4/08/2007

PROCESIONES


En imagen, procesión típica de Madrid en Semana Santa. Se trata de la "Procesión de la Cofradía de la Santa Paciencia", y tiene lugar en las entrafas y salidas de Madrid los miércoles y jueves santo y los domingos de Pascua. Declarada de interés cultural por la UNESCO, en lugar de pasos de madera y oro, los cofrades llevan a los santos en el interior de vehículos a cuatro ruedas. Algunos, incluso empujan la trona metálica durante algunos kilómetros. Trona metálica que, por otra parte, lleva un pequeño San Cristóbal en forma de moneda pegado en su interior. La flagelación y sufrimiento en la pasión de esta peculiar Semana Santa madrileña provoca sudores, enfado y dolor de trasero. La duración, unas cinco horas. La música, grandes éxitos de Kiss FM. Además, la organización pone letreros luminosos muy currados que ha escrito una directora de cine con gafas de pasta a lo largo del recorrido con temática adecuada para la ocasión, como la muerte y el sufrimiento, pero eso sí, envuelto en un tono de esperanza para salvar a la Humanidad. Es una procesión muy estricta, porque si aceleras el paso, tienes que pagar a unos hombres de verde con capirote triangular. La recompensa llega al final, cuando los cofrades alcanzan su destino y lloran y se abrazan de alegría un año más. Muy recomendable para la gente que necesite hacer penitencia, y así, quedar limpio de todo pecado.

5 comentarios:

.:Elisa:. dijo...

Aca tambien se vive de una manera similar.Este largo fin de semana me sirvio para descansar el alma.

saludos

Lunaria dijo...

Yo este año me he portado bien, no he tenido pecados y por lo tanto no he sufrido ese calvario.

Gayhetera dijo...

Tiene, también, la compensasión de que te bronceas un brazo mientras hases penitensia

ALBERTO LÓPEZ dijo...

Curiosa Semana santa Madrileña que se celebra tambi,en Navidad, verano y puentes varios,je,je,je..Felicidades por el post.Cojonudo.

calanda dijo...

Muy muy bueno tu post, ademas real como la vida misma; yo tambien he sufrido esas procesiones en Madrid, ahora vivo fuera, pero se te quedan en la memoria. Un beso.