingo por acusarles de tongo.
-         No. Realmente se lo cargó su mujer. Le revisó el cartón y sólo había cantado el dos y el ocho, y tenían los demás números hacía tiempo. El bote era muy jugoso, treinta millones. Y claro, con la rabieta... Y ésta es la historia del Gordo Odongo Molongo.

12/12/2011

FINAL DE TRAYECTO


El escritor dejó su mochila y miró alrededor. Lo había perdido. No era una pérdida sin importancia, sino más bien una falta de sentido del viaje. Se había olvidado de las palabras que debía usar, de los lugares importantes que había que visitar, e incluso de la forma de llegar a ellos. Así que decidió ir a buscarlos. Cogió el sendero más corto hacia el único lugar que conocía: "La Ciudad de las Ruinas". Un lugar al que llegan las palabras que se han perdido. Estaba seguro de que allí encontraría instrumentos útiles para su viaje. Alguien se había molestado en clasificarlas. En la primera montaña se leía: “Metáforas olvidadas en los muros de los frontones”. Más allá había otra que reunía “Sustantivos tallados en los pupitres”, y todavía más lejos otra que aseguraba agrupar “Verbos en las baldosas del baño”. Así había 237 grupos distintos de palabras olvidadas. El viajero sacó la brújula para que le guiase a la montaña de las “Ideas perdidas en viejas libretas”. Fue fácil encontrarla, pero tampoco hubo nada que le ayudara en ese bloqueo transitorio que padecía sin remedio. El escritor siguió caminando durante horas intentando inspirarse en alguna montaña de palabras que le pudiera ser útil, o al menos, que le permitiera reconocer su viaje. Después de mucho andar se dio cuenta de por qué estaba allí, y comenzó a buscarla. “Títulos hallados en servilletas de cafetería”, decía el rótulo. Por fin había llegado al final de su viaje. Por fin lo había encontrado.

12/05/2011

AUTOEPITAFIO

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12/02/2011

NICANOR PARRA

Nicanor Parra, Premio Cervantes 2011. Me alegro de que le hayan concedido el premio a un autor de vanguardia, un hombre que, con 97 años, es más moderno que muchos escritores contemporáneos, un investigador de nuevos lenguajes. Creador de la "Antipoesía", textos innovadores, un autor diferente. Dejo una pequeña muestra de este maestro chileno:

El antipoema "Rendición de cuentas" reza un "catecismo revolucionario" que ha sustituido el nombre de Dios por el de Marx:


"Decidme hijos hay Marx?
Sí padre:
              Marx hay
Cuántos Marxes hay?
Un solo Marx no +
Dónde está Marx?
En el culo (dice culo/ léase cielo)
              en la tierra
                          y en todo lugar
Aleluya?
Aleluya!"

12/01/2011

TIERRA MICRORRELATÍSTICA

Gracias a toda la gente de Tordesillas que estuvo en el salón de actos del Ayuntamiento por la calurosa acogida a "Zoom", y a Rosa y Marta, por hacer de guías turísticas y por su cariñosa presentación. Y por supuesto a Jesús, por hacer de hombre anuncio por las calles. Fue un gran día. Hoy hemos desayunado en el trabajo los famosos polvorones y palmeras de la pastelería "Galicia" que nos trajo Rosa. Creo que vi al espíritu de la reina Juana, como la llaman allí, sentada en una de las butacas, y se interesaba en especial por el micro "Locura, Estado transitorio". Junto al sitio de la foto en la que aparece "Zoom", dos reyes se repartieron el mundo con una línea trazada sobre un mapa. La idea da para un microrrelato, ¿no?