2/19/2016

DIEZ AÑOS DE "LA ESPADA OXIDADA"

Ha pasado una década desde que escribí el primer post en este blog. Curiosamente ese primer texto llevaba por título "Final de trayecto", y era una metáfora sobre encontrarse a sí mismo a través de la escritura. Desde ese primer texto de febrero de 2006 han pasado cuatro libros de narrativa y unas cuantas antologías, por no hablar de la gente que ha llegado por el camino, y que por suerte, ha sido mucha más que la que se ha bajado del coche durante esta "road movie" literaria. La mochila va mucho más llena pero es mucho más ligera. Las cifras redondas bien merecen soplar una vela y recordar aquel primer texto con el que comenzó todo. En este mismo lugar. En este mismo sitio. Gracias a todas las personas que se han pasado por aquí durante tanto tiempo. La espada brilla hoy un poco menos oxidada.

FINAL DE TRAYECTO
El escritor dejó su mochila y miró alrededor. Lo había perdido todo. No era una pérdida sin importancia, sino más bien una falta de sentido del viaje. Se había olvidado de las palabras que debía usar, de los lugares importantes que había que visitar, e incluso de la forma de llegar a ellos. Así que decidió ir a buscarlos. Cogió el sendero más corto hacia el único lugar que conocía: "La Ciudad de las Ruinas". Un lugar al que llegan las palabras que se han perdido. Estaba seguro de que allí encontraría instrumentos útiles para su viaje. Alguien se había molestado en clasificarlas. En la primera montaña se leía: “Metáforas olvidadas en los muros de los frontones”. Más allá había otra que reunía “Sustantivos tallados en los pupitres”, y todavía más lejos otra que aseguraba agrupar “Verbos en las baldosas del baño”. Así había 237 grupos distintos de palabras olvidadas. El viajero sacó la brújula para que le guiase a la montaña de las “Ideas perdidas en viejas libretas”. Fue fácil encontrarla, pero tampoco hubo nada que le ayudara en ese bloqueo transitorio que padecía sin remedio. El escritor siguió caminando durante horas intentando inspirarse en alguna montaña de palabras que le pudiera ser útil, o al menos, que le permitiera reconocer su viaje. Después de mucho andar se dio cuenta de por qué estaba allí, y comenzó a buscarla. “Títulos hallados en servilletas de cafetería”, decía el rótulo. Por fin había llegado al final de su viaje. Por fin lo había encontrado.

18 comentarios:

David Moreno (No Comments) dijo...

Enhorabuena por esta década maravillosa. Eres un referente en este mundo del microrrelato. Por cierto, me estoy releyendo tus Personajes Secundarios...

Un saludo indio
Mitakuye oyasin

Mei Morán dijo...

Felicidades por ese tiempo de constancia y de interesantes contenidos. Diez años es un largo período de tiempo.
Un abrazo

ernesto ortega dijo...

¡Diez años! Los mismos que el colectivo. Me alegra haberme hecho autostop y que me hayas recogido por el camino. Abrazo.

Elena Casero dijo...

Diez años leyéndote y aprendiendo. Me alegro de seguir en el vagón, en el trayecto.
Un abrazo

Marta dijo...

Diez años dando sentido y herramientas para los Talleres de escritura creativa. En muchos mares de incertidumbres. Enhorabuena y gracias!

Marta dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jesus Esnaola Moraza dijo...

Zorionak, Manu. Un largo y hermoso camino el recorrido.

Cabopá dijo...

Mil enhorasbuenas, Manu y muchas felicidades por la "dédaca" Como siempre te digo, un placer leerte.
Besicos

LA ZARZAMORA dijo...

:))

Genial!!!
Ya lo intuí desde el primer texto que te leí...
Te pienso un mundo, y TQ.
Suerte que no me ves, pero me siento tan feliz de verte ahí donde estás ahora...

Besos, Manu.

Jau!!
;)

Anna Jorba Ricart dijo...

Te felicito por el tesón y el trabajo bien hecho a lo largo de estos diez años y te agradezco la oportunidad que nos brindas de aprender a los que venimos detrás de un maestro como tú.
Saludos.

Anita Dinamita dijo...

Muchísimas Felicidades, no sé qué sería de nosotros sin ti, sin duda, sseríamos otros. Un abrazo enorme.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Muchas felicidades maestro. Un placer leerte siempre.
Besicos muchos.

Regina Gómez Orozco dijo...

Feliz cumpleaños a la espada oxidada!!! Te empecé a leer hace poco por sugerencia de una buena amiga y no me arrepiento, es todo un placer. Sigue llenando este blog con palabras por mucho tiempo más.
Un beso

Paco Kali dijo...

Que diez años no son nada si no persigues el rastro de otros diez. Enhorabuena y que sigas tan fresco como estos primeros diez. Un fuerte abrazo.

Luz Leira dijo...

Enhorabuena, y que cumplas muchos más!

Miguel Ángel Pegarz dijo...

Enhorabuena. El microrrelato es un géner en el que cabe cmo real lo imposible y el extrañamiento ¿no? Como que el óxido pueda refulgir.

Víctor dijo...

Gracias, Manu Espada. Contigo empezó todo.

Arte Pun dijo...

Diez añitos, ni la mayoría de edad alcanzas Manu.
Es extraño lo de tu espada cada vez menos oxidada, es un proceso poco natural, debería ser al contrario. Tal vez ahí esté lo genial.
¡Muchas felicidades y gracias por compartirlo!

Abrazos