6/22/2010

EL PESCADOR



A Mita

Quité el anzuelo a un alevín de Adidas y lo volví a arrojar al río. Era demasiado pequeño. Corté un trozo de cebo, lancé de nuevo la caña y me senté a esperar bajo una encina. A los cinco minutos el corcho se hundió y tiré del sedal. Un enorme ejemplar adulto de Panamá Jack (al menos un cuarenta y cuatro) asomó la puntera sobre la superficie del agua, provocando unas enormes ondas concéntricas. La suela despegada aleteaba con fuerza, mostrando su platilla raída y su lengüeta desgastada, pero tras diez minutos de lucha conseguí atraer la bota hasta la orilla. Me puse los guantes de malla metálica por si me mordía con sus clavos oxidados. La agarré por el trozo de cordón que le quedaba y la metí en el retel que tenía en la orilla, junto a una sandalia de dedo que aún se revolvía, un náutico sin borlas, varias deportivas rotas y unos manolos rojos con el tacón arrancado. Cogí mis capturas, las metí en un saco y se las llevé a un zapatero remendón que arreglaba el calzado y lo vendía como si fuera nuevo. “¿De dónde sacas el material?”, me preguntó mientras una rubia se probaba unas chanclas al fondo de la tienda. “Los pesco”, le respondí muy serio mientras estudiaba los delicados pies de la cliente, con unos dedos largos como lombrices. El zapatero me dio dos cachetitos en la cara y luego sacó dos billetes. “Para cebo, ¿qué pones, queso?”, se rió de mí mientras el calzado aún boqueaba en el fondo del saco.

26 comentarios:

CHULA dijo...

Jeje, muy bueno. Lamentablemente, dado como anda el mar de revuelto se puede pescar cualquier cosa.
Saludos.

Víctor dijo...

Me imaginé el final cuando vi que decías un "trozo de cebo" sin especificar qué cebo era. Aun así (o por ello) es muy buen relato. Muy bien redactado, con una imagen final divertida.

Me gustó, como todos los de aquí.

Un abrazo, Manu.

Torcuato dijo...

El pescador sicópata que usa "queso" de cebo.
Muy bueno.

Un abrazo Manu

Su dijo...

A veces te sorprende lo que puedes pescar cuando lanzas la caña.
Saludos.

Gotzon dijo...

Que bueno, un aplauso Manu, me ha encantado.

Maite dijo...

Buenísimo Manu, el cebo, el género que pesca, el símil, la prosa, la narración. Todo ello, excelente. Chapeau, amigo.

Un abrazo

mariajesusparadela dijo...

El principio es perfecto. Al menos a mi, me encanta. Tuve que leerlo dos veces antes de sonreir. Lo demás vino rodado.
No estoy segura de si los zapatos van al queso o el queso va a los zapatos; en cualquier caso ¿has probado a pescar con los pies en vez de con la caña?

BB dijo...

¡Cómo he disfrutado con este singular pescador de calzados variopintos y su excepcional carnada¡...
Me ha encantado, realmente,
Un beso, Manu
BB

Jesus Esnaola dijo...

Muy bueno, Manu. La inversión es muy buen recurso en manos hábiles y las tuyas lo son y mucho. Un micro divertido y con mar de fondo, ¿la que saca a la superficie todos estos zapatos?

Un abrazo

Mita dijo...

Muchas gracias! Muac!
(Qué discreta soy, ¿verdad?):))

Xuan dijo...

Me gusta.
Creo que forma parte de esos micros que cuando los leo me pregunto ¿por qué no se me ha ocurrido antes a mí?

Eva dijo...

¡Qué bueno! :-D

mi nombre es alma dijo...

Yo de cebo utilizo trozos de calcetines. No veas lo que le gusta a los zapatos comerselos. Cada pescador tiene sus trucos.

Estupendo relato

Belén dijo...

No ha contestado... ¿qué cebo pone?

;)

Besicos

manuespada dijo...

¿Qué cebo pone? "Dedos largos como lombrices". Dios mío, ¿no se entiende? Voy a tener que pasar a la edición comentada, soy un críptico.

Víctor dijo...

Se entiende a la perfección, Manu, no te preocupes. El cebo son dedos largos como lombrices, procedentes, supongo, de pies (a los que también llaman quesos, ¿no?). Todo encaja.

Un saludo.

manuespada dijo...

Justo, Víctor, eso es lo que pretendía, dedos procedentes de pies, y de ahí lo del queso.

mariajesusparadela dijo...

Sí. Pero yo hablaba de tus propios pies, para tira con más facilidad de la caña.
Aunque los clavos...
Y deja de ser terrible...

manuespada dijo...

Mª Jesús, te aseguro que sí he pescado con los pies, me metía en el río con la caña cuando deshovaban los "gallegos" en la sierra de Béjar y los peces me los mordisqueaban, aunque nunca me arrancaron un dedo, como a un pescador que había a mi lado. Los lucios son así, muy chulos.

Propílogo dijo...

La próxima vez que alguien sin dedo me pregunte de qué me río, le diré que la culpa es de manuespada.
Muy bueno. Enhorabuena.

Raúl dijo...

¿Cómo que no se entiende? A usted se le lee mal, querido amigo.
Buenisimo.

Eloise Kelly dijo...

Los manolos cuando estén arregladitos pa mi ...


BESOS

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Que bonito!! Manu, me encanta tu imaginación, este relato es muy especial y me ha recordado mi niñez en la zapatería de mi tio Antonio mientras merendaba a la vuelta del cole. Ha sido como estar a su lado mientras retorcia los cabos con cera y los pasaba por el agujero que hacía la lerna (creo que era así como se llamaba aquel instrumento que servía para coser los zapatos).
Besicos muchos, niño.

BB dijo...

Si explicas mucho, lo dañas.
Mi opinión...
Besos
BB

Virginia Vadillo dijo...

A veces lo mejor para que no te crean es decir la verdad, jejeje! Me ha gustado, es muy fresco :)
Besos!

Anónimo dijo...

Me encanta este micro y ya está.

R.A.