4/07/2011

SORDERA

Cuando dejó de escuchar se quedó solo. Fue entonces cuando empezó a llamar a desconocidos. Cogió la guía telefónica y comenzó por la letra “A”. —¿Quién es? —preguntaban. Él permanecía en silencio al otro lado del teléfono, y la gente colgaba al oír su respiración agitada. Le llevó un año llamar a todos los nombres de la guía. Cuando llegó a la “Z” decidió dejarlo. Esa misma noche sonó su teléfono. —¿Quién eres? —preguntó. Sólo escuchó una respiración agitada.

16 comentarios:

AGUS dijo...

Muy bueno, Manu. El giro final te hace volver al título - muy acertado - y cambia la lectura del micro por completo. Es un texto que tiene muchos matizes ocultos. El cierre es impresionante.

Abrazos.

Maite dijo...

¿Dejó de escuchar pero no de oir? hay diferentes tipos de sordera, las totales y las de quien no sabe escuchar, tal vez este era de ese segundo tipo, ya que al final sí escuchó una respiración agitada ¿o era la suya? :O

David Figueroa dijo...

Jejeje, circular... Muy, muy bueno, Manu.
Abrazos.

Daniel Sánchez dijo...

Destacaría sobretodo lo cerrado y completo que quedó este micro.

Con eso, el éxito está asegurado.

Enhorabuena.

Alice se perdió dijo...

Siempre hay alguien ahí fuera con nuestras mismas obsesiones. ¡Qué agobio!

Besos

Celsa Muñiz dijo...

Me gusta esa diferencia entre la sordera voluntaria y la impuesta. Parece increible, pero hay mucha gente que no distingue entre "oir" y "escuchar".
Un abrazo.

Gemma dijo...

Por fin se había encontrado a sí mismo.
Como mínimo, hay que saber escuchar tan bien como tu personaje.
Abrazos

Patricia dijo...

Genial cierre, abierto a tantas interpretaciones como lectores tenga el micro.
Chapó!!!

Elysa dijo...

Dejó de escuchar, pero quizás no de oír. Ahí lo dejas que cada uno lo cierre a su manera.
Intrigante.

Besos

Lola Sanabria dijo...

Muy buen micro sobre desencuentros. Hoy en día cada vez más habitual la sordera.

Besos sonoros.

Belén dijo...

Je.. si es que eres un genio, y ya me callo que me repito...

Besicos

Torcuato dijo...

Soledad y sordera. Nos sentimos solos al no sentirnos escuchados y al no escuchar hacemos sentirse solos a otros.
Profundo micro al que yo le he sacado esa conclusión pero sin duda tiene más.
Un abrazo, Manu.

mi nombre es alma dijo...

Hay mucha gente sola...

woody dijo...

Impecable técnicamente. Te adiviné por dónde ibas (te conozco demasiado?)

Odys 2.0 dijo...

"Cuando dejó de escuchar se quedó solo": una frase tremenda que encierra una gran verdad... Encerrándonos en nosotros mismos, ensimismados. El mundo exterior se convierte en una cárcel hecha de ruidos, semblantes extraños y confusión. Esa misma cárcel que describes en el micro.

Acuática dijo...

Esta vez los comentarios han conseguido responder a mi pregunta antes de hacerla. ¿Cómo era posible que escuchara el teléfono sonar si estaba sordo? Sin duda, un micro desconcertante...